Perspectivas
Brasil se encamina a un balotaje histórico y Argentina mira de cerca
Brasil se encamina a un balotaje histórico y Argentina mira de cerca: qué gana y qué todavía no está asegurado
Flávio Bolsonaro se impuso en la primera vuelta y desafiará a Lula el 25 de octubre. Para el Gobierno argentino se abre una ventana política, aunque los economistas advierten que el beneficio real depende de la economía brasileña.
Brasil votó este domingo y dejó una sorpresa. Con el 100% de las mesas escrutadas, el senador Flávio Bolsonaro, del Partido Liberal, obtuvo 47,03% de los votos, unos 56,1 millones de sufragios. El presidente Luiz Inácio Lula da Silva, que busca su cuarto mandato, quedó segundo con alrededor de 45%. Ninguno alcanzó el 50% necesario, así que ambos se medirán en segunda vuelta dentro de tres semanas.
El resultado contradijo a las encuestas previas. Datafolha, por ejemplo, daba ventaja a Lula por 45% contra 42%. El tercer lugar quedó muy lejos: Augusto Cury obtuvo cerca de 2,9%, Renan Santos 2,25% y Ronaldo Caiado 2,19%.
POR QUÉ IMPORTA EN ARGENTINA
Brasil es el principal socio comercial argentino. Su nivel de actividad, sus tasas de interés y la cotización del real inciden directamente en las exportaciones, la competitividad industrial y las inversiones. Por eso, cada elección brasileña se sigue en Buenos Aires casi como una elección propia.
LA VENTANA POLÍTICA PARA MILEI
El presidente Javier Milei apoyó públicamente a Flávio Bolsonaro y en julio participó de un acto del Partido Liberal en Brasil. La relación con Lula atraviesa su punto más bajo, luego de los insultos presidenciales de ese mes y de la rebaja diplomática que siguió.
En la Casa Rosada consideran que un triunfo de Bolsonaro permitiría retomar la reforma del Mercosur, una bandera de la gestión desde el inicio: bajar el arancel externo común, flexibilizar el bloque y avanzar con acuerdos por fuera del esquema tradicional. Con un interlocutor afín en Brasilia, ese reclamo tendría más respaldo.
También hay una lectura regional. El economista Fausto Spotorno sostuvo que un triunfo de Bolsonaro disiparía las dudas sobre un giro a la izquierda en la región, un dato relevante para la Argentina de cara a las elecciones del año próximo. Flávio, además, se presenta como aliado de Donald Trump, lo que podría modificar el equilibrio de alineamientos con Estados Unidos.
EL SECTOR AUTOMOTRIZ, EN EL CENTRO
En comercio, el punto más sensible es la industria automotriz, que explica cerca del 40% del intercambio bilateral. Analistas consideran que un gobierno de Bolsonaro podría ser más receptivo a rediscutir el ACE 14, el acuerdo que rige ese comercio y que prevé llegar al libre comercio pleno en 2029.
LO QUE TODAVÍA NO ESTÁ ASEGURADO
Hay matices importantes. El plan de gobierno de Flávio no menciona al Mercosur y propone abrir el comercio con todos los mercados, «de China a la Unión Europea». Eso encaja con la visión de Milei, pero también implica que Brasil podría negociar por su cuenta, y el acuerdo Mercosur-Unión Europea, impulsado por Lula, ya rige de forma provisional.
Además, el comercio bilateral atraviesa una contracción vinculada sobre todo a la caída de las compras argentinas a Brasil. Gustavo Pérego, director de Abeceb, advirtió que el mayor riesgo proviene del escenario macroeconómico, algo que una buena relación entre presidentes no cambia por sí sola. Federico Vaccarezza, especialista en relaciones Brasil-Argentina, planteó que lo último que necesita la economía argentina es un freno de la brasileña.
QUÉ MIRAR HASTA EL 25 DE OCTUBRE
La diferencia entre ambos candidatos es de apenas dos puntos, y la segunda vuelta se perfila muy ajustada. Spotorno señaló que el impacto depende menos de quién gane que de por cuánto, y no espera grandes movimientos hasta que se defina la elección. Los puntos a seguir son la evolución del real, el rumbo fiscal que anuncien los candidatos y el tono de la relación entre Buenos Aires y Brasilia.
En síntesis, para la Argentina el resultado abre una oportunidad política concreta, pero el beneficio económico dependerá de que Brasil crezca, compre y mantenga estabilidad cambiaria.