Pulso Local
CABA: plan para refinanciar deudas de tarjetas
La Ciudad reglamentó el plan para refinanciar deudas de tarjetas y préstamos en mora: requisitos y beneficios
Qué es
El gobierno porteño reglamentó este lunes 13 de julio, a través del Boletín Oficial, la Ley N° 6.959, que crea el Programa de Desendeudamiento Familiar y Personal. La norma había sido sancionada por la Legislatura el 18 de junio y promulgada por el jefe de Gobierno, Jorge Macri, el 30 de ese mismo mes. Con la reglamentación ya publicada, el esquema queda formalmente en condiciones de ponerse en marcha a partir del 3 de agosto.
El objetivo es aliviar a las familias porteñas que acumularon atrasos en tarjetas de crédito o préstamos personales, en un contexto donde el fuerte regreso del crédito al consumo durante el último año y medio vino acompañado de un aumento gradual de la morosidad.
Cómo funciona
El programa permite refinanciar deudas originadas exclusivamente en tarjetas de crédito y préstamos personales otorgados por entidades financieras reguladas por el Banco Central. No es un crédito nuevo para gastar, sino una herramienta para reemplazar una deuda cara y en mora por un préstamo con mejores condiciones.
Las condiciones mínimas que deberán ofrecer los bancos son:
- Tasa Nominal Anual (TNA) fija máxima del 35%
- Plazo mínimo de devolución de 24 meses
- Los bancos pueden mejorar estas condiciones (tasas más bajas o plazos más largos) si lo desean
El Banco Ciudad será el encargado de implementar el programa de manera obligatoria. El resto de las entidades financieras, bancarias y no bancarias autorizadas por el BCRA, pueden adherirse voluntariamente con las mismas condiciones. Los interesados tendrán una ventana de 60 días desde la puesta en marcha para solicitar el beneficio.
Quiénes pueden acceder — los 5 requisitos
Para calificar, hay que cumplir simultáneamente con todos estos puntos:
- Tener deudas originadas únicamente en tarjetas de crédito y/o préstamos personales de entidades financieras.
- Registrar una situación de mora de entre 60 y 180 días según la Central de Deudores del Banco Central (categorías 2 o 3).
- Tener ingresos familiares inferiores a 10 Salarios Mínimos, Vitales y Móviles (un tope que ronda los $3,7 millones mensuales desde julio).
- Que la cuota de la deuda represente más del 30% de los ingresos del hogar.
- Acreditar una residencia mínima de dos años en la Ciudad de Buenos Aires.
Quiénes quedan excluidos
La ley prevé varias exclusiones puntuales, pensadas para que el beneficio llegue a sectores medios y medios-bajos en dificultades genuinas, y no a quienes tienen otro respaldo patrimonial. No podrán acceder quienes:
- Sean propietarios de más de un inmueble
- Tengan vehículos con menos de 5 años de antigüedad (salvo uso laboral acreditado)
- Posean embarcaciones, aeronaves o bienes suntuarios
- Cuenten con activos financieros superiores al monto de la deuda
- Hayan comprado dólares durante el período en que se generó la deuda a refinanciar
Quedan afuera, además, las deudas con billeteras virtuales o fintech, los préstamos prendarios o hipotecarios, y las deudas originadas en actividades comerciales o empresariales. Tampoco entran los casos de mora «irrecuperable» (más de un año), que suelen terminar en manos de estudios jurídicos para su cobro judicial.
El incentivo para que los bancos se sumen
Para motivar la adhesión voluntaria del resto del sistema financiero, la ley ofrece un beneficio fiscal: las entidades que participen accederán a una reducción del 50% del Impuesto sobre los Ingresos Brutos sobre los intereses que cobren por estos préstamos.
Pese a este incentivo, fuentes de distintos bancos consultadas por la prensa coincidieron en que la mayoría de las entidades privadas no tiene previsto sumarse por ahora, ya que ya vienen implementando sus propios programas de refinanciación para reducir la mora de sus carteras. Un banco privado señaló, de todos modos, que evalúa adherirse porque ya está refinanciando en valores similares y la devolución impositiva suma un aliciente extra.
El mecanismo de pago
Un detalle operativo relevante: la entidad que otorgue el préstamo podrá transferir el dinero directamente al banco acreedor original, para garantizar que los fondos se usen efectivamente para cancelar la deuda que motivó el beneficio, y no para otro destino.
El contexto que motivó la ley
La iniciativa —impulsada por el legislador Leandro Santoro y aprobada con 42 votos afirmativos y 8 abstenciones, con el rechazo de La Libertad Avanza— surge en un momento de morosidad récord en el sistema financiero argentino, producto de que el crédito al consumo volvió a crecer con fuerza en 2025 y en la primera mitad de 2026, de la mano de la desaceleración de la inflación y una mayor estabilidad macroeconómica. Esa expansión del crédito trajo aparejado un aumento en los atrasos de pago, sobre todo en tarjetas y préstamos personales.
En paralelo, hay más de 30 proyectos con un espíritu similar dando vueltas en el Congreso de la Nación, aunque con enfoques distintos —algunos plantean prohibiciones y limitaciones que generaron resistencia en el sector financiero—. El esquema porteño, en cambio, se apoya en la adhesión voluntaria y en incentivos fiscales, lo que lo hace más digerible para los bancos.
El impacto estimado
Según las estimaciones incluidas en el proyecto original, una familia con ingresos mensuales de $3,68 millones y una deuda equivalente al doble de ese monto podría lograr un ahorro cercano a $240.000 por mes, y un beneficio acumulado de aproximadamente $5,7 millones menos en intereses a lo largo del crédito.
En síntesis
- Es un programa de refinanciación, no de nuevos créditos para consumo.
- Arranca el 3 de agosto, con el Banco Ciudad como entidad obligada y el resto del sistema en adhesión voluntaria.
- Apunta a vecinos porteños de sectores medios y medios-bajos, con mora reciente (60 a 180 días) y sobreendeudamiento genuino.
- La tasa techo (35% TNA) y el plazo mínimo (24 meses) buscan bajar sensiblemente el costo financiero frente a las condiciones habituales del mercado de crédito al consumo.
Nota elaborada con información de Infobae, La Nación, El Cronista, El Economista, iProfesional y Agencia Noticias Argentinas, con datos al 13 de julio de 2026.
Pulso Local
Créditos hipotecarios UVA: cuál es el CFT real que paga el consumidor
Entre IVA sobre los intereses, seguro de vida, seguro de incendio y gastos de escrituración, el costo financiero total de un hipotecario UVA duplica el capital prestado en 20 años. Aun así, está lejos de los niveles de un préstamo personal o una tarjeta de crédito, que sí superan el 100% anual.
Los bancos publicitan la TNA (Tasa Nominal Anual) de sus créditos hipotecarios UVA, pero el costo real que termina pagando el cliente es el CFT (Costo Financiero Total), que además de la tasa de interés incorpora el IVA sobre los intereses (21%), el seguro de vida sobre saldo deudor y el seguro de incendio, ambos obligatorios. Para dimensionarlo con datos verificables, se armó una simulación: un crédito de US$75.000 (75% de una propiedad de US$100.000), a TNA UVA +7,5% —la tasa que ya ofrecen varios bancos a clientes con cuenta sueldo—, a 20 años y sistema de amortización francés. Con el valor UVA del 9 de septiembre de 2026 ($2.111,79, según el BCRA) y el dólar oficial de referencia ($1.530), ese crédito equivale a 54.338 UVA financiadas sobre una propiedad valuada en 72.450 UVA.
La cuota «pura», resultado de aplicar solo la tasa de interés, es de 437,7 UVA en el primer mes (unos $924.400). Pero sobre el componente de interés se aplica el 21% de IVA, y se suman el seguro de vida sobre saldo deudor (0,5% a 0,8% anual según el banco y la edad del tomador, se usó un punto medio de 0,65%) y el seguro de incendio (0,12% anual sobre el valor de la propiedad). El resultado es una cuota real de 545,7 UVA en el primer mes, unos $1.153.000: un 24,7% más que la cuota publicitada. Ese «extra» no es constante: el peso del IVA y del seguro de vida cae con el tiempo a medida que se amortiza capital y baja el saldo deudor, mientras que el seguro de incendio se mantiene estable.
Proyectando el crédito completo a 20 años, el CFT real —es decir, la tasa efectiva que resulta de sumarle a la TNA el IVA, los seguros y su evolución mes a mes— se ubica en torno al 9,2%-9,5% anual en términos reales, medido sobre UVA, contra el 7,5% de TNA que figura en la publicidad. En pesos nominales, considerando la inflación interanual de agosto de 2026 (33,8%, según INDEC) que se traslada al capital vía el ajuste UVA, la cuota crece a un ritmo cercano al 46,5% anual. El total pagado al banco a lo largo de los 20 años —cuota pura, más IVA, más ambos seguros— asciende a 121.844 UVA, contra las 54.338 UVA efectivamente financiadas: 2,24 veces el capital prestado, en términos reales.
Sumando lo que no integra el CFT pero sí el costo total de acceder a la vivienda —el 25% del valor no financiado por el banco más los gastos de escrituración, comisión inmobiliaria, sellos y honorarios de escribano (entre 10% y 13% adicional del valor de la propiedad)—, el costo total de la operación llega a 148.288 UVA. Sobre una propiedad de 72.450 UVA, eso equivale al 205% del valor de la vivienda: en 20 años, el comprador termina desembolsando, entre el pago inicial y las cuotas, el equivalente a más de dos veces el precio de la casa.
Pese a esos números, el hipotecario UVA está lejos de ser el crédito más caro del sistema financiero argentino. En préstamos personales, la TNA ronda entre 53% y 130% según el banco y el perfil del cliente, y el CFT puede ser entre 40% y 100% más alto que esa TNA, lo que ubica el costo efectivo anual holgadamente por encima del 100%; algo similar ocurre con la financiación de saldos de tarjetas de crédito. La diferencia de fondo es estructural: mientras esos créditos cobran una tasa nominal alta para cubrirse de la inflación de una sola vez, el esquema UVA separa ambos componentes —ajusta el capital por inflación real y le suma una tasa fija baja—, lo que en el largo plazo resulta en un costo total menor, aunque igual de exigente mes a mes para el bolsillo del tomador.
Nota metodológica: la simulación usa una TNA de referencia de mercado (UVA +7,5%), un seguro de vida de 0,65% anual sobre saldo deudor (rango de mercado: 0,5%-0,8%) y un seguro de incendio de 0,12% anual sobre el valor de la propiedad, todos con fines ilustrativos. El CFT exacto varía según el banco, la edad del tomador, la provincia (por el impuesto de sellos) y las bonificaciones de cada entidad, y debe solicitarse siempre en la propuesta formal del crédito, tal como exige el régimen de transparencia del BCRA.
Fuentes: https://indicadores.ar/indicadores-economicos/uva (valor UVA, BCRA, 9/9/2026) https://www.cronista.com/economia-politica/la-inflacion-en-caba-fue-de-17-en-agosto-y-acumula-333-en-los-ultimos-12-meses/ (inflación interanual INDEC) https://www.cronista.com/finanzas-mercados/bancos-desatan-la-guerra-por-los-creditos-hipotecarios-y-las-cuentas-sueldo/ https://www.cronista.com/finanzas-mercados/la-otra-cara-de-los-creditos-hipotecarios-que-lanzo-el-gobierno-cuanta-plata-hay-que-tener/ https://hipotecario.microsoftcrmportals.com/article/BH-01285/es-es?id=BH-01285 (metodología CFT, Banco Hipotecario) https://roomix.ai/blog/credito-hipotecario-seguro-vida-credito (rango seguro de vida saldo deudor)
Pulso Local
Batería de medidas para reactivar el crédito y sanear la cartera morosa del sistema
El Banco Nación baja tasas y amplía a cuatro las vías para refinanciar deudas de tarjeta, personales y comerciales
La entidad redujo seis puntos la tasa para deudas irregulares, que pasó del 35% al 29%, en el marco de una batería de medidas para reactivar el crédito y sanear la cartera morosa del sistema
El Banco de la Nación Argentina (BNA) profundizó, a partir de este lunes, su estrategia de descompresión del endeudamiento minorista y pyme. La entidad redujo seis puntos porcentuales la tasa de refinanciamiento de deudas irregulares, que pasó del 35% al 29% nominal anual, en el marco de una serie de iniciativas orientadas a reactivar el crédito, sostener el consumo y sanear la cartera de clientes en mora.
La medida se suma a otras líneas que el banco público viene desplegando en las últimas semanas, entre ellas los créditos UVA para la compra de autos 0 km y usados, en un contexto en el que la entidad busca posicionarse como motor de la reactivación crediticia.
El impacto en la cuota: un ejemplo concreto
La baja de tasa tiene un correlato directo en el bolsillo de los deudores. Según el ejemplo difundido por el propio banco, una deuda de $10 millones a 60 meses de plazo ve reducida su cuota mensual de $354.900 a $317.400. Eso implica una diferencia de $37.500 menos por mes, equivalente a una baja del 10,6%, y un ahorro nominal de $2,25 millones a lo largo de todo el plazo del préstamo.
Se trata de un dato relevante en un escenario en el que la tasa de refinanciamiento queda, según remarcó la entidad, levemente por debajo de la inflación esperada, lo que en términos reales representa un alivio adicional para quienes arrastran deuda en mora.
Una cartera en movimiento: los números del año
El BNA precisó que, en lo que va de 2026, refinanció 109.507 operaciones correspondientes a 95.626 usuarios de la entidad, por un monto total de $503.300 millones. La magnitud de esas cifras da cuenta de la escala del problema de morosidad que el banco busca administrar, y también del peso que estas líneas de refinanciación tienen dentro de su estrategia comercial y de gestión de riesgo.
Los cuatro caminos para refinanciar
De cara a la aplicación concreta de la medida, el banco distinguió cuatro situaciones posibles según el tipo de deuda y la entidad de origen:
1. Deudas dentro del BNA
Los clientes que concentran su endeudamiento en el propio banco pueden consolidarlo en una tasa fija, en pesos o en UVA. En el caso de la opción en UVA, la tasa nominal anual es del 10% para quienes cobran sus haberes en el BNA, y del 15% para el resto de los clientes, en ambos casos con el ajuste por inflación correspondiente a la unidad de cuenta.
2. Deudas repartidas entre el BNA y otros bancos
Para quienes tienen pasivos distribuidos entre distintas entidades, existe una línea que permite reunificarlos en una única financiación en UVA. Quienes perciben su sueldo en el BNA acceden a una tasa nominal anual del 12%, también con ajuste por inflación.
3. Tarjeta de crédito con atraso reciente
Para atrasos de entre uno y 85 días, el banco habilita la refinanciación en pesos de hasta $30 millones, con plazos de 24 a 60 meses. Es en este segmento donde impacta directamente la baja anunciada: la tasa nominal anual pasó del 35% al 29% desde este lunes.
4. Mora ya consolidada
Para los casos de mora instalada, el BNA ofrece la posibilidad de cancelar o reprogramar deudas personales y comerciales con plazos de hasta 120 meses, con tasas preferenciales y beneficios adicionales para quienes cumplen con el nuevo esquema de pagos.
El contexto: crédito, consumo y saneamiento de cartera
La decisión del BNA se enmarca en un esfuerzo más amplio del sistema financiero por reactivar el crédito en un escenario de tasas reales que empiezan a ceder terreno frente a la inflación. Para los bancos, sanear la cartera de deudores irregulares no solo tiene un correlato en la reducción de la morosidad contable, sino que también libera capacidad de originación de nuevo crédito.
Para el universo de deudores —particulares con tarjeta de crédito, préstamos personales, y pymes con líneas comerciales—, la ventana que abre el BNA representa una oportunidad concreta de reordenar pasivos en un momento en que la brecha entre tasa de refinanciación e inflación se volvió, según la propia entidad, favorable al deudor.
Queda por verse si otros bancos, públicos y privados, siguen el mismo camino de reducción de tasas para sus líneas de refinanciación, en una carrera que podría profundizar la tendencia a la baja del costo del crédito para quienes buscan regularizar su situación financiera.
Pulso Local
BCRA impulsa un mercado para descontar cupones de tarjeta
El Banco Central trabaja junto a la Comisión Nacional de Valores en un nuevo mercado digital para negociar cupones de tarjeta de crédito, con el objetivo de que los comercios puedan adelantar cobros a tasas más competitivas y reducir el costo financiero de las ventas en cuotas.
Actualmente, cuando un cliente paga con tarjeta de crédito, el comercio recibe una promesa de pago respaldada por la entidad emisora, pero el dinero puede demorar entre ocho y 18 días hábiles en acreditarse. Para adelantar esos fondos, los comercios dependen hoy de un puñado de actores —Payway, Fiserv y Mercado Pago concentran buena parte de ese mercado de adquirencia— que además de procesar las ventas son quienes ofrecen el adelanto de los cupones, sin demasiada competencia de precio.
La iniciativa oficial busca transformar cada cobro pendiente en un instrumento digital, con un valor y una fecha de vencimiento determinados, que pueda ofrecerse abiertamente a otros bancos y compañías financieras interesadas en comprarlo, en una lógica similar a la del descuento de cheques o facturas de crédito. El atractivo para los potenciales compradores es que el riesgo de esos créditos es bajo: el obligado a pagar no es el cliente que hizo la compra, sino el banco emisor de la tarjeta, que absorbe la pérdida en caso de mora del titular.
El proyecto forma parte de una reforma más amplia del mercado de capitales que deberá discutirse en el Congreso. Según datos del Banco Central, durante julio se registraron 176,2 millones de pagos con tarjeta de crédito por un monto total de $10,6 billones, de los cuales 20,9 millones correspondieron a operaciones en cuotas. Para el equipo económico, ese volumen ilustra la escala del mercado que podría empezar a competir por tasas más bajas.
El impacto esperado es mayor entre pymes y comercios chicos, donde el manejo del flujo de caja es crítico. Consultores del sector estiman que una baja de dos o tres puntos en la tasa de descuento no es un ahorro marginal, sino la diferencia entre poder reponer mercadería de forma completa o parcial tras cada ciclo de ventas en cuotas.
Fuentes:
- https://www.clarin.com/economia/gobierno-busca-crear-mercado-negociar-cupones-tarjeta-credito-abaratar-ventas-cuotas_0_gx3KfZxMr8.html
- https://www.iproup.com/finanzas/71131-comercios-cobraran-mas-ventas-tarjeta-como-aprovechar-cambio-bcra-septiembre-2026
- https://www.labrujula24.com/notas/2026/09/06/el-gobierno-prepara-un-cambio-para-abaratar-el-costo-de-cobrar-con-tarjeta-de-credito-n519328/
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