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Fondo de Asistencia Laboral (FAL), La City se pelea por el negocio
La City se pelea por el negocio de las indemnizaciones: bancos y sociedades de bolsa compiten por miles de millones de dólares
A partir del 1° de noviembre, todas las empresas privadas del país —con excepción de la construcción, el personal de casas particulares y el sector público— estarán obligadas a aportar mensualmente a un nuevo vehículo financiero: el Fondo de Asistencia Laboral (FAL), creado por la reforma laboral para acumular recursos destinados a pagar indemnizaciones y juicios por despido. El esquema alcanza a cerca de 6 millones de trabajadores en relación de dependencia del sector privado y ya desató una competencia intensa entre bancos y sociedades de bolsa por quedarse con la administración de ese dinero.
Un negocio que podría mover miles de millones de dólares por año
Las estimaciones sobre el tamaño del negocio varían según la fuente: mientras algunos cálculos hablan de un flujo de hasta US$5.000 millones anuales, otras proyecciones más conservadoras lo ubican en torno a los US$2.000 millones. La diferencia responde a los distintos supuestos sobre el nivel de aportes y la masa salarial formal, pero en cualquier caso se trata de un negocio nuevo y de escala considerable para el sistema financiero local.
El aporte patronal será obligatorio y mensual: 1% de las cargas sociales para las grandes empresas y 2,5% para las pymes. El dinero no implica una transferencia adicional directa a la administradora: las compañías seguirán pagando sus obligaciones a ARCA (ex AFIP), que será la encargada de derivar los fondos hacia la entidad elegida por cada empleador.
Bancos versus sociedades de bolsa: ¿quién se queda con qué?
Según estimaciones de la Comisión Nacional de Valores (CNV), cerca del 60% de las empresas argentinas no está familiarizado con el mundo de las inversiones, lo que jugaría a favor de los bancos, que ya tienen la relación de pago de nómina con las compañías. En el mercado se maneja como razonable que los bancos capturen alrededor del 70% de las cuentas por esa cercanía natural con las pymes, mientras que las sociedades de bolsa (Alycs) apuntan a las grandes empresas y considerarían un éxito quedarse con el 30% restante.
La lógica que circula entre las entidades es simple: el jugador que ya cobra los sueldos de una compañía parte con ventaja para quedarse también con la gestión del FAL.
Comisión cero para pelear clientes
La disputa comercial ya es visible. Algunos bancos salieron a ofrecer comisión cero y beneficios exclusivos para intentar, como mínimo, duplicar su cartera actual de clientes corporativos:
- BBVA anunció que no cobrará comisión (0%) por el FAL hasta fines de 2027 para las empresas que elijan a la entidad antes de fin de año.
- Banco Macro ofrece condonar la comisión del FAL a los clientes con los que ya tiene «principalidad» (es decir, que operan mayoritariamente con ese banco) si acuerdan administrar el fondo a través de la entidad. Desde el banco reconocen que el negocio en sí no es muy rentable, pero funciona como herramienta de fidelización.
La letra chica: qué dice la CNV
La Comisión Nacional de Valores avanzó con la Resolución General 1161, que reglamenta los llamados Productos de Inversión Colectiva FAL (PIC FAL). Los puntos centrales:
- Los vehículos podrán constituirse como fondos comunes de inversión (FCI) abiertos o fideicomisos financieros.
- Se fija un tope del 1% anual para el conjunto de honorarios de estructuración y administración (por fuera quedan las comisiones de trading, es decir, los costos de comprar y vender activos).
- Los fondos solo podrán invertir en activos locales.
- Para incluir bonos de empresas y provincias en las carteras se exigen dos calificaciones AAA, con topes de concentración: 20% para empresas y 15% para provincias en conjunto, 10% por emisor en el caso de obligaciones negociables (hoy solo un puñado de compañías cumple ese requisito) y 5% por jurisdicción provincial.
- Se habilita el derecho de portabilidad: las empresas podrán cambiar de administrador.
- Para las compañías que no elijan entidad a tiempo, la CNV asignará una gestora de oficio, en base a la información de ARCA, mediante un mecanismo asimilable a un sorteo.
Previsibilidad para las empresas, respaldo para los trabajadores
Desde el Gobierno se sostiene que el objetivo del FAL es reducir la incertidumbre financiera que generan los despidos, sobre todo para las empresas que deben afrontar pagos grandes e imprevistos. El fondo tiene un período de carencia de al menos seis meses desde el primer aporte antes de poder usarse, y su cobertura dependerá del rendimiento acumulado: si el capital disponible no alcanza a cubrir la indemnización, la empresa deberá poner la diferencia de su propio bolsillo, ya que el FAL no la libera de esa obligación.
Lo que falta definir
A menos de dos meses del arranque, todavía restan precisiones operativas: el tratamiento fiscal de los aportes, la mecánica exacta de portabilidad y algunos detalles del sorteo para empresas «indecisas». La consulta pública de la norma de la CNV ya venció, y el mercado espera la resolución final en las próximas semanas, mientras bancos, Alycs, fiduciarios y sociedades gerentes de fondos siguen afinando sus ofertas comerciales para llegar a noviembre con la mayor cartera posible de clientes.