Perspectivas
Tesoro absorbió $2,47 billones: qué tasas pueden subir y que puede pasar con las futuras licitaciones de deuda
El Tesoro logró un rollover de 183% en su última licitación de deuda en pesos y terminó retirando $2,47 billones de la economía, una decisión que enciende una luz amarilla sobre el costo del dinero en el corto plazo. Los analistas de Portfolio Personal Inversiones advirtieron que la operación dejó un colchón de liquidez más chico en el sistema financiero, justo en un momento en el que el mercado empieza a mirar con atención la evolución de las tasas de interés y su impacto sobre los bonos en pesos. La preocupación no es sobre los plazos fijos de los bancos, que hoy siguen relativamente estables, sino sobre las tasas de muy corto plazo que usan bancos, fondos y el propio Estado para manejar la liquidez del día a día.
Para entender qué tasas están en la mira hay que separar dos mundos que a menudo se confunden. Por un lado están las tasas de muy corto plazo, que reaccionan casi en tiempo real a los movimientos de pesos en el sistema: la tasa de caución, que es una especie de préstamo a uno o pocos días entre inversores y bancos con garantía de títulos, y la tasa de REPO, que es la tasa a la que el Banco Central le presta o le toma pesos a los bancos de un día para el otro. Estas dos son las que efectivamente subieron esta semana: la caución promedio ponderada pasó de 20,7% a 21,1% de tasa nominal anual, y la tasa de REPO volvió a ubicarse cerca del 20,5% anual. Son las tasas que primero sienten el impacto cuando el Tesoro saca pesos de circulación, porque de ellas depende cuánta plata líquida les queda a los bancos para prestarse entre sí de un día para el otro.
Por otro lado está la curva de deuda del Tesoro, que es donde realmente se juega el riesgo para los bonos en pesos. Las LECAP, que son letras del Tesoro a tasa fija, hoy rinden entre 22% y 25% de tasa nominal anual según el plazo: los vencimientos de julio y agosto pagan alrededor de 22%, los de septiembre a noviembre rondan entre 23,2% y 23,9%, y los más largos, con vencimiento entre abril y junio de 2027, llegan a un rango de 24,4% a 25,1%. Si esa curva sube porque el Tesoro sigue absorbiendo pesos de forma agresiva, el precio de esos bonos cae, y ahí es donde se concentra el verdadero riesgo que mencionan los analistas: no tanto en lo que paga un plazo fijo, sino en la cotización de los títulos públicos que muchos fondos y carteras de inversión tienen en pesos. A esto se suman los bonos CER, que ajustan por inflación y hoy ofrecen tasas reales de entre 3,5% y 8,3% según el plazo, y los bonos duales CER-TAMAR, que rinden entre 4,5% y 5,9% real en los tramos más largos.
Los plazos fijos bancarios, en cambio, todavía no muestran ese nerviosismo. Según la tabla que publica el Banco Central para depósitos a 30 días, hoy Banco Provincia paga 19,5%, Banco Nación 19%, Banco Macro 18,75%, BBVA 18,25%, Galicia y Credicoop 17,5%, ICBC 17,2%, Ciudad 17%, y Santander y Patagonia 16%, mientras que algunas entidades más chicas orientadas a captar clientes nuevos, como Banco Meridian, Crédito Regional o Reba, llegan a ofrecer entre 22% y 23%. Esa dispersión muestra que, por ahora, la suba de las tasas cortas mayoristas todavía no se trasladó de lleno a lo que le pagan los bancos a un ahorrista común. Si la absorción de pesos del Tesoro se repite en las próximas licitaciones, ese podría ser el próximo escalón: bancos con menos pesos disponibles tendrían que salir a pagar más para retener depósitos.
Pero, ¿por qué el equipo económico eligió retirar pesos justo ahora? La respuesta tiene que ver con el mecanismo de esterilización que Luis Caputo y el secretario de Finanzas vienen aplicando desde hace meses. Cada vez que el Banco Central sale a comprar dólares en el mercado, como viene haciendo de forma acelerada este mes, emite pesos nuevos para pagar esas divisas. Si esos pesos quedaran circulando libremente, presionarían al alza la demanda de dólares y podrían filtrarse a precios, complicando el proceso de desinflación que el Gobierno muestra como su principal logro. Para evitar ese efecto, el Tesoro sale a ofrecer una tasa lo suficientemente atractiva en sus licitaciones de deuda como para que bancos y fondos prefieran quedarse en pesos en vez de salir a comprar dólares, y así absorbe buena parte de esa emisión. El rollover de 183% de esta semana es, en ese sentido, una decisión deliberada: el equipo económico prefirió pagar el costo de una licitación más cara y una liquidez más ajustada en el corto plazo antes que dejar sueltos $2,47 billones que podrían haber presionado sobre el dólar o la inflación. Es la misma lógica que explica por qué, pese a la suba de tasas cortas, el Gobierno no muestra preocupación: para Caputo, una licitación que «esteriliza» pesos es una señal de fortaleza del programa monetario, no un problema.
La razón por la que, pese a todo, no cunde el pánico tiene nombre y apellido: el Banco Central. La entidad que preside Santiago Bausili aceleró las compras de dólares hasta superar los 1.100 millones de dólares en lo que va de julio, con un promedio diario de más de 280 millones, y cada vez que compra esos dólares emite pesos que después terminan financiando parte de lo que el Tesoro retira en sus licitaciones. Los analistas de Max Capital y Facimex Valores coinciden en que ese flujo de pesos hacia el mercado compensa buena parte del efecto contractivo de la deuda del Tesoro, y por eso no esperan una suba abrupta de tasas en el corto plazo, aunque sí una tendencia moderadamente alcista durante el tercer trimestre del año si el patrón de fuertes rollovers se repite.
De cara a lo que viene, la estrategia oficial agrega otro dato relevante: el Tesoro sigue estirando los plazos de su deuda, con un plazo promedio de colocación de 358 días en la última licitación, de manera que ya el 40% de la deuda en pesos vence después de las elecciones presidenciales de 2027. Eso reduce el riesgo de refinanciamiento de corto plazo, pero no elimina la tensión que generan estas absorciones puntuales de liquidez. Para los inversores, la recomendación de las mesas consultadas pasa por priorizar instrumentos CER en los tramos donde todavía hay margen de compresión de tasas, mientras se mantiene la cautela en los plazos más cortos de la curva a tasa fija.
Fuentes
El Cronista: https://www.cronista.com/finanzas-mercados/el-tesoro-retiro-247-billones-del-sistema-tasas-mas-altas-y-un-riesgo-para-los-bonos-en-pesos/
La Nacion: https://www.lanacion.com.ar/economia/plazo-fijo-cual-es-la-tasa-de-interes-banco-por-banco-este-miercoles-22-de-julio-nid22072026/
BCRA – Plazos Fijos Online: https://www.bcra.gob.ar/plazos-fijos-online/