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El dólar mayorista se consolidó arriba de $1.500
El dólar mayorista rompió este martes la barrera psicológica de los $1.500, un nivel que el Gobierno venía defendiendo desde hace semanas con una combinación de intervención cambiaria, venta de cobertura en futuros y bonos dólar linked, y un manejo más restrictivo de la liquidez. La divisa cerró en torno a los $1.511, marcando un nuevo récord nominal y ubicándose a apenas 23,97% del techo de la banda cambiaria, que hoy se encuentra en $1.873,08.
Durante las últimas semanas, el mercado había detectado señales claras de intervención oficial para evitar que el mayorista perforara ese umbral: ventas de contratos de dólar futuro, colocación de instrumentos dólar linked y una participación compradora más acotada del Banco Central. La ruptura del límite de $1.500 fue leída por analistas como una decisión deliberada del equipo económico de flexibilizar esa referencia informal, después de que sostenerla empezara a generar un costo creciente sobre las tasas de interés en pesos.
Lucio Garay Méndez, economista de EcoGo, explicó que el Gobierno sacrificó compras del Banco Central en el mercado cambiario y, junto al Tesoro, vendió cobertura mediante títulos dollar-linked y futuros, lo que terminó generando estrés sobre las tasas y encareciendo el costo de fondeo bancario. En la misma línea, Gabriel Caamaño, director de Outlier, sostuvo que la flexibilización del techo de $1.500 debería aflojar la tasa en pesos y su volatilidad, algo que ya empezó a notarse hacia el cierre de la semana pasada. El resto de las cotizaciones ya operaba por encima de esa referencia: el dólar oficial minorista en el Banco Nación se vendía a $1.530, el blue a $1.565, el MEP a $1.540,48 y el CCL a $1.607,15.
De cara a las próximas semanas, el mercado interpreta que no se trata de un cambio de régimen sino de mayor flexibilidad dentro de la misma estrategia oficial, que busca administrar en conjunto liquidez, tasas y tipo de cambio. Los futuros a diciembre ya pactan un dólar en torno a $1.630, lo que anticipa que la city no espera un freno abrupto de la suba, sino una convivencia más laxa entre el Gobierno y el mercado cambiario mientras se prioriza bajar la presión sobre las tasas y sostener la actividad económica.
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