Pulso Local
Batería de medidas para reactivar el crédito y sanear la cartera morosa del sistema
El Banco Nación baja tasas y amplía a cuatro las vías para refinanciar deudas de tarjeta, personales y comerciales
La entidad redujo seis puntos la tasa para deudas irregulares, que pasó del 35% al 29%, en el marco de una batería de medidas para reactivar el crédito y sanear la cartera morosa del sistema
El Banco de la Nación Argentina (BNA) profundizó, a partir de este lunes, su estrategia de descompresión del endeudamiento minorista y pyme. La entidad redujo seis puntos porcentuales la tasa de refinanciamiento de deudas irregulares, que pasó del 35% al 29% nominal anual, en el marco de una serie de iniciativas orientadas a reactivar el crédito, sostener el consumo y sanear la cartera de clientes en mora.
La medida se suma a otras líneas que el banco público viene desplegando en las últimas semanas, entre ellas los créditos UVA para la compra de autos 0 km y usados, en un contexto en el que la entidad busca posicionarse como motor de la reactivación crediticia.
El impacto en la cuota: un ejemplo concreto
La baja de tasa tiene un correlato directo en el bolsillo de los deudores. Según el ejemplo difundido por el propio banco, una deuda de $10 millones a 60 meses de plazo ve reducida su cuota mensual de $354.900 a $317.400. Eso implica una diferencia de $37.500 menos por mes, equivalente a una baja del 10,6%, y un ahorro nominal de $2,25 millones a lo largo de todo el plazo del préstamo.
Se trata de un dato relevante en un escenario en el que la tasa de refinanciamiento queda, según remarcó la entidad, levemente por debajo de la inflación esperada, lo que en términos reales representa un alivio adicional para quienes arrastran deuda en mora.
Una cartera en movimiento: los números del año
El BNA precisó que, en lo que va de 2026, refinanció 109.507 operaciones correspondientes a 95.626 usuarios de la entidad, por un monto total de $503.300 millones. La magnitud de esas cifras da cuenta de la escala del problema de morosidad que el banco busca administrar, y también del peso que estas líneas de refinanciación tienen dentro de su estrategia comercial y de gestión de riesgo.
Los cuatro caminos para refinanciar
De cara a la aplicación concreta de la medida, el banco distinguió cuatro situaciones posibles según el tipo de deuda y la entidad de origen:
1. Deudas dentro del BNA
Los clientes que concentran su endeudamiento en el propio banco pueden consolidarlo en una tasa fija, en pesos o en UVA. En el caso de la opción en UVA, la tasa nominal anual es del 10% para quienes cobran sus haberes en el BNA, y del 15% para el resto de los clientes, en ambos casos con el ajuste por inflación correspondiente a la unidad de cuenta.
2. Deudas repartidas entre el BNA y otros bancos
Para quienes tienen pasivos distribuidos entre distintas entidades, existe una línea que permite reunificarlos en una única financiación en UVA. Quienes perciben su sueldo en el BNA acceden a una tasa nominal anual del 12%, también con ajuste por inflación.
3. Tarjeta de crédito con atraso reciente
Para atrasos de entre uno y 85 días, el banco habilita la refinanciación en pesos de hasta $30 millones, con plazos de 24 a 60 meses. Es en este segmento donde impacta directamente la baja anunciada: la tasa nominal anual pasó del 35% al 29% desde este lunes.
4. Mora ya consolidada
Para los casos de mora instalada, el BNA ofrece la posibilidad de cancelar o reprogramar deudas personales y comerciales con plazos de hasta 120 meses, con tasas preferenciales y beneficios adicionales para quienes cumplen con el nuevo esquema de pagos.
El contexto: crédito, consumo y saneamiento de cartera
La decisión del BNA se enmarca en un esfuerzo más amplio del sistema financiero por reactivar el crédito en un escenario de tasas reales que empiezan a ceder terreno frente a la inflación. Para los bancos, sanear la cartera de deudores irregulares no solo tiene un correlato en la reducción de la morosidad contable, sino que también libera capacidad de originación de nuevo crédito.
Para el universo de deudores —particulares con tarjeta de crédito, préstamos personales, y pymes con líneas comerciales—, la ventana que abre el BNA representa una oportunidad concreta de reordenar pasivos en un momento en que la brecha entre tasa de refinanciación e inflación se volvió, según la propia entidad, favorable al deudor.
Queda por verse si otros bancos, públicos y privados, siguen el mismo camino de reducción de tasas para sus líneas de refinanciación, en una carrera que podría profundizar la tendencia a la baja del costo del crédito para quienes buscan regularizar su situación financiera.