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Jubilaciones bajo presión
Jubilaciones bajo presión: el costo oculto de la reforma laboral, el plan de ARBA y el FGS como nueva apuesta hipotecaria
El sistema previsional argentino enfrenta una tormenta perfecta en 2026: la ley de modernización laboral recorta ingresos a la ANSES, miles de jubilados bonaerenses acumulan deudas impositivas sin saber que tienen derecho a no pagarlas, y el Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) emerge como el actor clave para desbloquear el crédito hipotecario en el país.
El sistema previsional argentino: entre ajustes y desfinanciamiento estructural
La Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSES) atraviesa uno de sus momentos más complejos en décadas. En mayo de 2026, los haberes jubilatorios reciben un aumento del 3,38% según la fórmula de movilidad vigente basada en el Índice de Precios al Consumidor (IPC), lo que lleva la jubilación mínima —con el bono de $70.000— a $463.174. Sin embargo, ese bono lleva congelado desde marzo de 2024, y si hubiera sido actualizado al mismo ritmo que los haberes, rondaría los $204.000 en lugar de los $70.000 actuales, una diferencia de casi el 30% en el ingreso más bajo garantizado.
El bono congelado es apenas la punta del iceberg. El verdadero problema es estructural: el sistema previsional argentino lleva décadas siendo desfinanciado por decisiones de política laboral y fiscal, y la nueva ley de modernización laboral promete profundizar esa tendencia.
La reforma laboral y el costo oculto para la caja de ANSES
La ley 27.802, conocida como ley de modernización laboral, introdujo modificaciones que, según analistas y columnistas especializados, tienen un impacto directo y negativo sobre las finanzas del sistema previsional. No es un efecto secundario menor: se trata de un recorte en los ingresos que alimentan las jubilaciones y pensiones de millones de argentinos.
Hay dos mecanismos centrales que explican este impacto:
El Fondo de Asistencia Laboral (FAL). La ley crea este fondo con el propósito de financiar indemnizaciones laborales. El problema es que los recursos para hacerlo provienen de fondos previsionales, es decir, del mismo dinero que debería destinarse a pagar jubilaciones. En la práctica, las indemnizaciones laborales futuras se financiarán a expensas del sistema de seguridad social.
El Régimen de Incentivo a la Formalización Laboral (RIFL). Este régimen permite contratar trabajadores con una reducción significativa de las cargas patronales. Para acceder al beneficio, el trabajador debe cumplir determinados requisitos: no haber estado en relación de dependencia registrada al 10 de diciembre de 2025, haber estado desempleado en los últimos seis meses previos a su incorporación, o haber sido monotributista sin relación de dependencia en el sector privado. Las empresas que incorporen estos trabajadores pagarán apenas el 2% en concepto de contribuciones patronales —destinadas al SIPA, al Fondo Nacional de Empleo y al régimen de asignaciones familiares— durante los primeros 48 meses de la relación laboral, frente al régimen general vigente.
Esto coincide además con una caída en la cantidad de aportantes al sistema, con una reducción interanual de más de 132.670 trabajadores registrados medida en febrero de 2026, lo que contrae aún más la base contributiva.
A nivel macro, la reducción de contribuciones patronales prevista en la reforma implica una baja de tres puntos porcentuales destinados a la seguridad social, con un costo estimado en alrededor de USD 3.000 millones anuales. Si se suma la reducción de un punto adicional para obras sociales, el impacto total escala a USD 4.000 millones por año, según el propio texto oficial. La consultora Invecq estimó que el impacto fiscal total de la reforma alcanza el 0,83% del PBI.
Lo que sostiene parcialmente el sistema es el impuesto al cheque, cuya recaudación se mantiene en niveles elevados —incluso por encima de la inflación en algunos meses— y que desde la reforma de 2017 se destina íntegramente a ANSES. Sin embargo, ese tributo vence el 31 de diciembre de 2027, lo que abre un nuevo frente de incertidumbre para el sistema previsional de cara al próximo ciclo electoral.
El diagnóstico es categórico entre los especialistas: todas las medidas que se vienen adoptando desde hace treinta años en dirección a flexibilizar las relaciones laborales y reducir las cargas sociales terminan desfinanciando el sistema previsional argentino.
ARBA al rescate: el plan para desendeudar a 17.000 jubilados bonaerenses
Mientras el sistema previsional nacional enfrenta presiones desde arriba, en la provincia de Buenos Aires se gestó una iniciativa de alivio que revela otra cara del problema: miles de jubilados acumulan deudas impositivas sin saber que tienen derecho legal a no pagarlas.
La Agencia de Recaudación de la Provincia de Buenos Aires (ARBA), a través de un cruce de datos con el Instituto de Previsión Social (IPS) y municipios bonaerenses, identificó cerca de 17.057 beneficiarios con deudas en el Impuesto Inmobiliario Edificado por un total de $798 millones. Todos ellos cumplirían los requisitos para acceder a la exención, pero nunca la tramitaron.
El director ejecutivo de ARBA, Cristian Girard, describió la situación como un «paliativo» ante la crisis económica que golpea especialmente a los adultos mayores, y anunció un programa de alivio fiscal con tres ejes principales:
- Condonación retroactiva de deudas de hasta cinco años para quienes accedan a la exención.
- Exención de obligaciones futuras del Impuesto Inmobiliario.
- Operativos territoriales casa por casa para asistir a quienes no puedan realizar el trámite de forma digital.
Los requisitos para acceder al beneficio son tres: cobrar hasta dos haberes mínimos (equivalente a unos $760.638 al momento del anuncio), ser titular de una única propiedad con valuación fiscal inferior a $6 millones —no el precio de mercado, sino la valuación fiscal—, y no estar inscripto en Ingresos Brutos.
El beneficio no es nuevo. Actualmente ya lo perciben unos 35.051 jubilados bonaerenses. El problema, según reconoció el propio organismo, es que está subutilizado por desconocimiento, por dificultades para acceder a la tecnología, o porque quienes lo intentaron no pudieron completar el proceso. La cifra de 17.000 beneficiarios potenciales es además estimativa: desde ARBA admiten que podrían ser muchos más.
La iniciativa se desarrolla en un contexto fiscal muy comprometido para la provincia. La recaudación bonaerense, según describió Girard, «está en niveles de pandemia sin el virus». Aunque en lo que va del año se registra una leve suba real de los recursos propios del orden del 0,2%, ese crecimiento parte de una base muy deprimida. El esquema tributario provincial depende en un 80% de Ingresos Brutos y Sellos, una estructura que acusa el deterioro de la actividad económica.
El FGS de ANSES como motor del crédito hipotecario: la propuesta que gana peso
El tercer eje del debate previsional es, paradójicamente, el más expansivo: cómo movilizar los activos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de ANSES para resolver uno de los déficits estructurales de la economía argentina: la falta de crédito hipotecario de largo plazo.
El FGS es el fondo que respalda el pago de jubilaciones y pensiones. Según los datos que maneja el ex presidente del Banco Central Martín Redrado, el fondo acumula activos por alrededor de USD 70.000 millones entre bonos, acciones y otros instrumentos financieros. Sin embargo, su capacidad para motorizar la economía real hoy es limitada: gran parte de esos recursos están «dormidos» en instrumentos que no se traducen en crédito productivo.
La propuesta que viene ganando consenso entre economistas como Miguel Kiguel (Econviews, ex secretario de Finanzas), Redrado y el especialista en vivienda Federico González Rouco es utilizar el FGS como catalizador de un mercado hipotecario en pesos de largo plazo.
El mecanismo es técnicamente sencillo y ya existe en otros países: los bancos actúan como «originadores» de los créditos, otorgando hipotecas bajo condiciones estandarizadas. Una vez emitidos, venden esas carteras al FGS para recuperar liquidez y seguir prestando. El Fondo, en tanto inversor institucional de largo plazo, mantiene los activos hipotecarios en su cartera. Es, en esencia, el modelo de entidades como Fannie Mae en Estados Unidos.
El banquero y empresario Gabriel Martino planteó que el FGS podría redirigir recursos hacia una entidad de securitización hipotecaria similar a ese modelo. Desde su perspectiva, el objetivo no es aumentar el gasto público sino reorganizar activos existentes.
Kiguel fue aún más directo en su diagnóstico: el FGS tiene aproximadamente USD 11.000 millones en acciones de empresas que cotizan en bolsa. Esos recursos están «durmiendo» cuando podrían estar financiando viviendas. Según sus cálculos, volcar apenas el equivalente al 1% del PBI —unos USD 7.000 millones— al mercado hipotecario podría generar, por el efecto multiplicador de la construcción, entre un 2% y 3% de crecimiento en el nivel de actividad. Y lo más atractivo para la actual gestión: no genera déficit fiscal, porque es financiamiento, no gasto.
La propuesta fue incluso transmitida directamente al presidente Javier Milei por parte de algunos de sus impulsores. Una versión más acotada plantea que el FGS pudiera invertir hasta el 20% de sus tenencias en instrumentos vinculados al sector hipotecario.
El economista González Rouco señala que el problema de fondo del crédito hipotecario no es la demanda ni el instrumento en sí —el UVA sigue siendo viable—, sino el fondeo: los bancos no pueden prestar a 20 o 30 años si captan depósitos a 30 días. Ahí es donde el FGS puede hacer la diferencia.
Hay, sin embargo, obstáculos reales. El DNU 1039/2024 modificó el marco legal del FGS y le quitó la posibilidad de otorgar préstamos directos, lo que limita el esquema. Además, existe el temor entre funcionarios a posibles acciones judiciales si se reorientan activos del fondo. Por eso Kiguel insistió en que lo que se necesita es voluntad política y protección legal para quienes ejecuten la medida.
Un sistema previsional en encrucijada: tres frentes simultáneos
El panorama que emerge de estos tres ejes es coherente en su diagnóstico, aunque contradictorio en sus señales. Por un lado, la reforma laboral recorta ingresos al sistema previsional mientras aumenta la informalidad estructural. Por otro, el Estado provincial sale a aliviar la carga de jubilados que acumularon deudas que nunca debieron tener. Y en paralelo, los propios activos del sistema previsional son señalados como la herramienta para resolver el déficit habitacional y reactivar la construcción.
El debate de fondo sigue siendo el mismo de siempre: cómo financiar jubilaciones dignas en un país con alta informalidad laboral, baja densidad de aportantes y una tradición de utilizar los fondos previsionales para objetivos de política económica de corto plazo.
Lo que sí es nuevo es la convergencia de propuestas técnicas concretas —el FGS como comprador de hipotecas, los operativos de ARBA, el debate sobre contribuciones patronales— en un momento en que el poder adquisitivo de los jubilados sigue erosionándose: el bono de $70.000, congelado desde marzo de 2024, vale hoy menos del 35% de lo que valía cuando fue establecido en términos reales.
El sistema previsional argentino necesita más que ajustes mensuales por inflación. Necesita una discusión estructural sobre sus fuentes de financiamiento, sus reglas de movilidad y el rol de los activos públicos en la generación de crédito productivo. Ese debate está, finalmente, en la agenda.
Preguntas frecuentes sobre ANSES, jubilaciones y el sistema previsional en 2026
¿Cuánto cobra un jubilado en mayo de 2026? La jubilación mínima en mayo de 2026 es de $393.174, a la que se suma un bono de $70.000 para quienes no superen ese umbral, llevando el ingreso total a $463.174.
¿Qué es el FGS de ANSES? El Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) es el fondo de reserva que administra ANSES para garantizar el pago de jubilaciones y pensiones. Actualmente gestiona activos por alrededor de USD 70.000 millones en bonos, acciones y otros instrumentos.
¿Cómo puede un jubilado acceder a la exención del Impuesto Inmobiliario en la provincia de Buenos Aires? Debe cobrar hasta dos haberes mínimos, ser titular de una única propiedad con valuación fiscal inferior a $6 millones y no estar inscripto en Ingresos Brutos. Puede tramitarlo a través de ARBA o esperar los operativos territoriales que el organismo está realizando en municipios bonaerenses.
¿Qué es la securitización de hipotecas y por qué involucra al FGS? La securitización consiste en agrupar créditos hipotecarios en un fideicomiso y emitir títulos para que inversores financien esos préstamos. La propuesta es que el FGS actúe como comprador de esas carteras, dando liquidez a los bancos para que sigan prestando sin asumir el descalce de plazos.
Fuentes
- El Cronista – «Jubilaciones en jaque: el costo oculto de la reforma laboral en la caja de la ANSES» (9 de mayo de 2026): https://www.cronista.com/columnistas/jubilaciones-en-jaque-el-costo-oculto-de-la-reforma-laboral-en-la-caja-de-la-anses/
- Letra P – «La reforma laboral le quita u$s 2.500 millones a la ANSES y el Presupuesto elimina la movilidad de la AUH» (diciembre de 2025): https://www.letrap.com.ar/economia/la-reforma-laboral-le-quita-us-2500-millones-la-anses-y-el-presupuesto-elimina-la-movilidad-la-auh-n5420870
- El Cronista – «ARBA lanza un plan para desendeudar jubilados: quiénes pueden acceder» (mayo de 2026): https://www.cronista.com/economia-politica/arba-lanza-un-plan-para-desendeudar-jubilados-quienes-pueden-acceder/
- Ámbito Financiero – «ARBA lanza un plan para desendeudar a jubilados» (4 de mayo de 2026): https://www.ambito.com/ambito-nacional/arba-lanza-un-plan-desendeudar-jubilados-n6273511
- Perfil – «Jubilados endeudados con ARBA: cuál es el plan de la provincia de Buenos Aires para salir de deudas» (mayo de 2026): https://www.perfil.com/noticias/economia/jubilados-endeudados-con-arba-cual-plan-provincia-para-salir-deudas-a40.phtml
- La Nación – «La fórmula que los economistas ven como la clave para reactivar el crédito hipotecario y la construcción» (4 de mayo de 2026): https://www.lanacion.com.ar/propiedades/casas-y-departamentos/la-formula-que-los-economistas-ven-como-la-clave-para-reactivar-el-credito-hipotecario-y-la-nid04052026/
- La Nación – «Créditos hipotecarios: el dilema de los bancos para prestar a 20 o 30 años» (10 de mayo de 2026): https://www.lanacion.com.ar/propiedades/casas-y-departamentos/creditos-hipotecarios-buscan-que-los-bancos-presten-a-20-o-30-anos-con-los-depositos-que-captan-a-30-nid10052026/
- La Nación – «Miguel Kiguel: los créditos hipotecarios pueden despegar rápido, solo hace falta voluntad política» (7 de mayo de 2026): https://www.lanacion.com.ar/propiedades/casas-y-departamentos/miguel-kiguel-economista-los-creditos-hipotecarios-pueden-despegar-rapido-solo-hace-falta-voluntad-nid07052026/
- Ámbito Financiero – «Por qué el crédito hipotecario sería viable a través del FGS» (mayo de 2026): https://www.ambito.com/real-estate/por-que-el-credito-hipotecario-seria-viable-traves-del-fgs-y-como-podria-instrumentarse-comprar-viviendas-construccion-n6273660
- El Cronista – «Propiedades y real estate: reformas al mercado y compra de hipotecarios por ANSES» (mayo de 2026): https://www.cronista.com/finanzas-mercados/propiedades-y-real-estate-reformas-al-mercado-y-compra-de-creditos-hipotecarios-por-anses-menu-de-la-reactivacion/
- iProfesional – «Fondo de Garantía de ANSES, la alternativa que analiza Caputo para reactivar la economía» (mayo de 2026): https://www.iprofesional.com/economia/454095-fondo-garantia-anses-plan-que-analiza-luis-caputo-para-reactivar-economia
- ANSES – «Aumentos por movilidad para jubilaciones, pensiones y asignaciones»: https://www.anses.gob.ar/aumentos-por-movilidad-para-jubilaciones-pensiones-y-asignaciones