Mercados
Brasil podría importar hasta 10 millones de toneladas de trigo en 2027
Qué oportunidad se abre para la Argentina
La menor oferta de trigo brasileño y los problemas de calidad de parte de su cosecha podrían impulsar las importaciones a niveles extraordinarios. La Argentina aparece bien posicionada para abastecer una parte de esa demanda, pero la calidad del cereal, la competencia internacional y la evolución de la cosecha serán determinantes.
Brasil podría importar entre 9,5 y 10 millones de toneladas de trigo durante 2027, un volumen que marcaría uno de los mayores niveles de compras externas de su historia reciente. La estimación fue presentada por Tito Marquetti Martinho, director sénior de Originación y Trading de Trigo de Bunge Alimentos, durante el 33.º Congreso Internacional de la Industria del Trigo, organizado por la Asociación Brasileña de la Industria del Trigo (Abitrigo) en Río de Janeiro.
La proyección refleja las dificultades de Brasil para cubrir con producción propia las necesidades de su industria molinera y alimentaria. La caída de la oferta interna y las preocupaciones por la calidad del cereal disponible incrementarían la dependencia de las importaciones. La información fue difundida el 23 de octubre por CNN Brasil.
Para la Argentina, uno de los principales proveedores históricos del mercado brasileño, el escenario abre una oportunidad comercial relevante. Sin embargo, el aumento de las compras totales de Brasil no garantiza por sí solo un crecimiento equivalente de las exportaciones argentinas.
Una demanda brasileña que puede crecer cerca del 40%
Brasil importó aproximadamente 6,87 millones de toneladas de trigo en 2025. Frente a ese antecedente, un volumen de entre 9,5 y 10 millones de toneladas en 2027 representaría un incremento potencial de alrededor del 38% al 45%.
La comparación permite dimensionar la magnitud de la oportunidad, aunque hay una diferencia fundamental: se trata de las importaciones totales brasileñas de trigo, independientemente de su país de origen, y no de una previsión confirmada de compras exclusivas a la Argentina.
La industria brasileña necesita garantizar el abastecimiento regular de los molinos, que transforman el cereal en harina para panificación, pastas y otros productos alimentarios. Cuando la producción local no alcanza para satisfacer esa demanda, el mercado internacional adquiere mayor importancia.
En septiembre, Abitrigo ya había elevado su estimación de importaciones para el ciclo en curso a unos 9 millones de toneladas, frente a una previsión inicial de 7,5 millones, debido a las pérdidas asociadas a las condiciones climáticas. La estimación posterior de Bunge para 2027 reforzó la expectativa de un mercado importador excepcionalmente activo.
Fuentes: CNN Brasil, 24 de septiembre de 2026 y CNN Brasil, 23 de octubre de 2026.
Argentina tiene una oferta importante, pero menor que la del récord anterior
La situación productiva argentina ofrece una base para aprovechar una mayor demanda externa. La Bolsa de Comercio de Rosario estimó el 21 de octubre que la cosecha de trigo de la campaña 2026/2027 podría alcanzar los 23,8 millones de toneladas.
De concretarse, sería la segunda mayor producción de los últimos 17 años, aunque quedaría por debajo de los 28,5 millones de toneladas registrados en la campaña anterior. La nueva proyección supera la estimación de 21 millones que la entidad había manejado un mes antes, pero todavía está sujeta a la evolución del cultivo y a las condiciones meteorológicas.
La campaña anterior dejó un volumen exportable importante y permitió ampliar los destinos comerciales argentinos. Para el nuevo ciclo, la expectativa es sostener esa presencia internacional y aprovechar la necesidad adicional de abastecimiento de Brasil.
Según la Bolsa de Comercio de Rosario, las perspectivas productivas son favorables, aunque la entidad advirtió sobre las condiciones atípicas de octubre, con temperaturas bajas, menor radiación solar y lluvias por debajo de lo esperado en distintas zonas.
La disponibilidad final dependerá tanto del volumen cosechado como de las características comerciales e industriales del grano.
La calidad puede definir quién se queda con los negocios
Uno de los factores más importantes para convertir la demanda brasileña en exportaciones argentinas será la calidad del trigo.
No todos los lotes tienen las mismas características. El contenido de proteína, entre otros parámetros de calidad industrial, influye en el desempeño de la harina destinada a elaborar pan. Por eso, una cosecha abundante no necesariamente garantiza que todo el volumen resulte igualmente atractivo para los molinos.
En mayo de 2026, una cobertura de Reuters publicada por CNN Brasil señaló que representantes de la industria brasileña manifestaban preocupación por los bajos niveles de proteína de una parte del trigo argentino cosechado en 2025. Esa situación había llevado a considerar compras adicionales a proveedores externos al Mercosur, entre ellos Rusia y Estados Unidos.
El antecedente demuestra que el origen geográfico no es el único criterio de compra. Los molinos también evalúan las características del cereal, los costos de transporte, el precio final y la regularidad del suministro.
Para los productores argentinos, separar y clasificar los lotes según su calidad puede ser una ventaja comercial. Para los exportadores, contar con partidas que cumplan las especificaciones solicitadas puede permitirles competir por mejores condiciones de venta, siempre que el mercado las reconozca.
Fuente: CNN Brasil / Reuters, 28 de mayo de 2026.
Las cifras actuales muestran que la oportunidad todavía no se concretó
Los datos del comercio bilateral permiten observar una situación que merece atención. Entre enero y septiembre de 2026, Brasil importó desde la Argentina aproximadamente 3,25 millones de toneladas de trigo, frente a 4,01 millones durante el mismo período de 2025.
Esto representa una caída interanual cercana al 19% en el volumen vendido al mercado brasileño. Durante esos nueve meses, además, la proporción del trigo importado por Brasil que tuvo origen argentino descendió del 79,3% al 73,6%.
Los datos fueron reconstruidos a partir de las estadísticas de comercio exterior del INDEC y de la aduana brasileña por Con Interés, en su análisis publicado el 23 de octubre.
El retroceso no significa que la Argentina haya perdido su posición de principal proveedor. Sí demuestra que la competencia existe y que el incremento previsto de las importaciones brasileñas podría distribuirse entre distintos países.
Si Brasil necesita comprar más trigo, los exportadores argentinos tendrán que competir para capturar una parte significativa de esa demanda. La calidad, la disponibilidad en los momentos requeridos, los precios y la logística serán factores decisivos.
También puede crecer la oportunidad para la harina argentina
El posible aumento de las importaciones brasileñas no se limita al trigo sin procesar. Una mayor demanda de abastecimiento también puede abrir oportunidades para la industria molinera argentina y sus exportaciones de harina.
La ventaja de vender un producto procesado es que permite incorporar valor industrial local, además de comercializar la materia prima. Para aprovechar esa posibilidad será necesario evaluar los precios relativos, la capacidad de molienda, las condiciones sanitarias y comerciales y la competencia de la industria brasileña.
Durante el Congreso de Abitrigo, representantes de la Federación Argentina de la Industria Molinera destacaron precisamente el potencial tanto para las ventas de cereal como para las de harina.
El resultado dependerá de que esa expectativa se traduzca en acuerdos comerciales concretos y operaciones que resulten competitivas para ambas partes.
Qué debería mirar el mercado en los próximos meses
Con la cosecha argentina 2026/2027 en desarrollo y Brasil revisando al alza sus necesidades de abastecimiento, las próximas semanas serán importantes para determinar cuánto de esta oportunidad puede convertirse en ventas.
Los factores centrales serán el resultado definitivo de la cosecha argentina, la calidad industrial del trigo, la evolución de la producción brasileña, los precios internacionales y la participación que alcancen proveedores alternativos.
Una demanda brasileña más elevada podría favorecer las posibilidades comerciales argentinas, pero no implica necesariamente precios más altos para todos los productores ni un aumento automático de las exportaciones hacia ese destino.
Una oportunidad que exige calidad y estrategia comercial
La previsión de que Brasil importe hasta 10 millones de toneladas de trigo en 2027 abre un escenario favorable para la cadena triguera argentina. El país cuenta con una producción proyectada de 23,8 millones de toneladas y una trayectoria exportadora que le permite competir por el abastecimiento regional.
Pero el desafío será transformar esa capacidad productiva en operaciones concretas, con cereal de calidad, precios competitivos y una logística capaz de responder a las necesidades de los compradores.
El mercado brasileño podría convertirse en uno de los grandes motores de la demanda regional de trigo en 2027. Para la Argentina, la oportunidad no consistirá solamente en tener más cereal para vender, sino en ofrecer el producto adecuado, en el momento preciso y en condiciones competitivas
Fuentes principales consultadas
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CNN Brasil — Importaciones de trigo brasileñas podrían alcanzar 10 millones de toneladas, 23 de octubre de 2026.
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Bolsa de Comercio de Rosario — Estimaciones de producción, actualización del 21 de octubre de 2026.
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Con Interés — Evolución de las compras brasileñas de trigo argentino, 23 de octubre de 2026.
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CNN Brasil / Reuters — Calidad del trigo argentino y proveedores alternativos, 28 de mayo de 2026.