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Las 10 startups argentinas del 2026: historia, montos e inversores de las revelaciones del ecosistema tech
El ecosistema emprendedor argentino vive su mejor momento en años
El ecosistema de startups argentino atraviesa una recuperación notable en 2026. Después de un 2025 que cerró con 270 millones de dólares captados en 73 transacciones, los primeros cinco meses de 2026 ya superaron los 427 millones de dólares, según el informe Panorama del Capital Emprendedor Argentino 2026 de ARCAP. El salto representa casi un 60% más que todo el año anterior y confirma que fondos de Silicon Valley, como Sequoia Capital, Founders Fund, Y Combinator y Andreessen Horowitz, volvieron a mirar al país con atención. Eso sí, con reglas distintas a las de la fiebre inversora de 2021: menos rondas, pero de tickets más grandes, con due diligence más exigente y foco en compañías que ya demostraron tracción real de negocio. A continuación, repasamos en profundidad diez startups —nueve de origen y fundadores argentinos y una fintech con fuerte presencia y adopción en el país— que marcaron la agenda del ecosistema en 2026: su historia completa, cuánto capital levantaron, quiénes invirtieron y qué se espera de cada una hacia adelante.
1. Humand: de un ascensor imaginario a la Serie A más grande de la historia regional
Qué hace: plataforma de experiencia del empleado (employee experience) basada en inteligencia artificial, pensada específicamente para trabajadores operativos sin escritorio —fábricas, hospitales, supermercados, transporte, construcción— que representan cerca del 80% de la fuerza laboral mundial.
Fundadores: Nicolás Benenzon (CEO) y Gerónimo Maspero (CTO), ambos de 28 años.
Monto total levantado: Serie A por 66 millones de dólares, la mayor ronda de este tipo en la historia de América Latina.
Inversores: ronda liderada por Kaszek y Goodwater Capital, con participación de Newtopia VC, Y Combinator y referentes tecnológicos como Arash Ferdowsi (Dropbox), Sebastián Mejía (Rappi), Rajat Suri (Lyft), Guillermo Rauch (Vercel) y Marcos Galperin (Mercado Libre).
La historia de Humand tiene un origen casi de película. Benenzon y Maspero se conocieron en 2016 mientras estudiaban Ingeniería en el ITBA, tras una charla de Marcos Galperin en el aula magna de la universidad: fueron los únicos dos estudiantes que salieron corriendo a perseguirlo hasta su auto para hacerle preguntas. Esa conversación improvisada selló una amistad que años después terminaría convirtiéndose en una de las rondas más importantes del ecosistema tech regional, con el propio Galperin como inversor. Antes de fundar la empresa, los dos amigos lideraron el Club de Emprendedores del ITBA y ganaron varias competencias de programación, entre ellas el JP Morgan Code for Good. La noticia de esas victorias llegó a oídos del Chief HR Officer de ArcelorMittal Acindar, que en 2019 los invitó a participar de una licitación para mejorar la comunicación interna de la planta. Compitiendo contra gigantes tecnológicos, desarrollaron en apenas 20 días una primera versión de la aplicación, que combinaba red social corporativa con gestión de trámites internos. Ese piloto con 200 empleados de Acindar sentó las bases del modelo. Con la llegada de la pandemia, la herramienta se convirtió en el único canal digital de comunicación para más de 3.000 empleados de la compañía, lo que aceleró su adopción y validó la propuesta. Ese mismo año aplicaron por primera vez a Y Combinator y fueron rechazados, con la sugerencia de volver a aplicar con más de un cliente. En 2021 lanzaron oficialmente la aplicación y se mudaron a México, donde en solo seis meses sumaron 30 nuevos clientes. En 2022 finalmente fueron aceptados en Y Combinator, que se convirtió en su primer inversor institucional, y en esa primera ronda lograron reunir 2,5 millones de dólares con el respaldo de fundadores de Dropbox, Lyft, Rappi y otros unicornios como Mural, Vercel, Decentraland y Webflow, posicionándose como la startup de mayor crecimiento de todo el batch de la aceleradora. En 2023 firmaron un acuerdo con OXXO, la cadena mexicana con más de 140.000 empleados, un hito comercial clave. Hoy la plataforma es utilizada por más de 1,6 millones de personas en más de 1.500 empresas de 51 países, entre ellas Swiss Medical, Farmacity, River Plate, Techint, Miniso y Siemens, y la compañía cuenta con más de 420 colaboradores distribuidos en 20 países.
La promesa: con los fondos frescos de la Serie A, Humand planea intensificar su expansión hacia Brasil, México, Colombia y Chile, y seguir desarrollando sus agentes de inteligencia artificial —bautizados Sammy AI— que buscan ahorrarles a los empleados hasta dos horas diarias en tareas administrativas repetitivas, con el objetivo declarado de consolidarse como el estándar global de software para trabajadores operativos.
2. ARQ (ex DolarApp): la fintech de dólares digitales que se reinventó a mitad de camino
Qué hace: plataforma financiera digital que permite a usuarios de América Latina gestionar dólares y euros digitales, realizar pagos internacionales, invertir en mercados globales y acceder a tarjetas y crédito, todo desde una sola aplicación.
Fundadores: Fernando Terrés (CEO), Zach Garman (CPO) y Álvaro Correa (COO), los tres ex ejecutivos del equipo de Revolut, donde trabajaron en productos de remesas, servicios premium y criptoactivos.
Monto levantado: ronda de 70 millones de dólares anunciada en febrero de 2026.
Inversores: liderada por Sequoia Capital y Founders Fund —el fondo de Peter Thiel—, con participación de Kaszek.
Vale una aclaración importante: aunque tiene fuerte presencia y millones de usuarios en la Argentina, DolarApp no nació como una startup argentina sino que fue fundada en México en 2021 (algunas fuentes ubican su origen formal en 2022) por un equipo con trayectoria en el neobanco europeo Revolut. Los fundadores identificaron que, mientras las grandes fintech de la región se enfocaban en bancarizar a la población sin acceso al sistema financiero, existía un segmento desatendido: profesionales de altos ingresos y con vida financiera cada vez más global, que enfrentaban comisiones escondidas y tipos de cambio poco favorables al operar en dólares. La compañía arrancó como una plataforma que permitía comprar y vender dólares digitales (USDC) con pesos mexicanos, se apoyó en Y Combinator para desarrollar su producto mínimo viable y luego se expandió a Colombia, Argentina y Brasil, donde encontró una adopción particularmente rápida por la costumbre local de operar en múltiples monedas. Con el correr de los años, la plataforma superó el millón de usuarios y se convirtió en una de las apps de finanzas más descargadas en varios países de la región. En marzo de 2026 la compañía dio un giro estratégico: se rebautizó como ARQ, en el marco de la ronda de 70 millones de dólares, para reflejar una propuesta que ya no se limita a las finanzas transfronterizas sino que integra inversión, crédito y una tarjeta de crédito premium bajo un mismo ecosistema. Hoy ARQ tiene más de 100 empleados distribuidos entre Nueva York, Buenos Aires, San Pablo, Cracovia, Ciudad de México, Bogotá y Londres, supera los 10.000 millones de dólares en volumen anualizado de transacciones y los 2 millones de usuarios en la región.
La promesa: consolidar a ARQ como la plataforma de largo plazo para consumidores afluentes de toda América Latina, capitalizando el corredor de remesas más grande del mundo entre Estados Unidos y México, valuado en 64.000 millones de dólares anuales.
3. Lebane: del caos del Excel a la digitalización de la construcción latinoamericana
Qué hace: un sistema operativo inteligente, nativo de inteligencia artificial, para que desarrolladores inmobiliarios y constructoras gestionen obra, finanzas y reportería desde una sola plataforma, con la posibilidad de operar todo por WhatsApp usando lenguaje natural.
Fundadores: Bruno Lerer (Chief Commercial Officer), Lucas Glustman (CEO), Diego Sarro (CTO), Matías Podrojsky y Diego Cabrosi.
Monto levantado: ronda Seed de 4 millones de dólares.
Inversores: coliderada por el fondo brasileño Atlántico y el estadounidense Zacua Ventures, especializado en ConTech, con la participación de Fen Ventures, Kuiper VC, ADN.vc y Galicia Ventures, el brazo de venture capital del Grupo Financiero Galicia.
La historia de Lebane arrancó, literalmente, en un ascensor de un edificio corporativo en Ciudad de México, donde Bruno Lerer y Lucas Glustman se cruzaron por casualidad y se reconocieron como compatriotas. Lerer traía experiencia operativa de expandir fintechs por la región; Glustman, en tanto, venía de vender su compañía anterior a la uruguaya dLocal y había acompañado el histórico IPO de esa empresa en el Nasdaq. Después de pasar por varias ideas, decidieron investigar el sector inmobiliario: hablaron con más de 250 empresas de Argentina, México y Uruguay y encontraron una industria dominada por hojas de cálculo, información dispersa y desarrolladores que gestionaban millones de dólares sin visibilidad real sobre costos, gastos y plazos de obra. Según sus propios cálculos, los presupuestos de construcción se subestiman entre un 35% y un 50%, y el 95% de las planillas de Excel utilizadas en el sector contiene errores en las fórmulas. Con ese diagnóstico sumaron a Diego Sarro, especialista en ciberseguridad e integraciones bancarias, como CTO, y en agosto de 2023 nació oficialmente Lebane. Arrancaron sin fondos externos, con una versión básica del producto, operando en modo stealth (sin redes sociales ni marketing tradicional), y los primeros clientes aceptaron pagar por adelantado, lo que les permitió seguir construyendo. Esa recepción fue tan positiva que la compañía multiplicó por diez su tamaño en su primer año completo, pasando de tres clientes a casi 140. Más adelante se fusionaron con Losa0, otra startup del sector, lo que sumó a Matías Podrojsky y Diego Cabrosi al equipo fundador. Hoy Lebane trabaja con más de 300 clientes en Argentina, México y Uruguay —entre ellos Dypsa, Urban Estate, Portland y Constructora Fasa— y cuenta con 45 colaboradores.
La promesa: replicar en México, donde existen unas 70.000 empresas de construcción y el 90% todavía opera con Excel, el mismo modelo que consolidó en Argentina, además de avanzar hacia productos financieros como créditos, cobranzas y seguimiento de pagos aprovechando la trazabilidad completa que la plataforma tiene sobre cada obra.
4. Pomelo: la infraestructura de pagos que nació de la frustración de tres ex ejecutivos fintech
Qué hace: plataforma tecnológica de infraestructura de pagos basada en APIs, en la nube y potenciada por inteligencia artificial, que permite a bancos, fintechs y empresas emitir tarjetas de débito, crédito y prepago en alianza directa con Mastercard y Visa.
Fundadores: Gastón Irigoyen (CEO), Hernán Corral (Chief Product Officer) y Juan Fantoni (Chief Commercial Officer).
Monto total levantado: 160 millones de dólares desde su fundación en 2021, incluyendo la última Serie C de 55 millones de dólares.
Inversores: la Serie C fue coliderada por Kaszek e Insight Partners, con la participación de Index Ventures, Adams Street Partners, S32, Endeavor Catalyst, monashees y TQ Ventures.
«Esto nació de nuestra frustración», resumió alguna vez Irigoyen sobre el origen de Pomelo. Los tres fundadores, todos argentinos de entre 40 y 45 años, venían de roles clave en la industria financiera: Irigoyen había liderado el lanzamiento y desarrollo del banco digital Naranja X; Corral fue, según sus propias palabras, «la tercera persona en la historia de Mercado Pago», donde pasó 12 años gestionando el crecimiento de la unidad de pagos digitales; y Fantoni venía de liderar el negocio de tarjetas prepagas de Mastercard en Argentina y Uruguay. Los tres habían sufrido en carne propia el mismo problema: trabajar con proveedores de infraestructura de pagos locales y desactualizados, con tecnología que databa de los años 70 y 80, en momentos en que los pagos digitales ni siquiera existían. De esa frustración compartida nació la idea de construir, desde Buenos Aires, una procesadora de pagos regional, inspirados en la tradición de compañías tecnológicas que toman nombres de frutas, como Apple o Blackberry. En mayo de 2021 cerraron una ronda semilla récord de 9 millones de dólares con inversores como los fundadores de Twitter, PayPal y de Auth0. Para fin de ese año lograron sus primeras transacciones productivas, y en 2022 se expandieron a cinco países de la región, pasando de 130 a 320 empleados y firmando acuerdos con 90 empresas, incluidos unicornios regionales como Rappi y Bitso. En 2024 cerraron una ronda de 40 millones de dólares liderada por Kaszek, que le permitió a la compañía multiplicar por siete su volumen de pagos y alcanzar una capacidad de procesamiento de 55 millones de transacciones diarias. Hoy Pomelo opera en Argentina, Brasil, Colombia, México, Perú y Chile, y entre sus más de 150 clientes corporativos se cuentan bancos y fintechs como BBVA, Rappi, Santander, Western Union, Bancolombia, GNB Sudameris, Lulo Bank, Addi y Didi.
La promesa: consolidar a Pomelo como la plataforma líder de infraestructura tecnológica financiera para toda América Latina, Centroamérica y el Caribe, sumando dos nuevas líneas de negocio anunciadas tras la Serie C —productos globales y pagos en tiempo real— con la meta de alcanzar el punto de equilibrio financiero.
5. Tapi: de billetera digital fallida a la red de pagos detrás de OXXO, Nubank y Santander
Qué hace: infraestructura de pagos (paytech) que permite a bancos y fintechs de la región ofrecer, mediante una sola integración API, el pago de facturas de servicios, recargas de telefonía celular y depósitos y retiros de efectivo en comercios físicos.
Fundadores: Tomás Mindlin (CEO, hijo del empresario Marcelo Mindlin, dueño de Pampa Energía), Kevin Litvin (Chief Business Officer) y Nicolás Andriano (Chief Product Officer).
Monto total levantado: unos 60 millones de dólares acumulados, incluyendo la última Serie B de 27 millones de dólares.
Inversores: la Serie B fue encabezada por Kaszek, con respaldo de Endeavor Catalyst y Latitud; rondas previas contaron con Andreessen Horowitz.
El origen de Tapi se remonta a 2019, cuando Mindlin vivía en Londres y observaba de cerca el éxito de neobancos como Revolut. Volvió a la Argentina con la idea de replicar ese modelo y en agosto de ese año se reunió en Buenos Aires con su amigo de la infancia Kevin Litvin, que en ese momento vivía en Madrid, para darle forma al proyecto. Meses después se sumó Nicolás Andriano, compañero de Mindlin en la carrera de Ingeniería Industrial del ITBA, para liderar el área de tecnología y producto. Así nació Tap Billetera, una app pensada para concentrar el pago de todos los servicios del usuario final. Durante un año y medio la billetera creció hasta los 700.000 usuarios y logró un volumen de pagos considerable, pero el propio crecimiento reveló un problema estructural: la tecnología de los proveedores de pagos no estaba preparada para semejante escala. «La infraestructura detrás estaba toda rota», resumió Litvin. Frente a ese límite, los fundadores tomaron una decisión audaz en medio de una ola de inversión que se volcaba casi exclusivamente al negocio de cara al consumidor final (B2C): pivotaron hacia un modelo B2B, dejando de competir por el usuario final para convertirse en el proveedor de infraestructura de pagos de otras fintechs y bancos. El capital semilla de esa etapa fundacional fue de 9 millones de dólares reunidos en 2021 con aportes de la familia Mindlin y del Banco BST, y la billetera original terminó siendo vendida a Prex, del grupo Itaú. En 2022 los tres socios relanzaron formalmente la compañía como Tapi, ya con el enfoque regional B2B, operando desde el primer día en cinco países —Argentina, México, Chile, Colombia y Perú— incluso antes de conseguir su primer cliente. En 2024 cerraron una Serie A de 22 millones de dólares liderada por Kaszek y Andreessen Horowitz, y a mediados de 2025 concretaron su primera adquisición: compraron los activos de pagos de servicios, recargas móviles, gift cards y cash in/out de Arcus, una filial de Mastercard en México, lo que le permitió a la compañía duplicar sus transacciones, volumen e ingresos. Hoy Tapi procesa más de 250 millones de transacciones al año, mueve cerca de 6.000 millones de dólares y es elegida por instituciones como Nubank, Mercado Pago, Santander, Banamex y HSBC, integrándose además con redes físicas como OXXO, Walmart, 7-Eleven y Tiendas 3B.
La promesa: fortalecer su operación en México —un mercado tres veces más grande que la Argentina, donde el 85% de los pagos todavía se hace en efectivo— y consolidarse como la principal red de pagos de servicios de toda América Latina, con la mirada puesta a largo plazo en un eventual salto al mercado bursátil.
6. Depay: la fintech que conecta todos los códigos QR de América Latina
Qué hace: infraestructura de pagos instantáneos transfronterizos que conecta los distintos sistemas de pago QR de la región —como el QR interoperable argentino, Pix en Brasil o PSE en Colombia—, de forma que bancos, billeteras digitales y fintechs puedan operar sobre un mismo código QR mediante una única integración.
Fundadores: Joaquín Fagalde (CEO), Federico Testoni (COO), Marcelo Sánchez (CTO) y Sebastián Kennel (Chief Business Officer).
Monto levantado: ronda Seed de 4 millones de dólares.
Inversores: liderada por North Island Ventures, con participación de CMT Global, DCG, Verda Ventures, Onigiri Capital y Hash3; en etapas previas también recibió apoyo de Techstars, Krealo VC, Seedstars y Stellar.
Joaquín Fagalde venía de liderar un proyecto de pagos con criptomonedas dentro de AB InBev, donde detectó una limitación estructural del sistema financiero regional: pese a la creciente digitalización de los pagos, las billeteras virtuales de cada país de América Latina no podían usarse fuera de sus fronteras. Cada mercado había desarrollado su propia infraestructura de pagos instantáneos con QR de forma eficiente puertas adentro, pero esos sistemas no estaban conectados entre sí, lo que obligaba a los viajeros a cambiar divisas o pagar comisiones elevadas al cruzar una frontera. Junto a Marcelo Sánchez y Federico Testoni, Fagalde decidió dejar la estabilidad corporativa para construir la infraestructura que faltaba. Depay pasó por el Programa Exploración de la aceleradora Emprelatam, donde ganó su Demo Day interno y obtuvo una beca para continuar en el programa de aceleración, un proceso que la fintech reconoce como clave en su desarrollo. El modelo que terminaron de construir es híbrido: por un lado se conecta a las redes de pago QR ya establecidas en cada país; por otro, utiliza una capa de liquidación basada en dólares digitales que permite convertir y transferir fondos entre monedas en tiempo real, eliminando la fricción cambiaria. En la práctica, un usuario en Argentina puede escanear un QR en un comercio de Brasil, Colombia o Perú y pagar con los pesos que tiene en su cuenta local, sin necesidad de tarjeta de crédito ni cuenta bancaria en el exterior. En menos de un año de operación, Depay procesó más de 400 millones de dólares en pagos instantáneos y construyó una red que alcanza a más de 300 millones de usuarios, con clientes como Binance, Belo, Airtm, Brubank y Takenos.
La promesa: con los fondos de la ronda Seed, Depay planea expandir su red de pagos en toda América Latina, incorporar nuevos sistemas de pagos instantáneos en Asia y avanzar en su desembarco en África y Europa, con el objetivo declarado de convertirse en el riel de pago principal que interconecte a toda la región.
7. Big Sur Energy: transformar el gas que se quema en los pozos petroleros en energía para la inteligencia artificial
Qué hace: compañía que instala centros de datos modulares directamente en yacimientos petroleros para aprovechar el gas natural residual —el que normalmente se quema en antorchas por falta de infraestructura para evacuarlo— y convertirlo en energía para computación de alto rendimiento, aplicada tanto a la minería de Bitcoin como, cada vez más, a cargas de inteligencia artificial.
Fundadores: Ariel Perelman (CEO), con más de 20 años de trayectoria en infraestructura, tecnología y blockchain, y Bernardo Cabral Nonna (COO), abogado especializado en hidrocarburos con 15 años de experiencia en el sector oil & gas.
Monto levantado: Serie B de 11,5 millones de dólares, que se suma a una Serie A previa valuada en 30 millones de dólares.
Inversores: entre los inversores de la Serie A se destaca la familia Braun Saint, que invirtió 5 millones de dólares de forma estratégica.
La idea de Big Sur Energy surgió de un problema muy concreto dentro de la industria cripto: el altísimo costo operativo que enfrentan las compañías dedicadas a proveer capacidad de cómputo para la blockchain de Bitcoin. Perelman, con su trayectoria en infraestructura tecnológica, identificó que la solución pasaba por ir directamente a la fuente de energía más barata disponible: el gas natural que las petroleras no pueden evacuar por falta de gasoductos y que, como consecuencia, se quema en antorchas o directamente se ventea, convirtiéndose en un pasivo ambiental y operativo. «Básicamente, transformamos el gas en bits y bytes», resume Perelman el modelo de negocio. La compañía funciona como un «gasoducto virtual»: compra el gas natural en boca de pozo, instala sus generadores y centros de datos en la misma locación, conectados por vía satelital, y opera de manera completamente autónoma y desconectada de la red eléctrica principal (off-grid). Para el operador petrolero, lo que antes era un costo o un desperdicio se convierte en un ingreso adicional. Aunque los fundadores pensaron originalmente en patentar el negocio en la Argentina, decidieron establecerse primero en Texas por su seguridad jurídica, la facilidad de importación de equipos y la agilidad para ejecutar capital. Hoy la compañía cuenta con 14 sitios desarrollados en Estados Unidos y capacidad operativa para abastecer centros de datos de más de 200 megavatios de potencia en gas equivalente.
La promesa: tras consolidar y volver rentable su modelo en Texas, Big Sur Energy proyecta iniciar operaciones en la Argentina en 2026, con un proyecto de aproximadamente 20 megavatios y una inversión estimada de entre 25 y 30 millones de dólares para su prueba piloto, con la mirada puesta específicamente en Vaca Muerta y en un modelo complementario donde, a diferencia de Estados Unidos, la compañía operaría como socio tecnológico en lugar de instalar locaciones propias.
8. Cromodata: deep tech con ambición de escala regional
Qué hace: startup de deep tech (tecnología profunda) que levantó capital y alcanzó una valuación relevante en 2026, con planes concretos de expansión hacia México y Brasil.
Monto levantado: 4 millones de dólares, con una valuación de 20 millones de dólares.
Inversores: no especificados con detalle en las fuentes disponibles hasta el momento.
Cromodata forma parte de una tendencia más amplia que empezó a consolidarse en 2026: la diversificación del capital de riesgo argentino por fuera de las fintech, hacia sectores como el deep tech, el agro y la biotecnología. Según referentes del ecosistema como María Julia Bearzi, directora ejecutiva de Endeavor Argentina, y Fernando Páez Solchaga, director ejecutivo de ARCAP, cada vez asoman con más fuerza estos verticales «que empiezan a llamar la atención» de los inversores, en un contexto donde la biotecnología ya representó el 43,1% de las transacciones del ecosistema en 2025. El salto de valuación de Cromodata —de una ronda de 4 millones de dólares a una valuación de 20 millones— refleja precisamente ese apetito creciente por tecnología de base científica desarrollada en el país, en momentos en que fondos internacionales buscan diversificar más allá de las apuestas tradicionales en pagos y banca digital.
La promesa: aprovechar el salto de valuación logrado en esta ronda para consolidar su presencia en México y Brasil, dos de los mercados que más startups argentinas están priorizando en su plan de expansión regional durante 2026.
9. Rexi: la automatización financiera con ADN de Mercado Pago, Bitso y Naranja X
Qué hace: plataforma que automatiza la conciliación de transacciones financieras mediante inteligencia artificial y machine learning, resolviendo un problema operativo crítico y muy costoso para bancos y fintechs.
Fundadores: Ignacio Berardi, Teo Zavalia Gahan y Sebastián García, todos con pasos previos por Mercado Libre, Bitso, Naranja X y Pomelo.
Monto levantado hasta ahora: 1,2 millones de dólares, con una ronda seed en preparación para este año.
Inversores: no especificados en las fuentes disponibles; la ronda seed todavía está en curso.
Rexi fue fundada en junio de 2025 por un trío de emprendedores con un denominador común: todos vienen de haber ocupado roles clave en algunas de las fintech más importantes del ecosistema latinoamericano, incluida la propia Pomelo, uno de los otros nombres de este top 10. Esa experiencia combinada les permitió identificar de primera mano un problema operativo que atraviesa a toda la industria financiera: la conciliación de transacciones, un proceso manual, lento y propenso a errores que consume enormes recursos dentro de los equipos de finanzas de bancos y fintechs. La compañía tiene una estructura híbrida particular: su base comercial está en Nueva York, mientras que el desarrollo de producto se concentra en Buenos Aires, un esquema cada vez más habitual entre las startups argentinas de nueva generación que buscan estar cerca del capital y los clientes de Estados Unidos sin resignar el talento técnico local. Rexi es, de las diez startups de este listado, la más joven y la que está en la etapa más temprana de su desarrollo, con apenas 1,2 millones de dólares levantados hasta el momento.
La promesa: cerrar en el corto plazo la ronda seed que ya está en preparación para escalar su tecnología de conciliación automatizada, apostando a resolver primero el mercado estadounidense antes de volver con fuerza al ecosistema fintech latinoamericano donde nacieron sus fundadores.
10. CryptoMate y Wise CX: el sello argentino en la gran vidriera de Madrid
CryptoMate — Qué hace: plataforma que permite a empresas, fintechs y comunidades ofrecer servicios financieros digitales a sus clientes: desde cuentas internacionales y operaciones con dólares digitales hasta la emisión de tarjetas y líneas de crédito.
Cofundador: Alan Boryszanski.
Wise CX — Qué hace: soluciones de Enterprise Solutions orientadas a la experiencia del cliente, sin mayores precisiones de producto en las fuentes disponibles.
Referente: David Cabrera.
Reconocimiento: ambas compañías llegaron a la final de South Summit Madrid 2026, uno de los eventos de innovación más importantes del mundo, celebrado del 3 al 5 de junio bajo el lema «AI Convergence». La Startup Competition del evento reunió a 100 finalistas seleccionados entre más de 4.500 candidaturas de 110 países, con diez startups finalistas de toda América Latina. Wise CX no solo llegó a la instancia final sino que ganó su categoría, Enterprise Solutions.
Monto/inversores: no especificados en las fuentes disponibles.
Para Boryszanski, cofundador de CryptoMate, la selección de la compañía en South Summit estuvo directamente vinculada al momento regulatorio que atraviesa la industria de los activos digitales a nivel global: «Hay proyectos de ley muy importantes que fueron aprobados en Estados Unidos, Europa e incluso Argentina. Todo lo que venimos construyendo en los últimos años encontró validación también desde el contexto macroeconómico y regulatorio», explicó el emprendedor. Desde Wise CX, David Cabrera vinculó el reconocimiento con la propuesta tecnológica desarrollada por la empresa. Ambos representantes coincidieron en la importancia de espacios como South Summit para conectar a emprendedores con potenciales clientes, socios e inversores internacionales, y remarcaron que un evento de esa magnitud en la Argentina permitiría que muchos más emprendedores locales accedan a ese tipo de redes globales de contactos.
La promesa: capitalizar la vidriera internacional que representó South Summit Madrid 2026 —y en el caso de Wise CX, el título de ganadora de su categoría— para acelerar la expansión de ambas compañías fuera de la región, con la validación de mercado y regulatoria que implica haber sido reconocidas entre las mejores startups del mundo frente al Rey Felipe VI de España y una audiencia de referentes globales de la industria tecnológica.
Un ecosistema que crece más allá de las fintech
Más allá de los casos individuales, el denominador común de este 2026 es la diversificación sectorial. Si bien las fintech siguen concentrando buena parte del capital invertido —cerca del 80% del monto total en el primer semestre del año, según La Nación—, cada vez asoman con más fuerza verticales como el deep tech, la biotecnología, el agro y la energía. A eso se suma una descentralización geográfica que empieza a correr el centro de gravedad desde el AMBA hacia provincias como Santa Fe, Córdoba y Tucumán, que ya explican una porción creciente de las startups financiadas en el país: mientras que en 2019 el 70% del capital se concentraba en Buenos Aires y sus alrededores, hoy esa proporción bajó a cerca del 52%. La combinación de fondos internacionales de primer nivel que vuelven a mirar a la Argentina, founders con experiencia previa en las fintech consolidadas del país —Mercado Pago, Naranja X, Mastercard— y una ampliación hacia sectores de la economía real dibuja un ecosistema que, aunque lejos todavía de la efervescencia de 2021, parece haber entrado en una etapa de maduración con reglas más exigentes pero también más sólidas.
Fuentes: Forbes Argentina, Infobae, La Nación, Ámbito Financiero, El Cronista, Yahoo Noticias, Startups Latam, El Ecosistema Startup, Emprelatam, Territorio Bitcoin, Revista Gente, Revista Mercado, Endeavor Argentina, Agroempresario, La Voz Inmobiliaria, iProfesional, El CEO, Forbes Colombia, La Nota Económica, Wise, Latam Fintech Hub, Coinscrap Finance, El Economista, Cadena 3, Identidad Correntina y Revista Equipar.