Pulso Local
Alimentos, tarifas y salarios: quién ganó y quién perdió.
Alimentos, tarifas y salarios: quién ganó y quién perdió la carrera de los precios en el último trimestre
La inflación desaceleró, pero no todos los precios corrieron igual
La inflación sigue siendo uno de los principales problemas económicos de Argentina, aunque durante abril apareció una señal que el Gobierno esperaba desde hacía meses: el Índice de Precios al Consumidor (IPC) desaceleró por primera vez en casi un año y marcó una suba mensual de 2,6%. Sin embargo, detrás del dato general existe una realidad mucho más compleja.
Porque mientras algunos precios comenzaron a moderarse, otros continúan aumentando por encima del promedio. El resultado es una nueva reconfiguración de los llamados precios relativos: la relación entre salarios, alimentos, transporte, tarifas, salud y otros gastos que determinan cuánto realmente puede consumir una familia.
La pregunta ya no es solamente cuánto sube la inflación, sino qué rubros suben más rápido que el resto.
La carrera del trimestre: qué aumentó más y qué aumentó menos
Si se observan los últimos meses, los precios regulados continúan liderando gran parte de los aumentos.
Los que más subieron
- Transporte.
- Tarifas energéticas.
- Educación.
- Medicina prepaga.
- Comunicaciones.
Los que crecieron por debajo del promedio
- Algunos alimentos estacionales.
- Recreación y cultura.
- Determinados bienes para el hogar.
- Productos afectados por menor consumo.
En abril, por ejemplo, Transporte encabezó el IPC con una suba de 4,4%, seguido por Educación (4,2%), Comunicación (4,1%) y Vivienda, agua, electricidad y gas (3,5%). Todos quedaron por encima del índice general de 2,6%.
El verdadero problema: los salarios no recuperan todo lo perdido
El dato que explica gran parte del malestar económico aparece cuando se compara la evolución de los ingresos con la de los servicios.
El RIPTE, uno de los principales indicadores salariales formales, se ubicó en marzo en $1.775.664 promedio. Aunque los salarios registrados mostraron cierta recuperación frente a los picos inflacionarios de años anteriores, todavía existe una fuerte diferencia según sector, región y tipo de empleo.
La situación es especialmente compleja para:
- Trabajadores informales.
- Jubilados.
- Empleados públicos.
- Sectores con paritarias rezagadas.
Mientras algunos salarios logran acercarse a la inflación, los servicios regulados continúan absorbiendo una proporción creciente del ingreso disponible.
El nuevo Índice Pulso Local de Precios Relativos
Si se construye un indicador que combine:
- IPC general.
- Salarios formales.
- Tarifas.
- Transporte.
- Salud privada.
- Canasta básica.
aparece una conclusión clara:
La desaceleración inflacionaria todavía no implica una mejora equivalente en el poder adquisitivo.
La razón es sencilla.
Muchas familias no perciben la inflación a través del promedio del IPC, sino mediante los gastos que pagan todos los meses:
- Luz.
- Gas.
- Transporte.
- Alquiler.
- Prepaga.
- Educación.
Y precisamente esos rubros continúan registrando aumentos superiores a la inflación general.
Quién gana y quién pierde en esta nueva etapa
Ganadores relativos
Sectores exportadores
La energía, minería y parte de la agroindustria continúan mostrando ingresos que evolucionan mejor que el promedio de la economía.
Empresas vinculadas a servicios regulados
Los procesos de actualización tarifaria permitieron recuperar parte del atraso acumulado durante años.
Trabajadores altamente especializados
Perfiles tecnológicos, financieros, energéticos y profesionales continúan manteniendo capacidad de negociación salarial superior al promedio.
Los que siguen perdiendo
Jubilados
Las prestaciones continúan enfrentando dificultades para acompañar la evolución del costo de vida real, especialmente cuando se consideran servicios y medicamentos.
Trabajadores informales
Son el segmento con menor capacidad para trasladar la inflación a sus ingresos.
Clase media asalariada
Es posiblemente el sector más presionado.
Aunque mantiene ingresos formales, enfrenta aumentos simultáneos en:
- Tarifas.
- Salud privada.
- Educación.
- Transporte.
- Vivienda.
El interior del país vive una carrera diferente
Los precios relativos no evolucionan igual en todo el territorio.
Patagonia petrolera
Los salarios son más altos, pero también lo son:
- Alquileres.
- Energía.
- Servicios.
- Costos logísticos.
La capacidad de compra sigue siendo superior al promedio nacional, aunque el costo de vida absorbe parte importante de esa ventaja.
Provincias mineras
Existe una fuerte dualidad.
Los trabajadores vinculados al litio y la minería muestran ingresos muy superiores al promedio provincial, mientras otros sectores enfrentan dificultades similares a las del resto del país.
Región agroindustrial
La recuperación del agro permitió sostener mejores niveles de actividad y salarios en numerosas ciudades medianas del interior.
Norte argentino
Continúa siendo una de las regiones más afectadas por la relación entre ingresos y precios.
Aunque algunos costos son menores que en grandes centros urbanos, los salarios promedio también son considerablemente más bajos.
El dato que empieza a preocupar: servicios versus alimentos
Durante años la principal preocupación fue el precio de los alimentos.
Hoy la situación empieza a cambiar.
La desaceleración relativa de algunos productos alimenticios coincide con aumentos persistentes en:
- Transporte.
- Electricidad.
- Gas.
- Agua.
- Salud.
- Telecomunicaciones.
Esto modifica completamente la estructura del gasto familiar.
El problema ya no es solamente llenar el changuito del supermercado.
También es sostener los gastos fijos del hogar.
Qué puede pasar el próximo trimestre
Las proyecciones privadas muestran un escenario de inflación más moderada que el observado durante los años anteriores, aunque todavía lejos de niveles bajos.
Si el proceso de desaceleración continúa, podrían observarse tres fenómenos:
1. Menor presión sobre alimentos
Algunos bienes masivos podrían mostrar aumentos más contenidos por la debilidad del consumo.
2. Continuidad en ajustes tarifarios
La reducción de subsidios y los esquemas de actualización seguirían empujando servicios regulados.
3. Recuperación salarial gradual
La mejora dependerá de que las paritarias y los ingresos logren crecer por encima de la inflación durante varios meses consecutivos.
La verdadera carrera que define el bolsillo
La discusión económica ya no pasa únicamente por el número general de inflación.
La verdadera carrera ocurre entre:
- Salarios.
- Tarifas.
- Transporte.
- Salud.
- Alimentos.
Y hoy esa competencia sigue siendo desigual.
La inflación desaceleró, pero para gran parte de los hogares argentinos la sensación económica continúa determinada por aquellos gastos que siguen aumentando por encima del promedio.
Por eso, aunque el índice general muestre mejoras, la percepción cotidiana todavía depende de quién gane la carrera de los precios relativos durante los próximos meses.
Fuentes
- INDEC – Índice de Precios al Consumidor (IPC): https://www.indec.gob.ar
- RIPTE – Ministerio de Capital Humano: https://www.argentina.gob.ar/trabajo/seguridadsocial/ripte
- ENRE – Cuadros tarifarios y actualizaciones: https://www.argentina.gob.ar/enre
- Superintendencia de Servicios de Salud: https://www.argentina.gob.ar/sssalud
- Banco Central de la República Argentina (REM): https://www.bcra.gob.ar
- Infobae – Aumentos de tarifas, transporte y prepagas 2026
- Reuters – Inflación y actividad económica en Argentina