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El Índice de Estabilidad Financiera cayó 5ª semana seguida
El Índice de Estabilidad Financiera (ISEF), elaborado por la consultora Analytica, cayó por quinta semana consecutiva y reflejó un deterioro que alcanzó a casi todas las variables que componen el indicador. Entre el 18 y el 21 de agosto el ISEF perdió 0,8%, tocando su menor nivel desde fines de junio y quedando casi cuatro puntos por debajo del promedio de 2026, en un contexto donde cinco de los siete componentes del índice restaron.
El factor que más incidió fue la caída en la compra de reservas: el Banco Central adquirió apenas US$137 millones, US$82 millones menos que la semana previa y el segundo registro semanal más bajo del año. Según explicó Analytica, la brecha contra la métrica prudencial de acumulación de reservas volvió a ser negativa, con una referencia semanal de US$232 millones y un faltante de US$95 millones para alcanzarla, la cuarta semana consecutiva por debajo de ese umbral.
La performance de los activos argentinos también golpeó al índice. El S&P Merval cedió 2,2% medido en dólares, hasta mínimos de tres meses, en un movimiento que en el mercado atribuyen más a factores domésticos que externos, ya que en el mismo período el ETF de mercados emergentes excluyendo China avanzó. En renta fija, el riesgo país escaló hasta los 535 puntos básicos, su nivel más alto desde mediados de mayo, aunque con un alivio de fin de semana que lo llevó a 507 unidades, 33 puntos por encima del cierre del viernes previo.
El único factor de estabilidad fue la calma relativa del tipo de cambio, que terminó la semana en $1.497, apenas 0,6% por encima de la semana anterior, aunque acompañada de un fuerte incremento en la oferta de cobertura en el mercado de futuros. Esa calma, sin embargo, ya quedó desafiada esta semana: el dólar mayorista superó los $1.500 en las últimas ruedas, en un contexto donde también pesa la fecha de «fixing» que suele elevar la demanda de cobertura por parte de los tenedores de instrumentos dólar linked, lo que anticipa que la presión sobre la estabilidad financiera podría no haber tocado piso.
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