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Lo legal y societario que toda startup necesita resolver
Lo legal y societario que toda startup necesita resolver (sin fundir la caja)
Arrancar un negocio implica decisiones legales que, si se toman mal desde el día uno, después cuestan mucho más caro corregir. Acá va lo esencial, ordenado por prioridad, y cómo resolverlo gastando lo mínimo posible.
1. Elegir la estructura societaria correcta
Para una startup tecnológica en Argentina, la SAS (Sociedad por Acciones Simplificada) es hoy la opción de referencia. Se constituye 100% online, en días en vez de semanas, y admite integrar capital con dinero, bienes o incluso trabajo a futuro — algo que la vuelve especialmente flexible para equipos que arrancan sin caja.
La alternativa clásica, la SRL, exige trámites más rígidos y complica sumar inversores externos más adelante. Y la SA directamente no conviene para una etapa temprana: desde 2024 exige un capital mínimo de $30.000.000, una cifra pensada para otro tipo de empresa.
Mito a descartar: circula la idea de que «la SAS ya no se puede constituir». Es un resabio de restricciones puntuales que existieron en CABA años atrás — hoy se constituye sin drama en cualquier jurisdicción del país.
Cómo ahorrar acá
- Constituí la SAS por el trámite digital directo, sin intermediarios que cobren de más por «gestión». El proceso está pensado para hacerse solo.
- No pagues escribanía si no es estrictamente necesaria — la SAS digital evita gran parte del circuito notarial tradicional.
- No te precipites a una SA «para dar imagen de seriedad». Es el error más caro y más común: pagás un capital mínimo altísimo por una formalidad que ningún inversor de etapa temprana te va a pedir.
2. El acuerdo entre socios (aunque sean dos amigos)
El error más frecuente en equipos chicos es arrancar a trabajar sin nada firmado entre los fundadores. Definí por escrito, aunque sea en un documento simple:
- Porcentaje de cada socio y bajo qué condiciones puede cambiar (vesting).
- Qué pasa si alguien se va antes de tiempo.
- Cómo se toman las decisiones importantes (¿por mayoría? ¿unanimidad para ciertos temas?).
Cómo ahorrar acá
- No hace falta un estudio jurídico de primer nivel para esto en etapa inicial. Hay plantillas de acuerdos de fundadores (founders agreement) validadas por el ecosistema que después un abogado puede revisar en una consulta puntual, mucho más barata que redactar todo desde cero.
3. Marca y propiedad intelectual
Registrar la marca (nombre + logo) ante el INPI protege el activo más visible de la startup desde el día uno — antes de que otro lo registre primero.
Cómo ahorrar acá
- El registro de marca en INPI se puede iniciar uno mismo, sin agente, si el nombre es claro y no hay conflictos previos. Reservá el presupuesto de un especialista solo si hay oposición o el rubro está muy disputado.
- Priorizá registrar la marca antes que el código o el diseño — es lo más barato de proteger y lo más caro de recuperar si te lo ganan de mano.
4. Qué se viene: la reforma de la Ley de Sociedades
Hay un proyecto de reforma en danza en 2026 que, de aprobarse, introduciría instrumentos convertibles para etapa semilla (una forma de que un inversor aporte capital sin fijar valuación todavía) y figuras más flexibles para proyectos Web3 o basados en IA. Vale la pena seguirlo de cerca, pero no es ley todavía — no tomes decisiones societarias asumiendo que ya está vigente.
En síntesis
La lógica general para no gastar de más al arrancar es: resolvé lo legal mínimo indispensable vos mismo o con herramientas digitales estándar, y reservá el presupuesto de abogado para lo que realmente lo necesita (revisión de un contrato con un inversor, un conflicto societario, una negociación compleja). Gastar en asesoramiento premium para constituir una sociedad simple es, en etapa pre-seed, plata que casi siempre rinde más en otro lado.