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Europa acelera la carrera de la Physical AI

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Europa acelera la carrera de la Physical AI: 15 startups de robótica que captaron capital en 2026

Datos, autonomía, humanoides, drones, logística, construcción y robots como servicio: una nueva generación de startups europeas está captando millones de dólares y euros para llevar la inteligencia artificial del software al mundo físico. El capital no sólo está financiando robots: también está financiando los datos, la memoria, el software y la infraestructura que permitirán que las máquinas aprendan y trabajen de manera autónoma.

Europa está entrando en una nueva etapa de la robótica.

Durante 2026, una serie de startups de Alemania, Reino Unido, Noruega, Francia, Suiza, Italia, Bélgica y Hungría consiguió financiación en etapas pre-seed y seed para desarrollar tecnologías relacionadas con Physical AI, autonomía industrial, humanoides, drones, logística, construcción, operaciones marítimas y mantenimiento de infraestructura.

El listado de 15 compañías analizado reúne rondas desde £585.000 hasta US$55 millones, con una mediana cercana a US$4,9 millones, tomando como referencia las cifras y conversiones del listado original.

Pero el dato más importante no es cuánto dinero recibieron.

Es qué están construyendo los inversores con ese dinero.

La respuesta muestra que la nueva carrera de la robótica europea no se limita a fabricar máquinas. Se está formando una nueva cadena tecnológica alrededor de los robots: datos, percepción, inteligencia artificial, memoria, autonomía, software, hardware, integración y servicios.

El dinero empieza a ir hacia la inteligencia del robot

La mayor ronda del grupo corresponde a microagi, de Alemania, que consiguió US$55 millones.

La startup trabaja sobre uno de los problemas centrales de la Physical AI: cómo conseguir suficientes datos del mundo real para entrenar robots.

Microagi recopila datos de trabajadores y procesos industriales, utiliza esa información para entrenar sistemas robóticos y posteriormente despliega robots adaptados a las tareas de cada cliente. La empresa incluso trabaja con hardware de distintos fabricantes, mientras desarrolla la capa de inteligencia y entrenamiento.

Esto representa un cambio importante.

Durante décadas, la automatización industrial se diseñó alrededor de una máquina programada para repetir una tarea. La Physical AI intenta construir máquinas capaces de percibir el entorno, interpretar una situación, decidir qué hacer y adaptar su comportamiento.

Para conseguirlo hacen falta datos.

Y ahí aparece una nueva tesis de inversión: los datos de robots pueden convertirse en un activo estratégico comparable al software que los procesa.

Las 15 startups que están construyendo la nueva robótica europea

1. microagi: US$55 millones para enseñar a los robots

microagi — Alemania | US$55 millones | Datos y entrenamiento para robots industriales.

La empresa desarrolla infraestructura de datos y entrenamiento para robots industriales.

Trabaja directamente en fábricas y líneas de producción para capturar datos del mundo real y utilizarlos en el entrenamiento de sistemas robóticos.

El objetivo es acelerar el proceso mediante el cual un robot aprende una nueva tarea.

La inversión tiene una lógica clara: si los robots van a pasar de ejecutar programas rígidos a aprender tareas, la disponibilidad de datos reales se convierte en uno de los principales cuellos de botella.

Microagi anunció que utilizará el capital para ampliar sus despliegues industriales y su equipo internacional.

2. HIVE Autonomy: convertir máquinas existentes en sistemas autónomos

HIVE Autonomy — Noruega | US$15 millones | Autonomía para maquinaria industrial.

HIVE trabaja sobre otro problema industrial: no necesariamente hay que comprar una máquina nueva para volverla autónoma.

La compañía desarrolla una plataforma de Physical AI que permite operar maquinaria industrial existente, incluyendo cargadoras y otros equipos pesados, mediante autonomía y supervisión remota.

Su modelo combina inteligencia artificial, telemetría y un centro de operaciones desde el cual operadores pueden supervisar múltiples máquinas.

La propuesta es particularmente interesante desde el punto de vista económico porque permite convertir una flota existente en una posible plataforma autónoma sin tener que reemplazar todo el equipamiento.

Aquí aparece además una corrección respecto de algunas clasificaciones iniciales: HIVE es una compañía noruega, con base en Kristiansand, aunque mantiene presencia en Londres.

3. Six Robotics: enjambres de máquinas autónomas

Six Robotics — Noruega | €12 millones | Autonomía colaborativa para sistemas no tripulados.

Six Robotics trabaja con autonomía colaborativa y enjambres de sistemas no tripulados.

Su software permite que múltiples drones y otros sistemas autónomos puedan actuar coordinadamente, en lugar de depender de un operador individual para cada máquina.

La compañía consiguió €12 millones para ampliar su tecnología, despliegues y equipo.

Su tecnología está siendo desarrollada junto con las Fuerzas Armadas de Noruega y el Norwegian Defence Research Establishment.

La tesis detrás de la inversión es la escalabilidad de la autonomía: un operador puede supervisar múltiples sistemas en lugar de controlar uno solo.

4. EGIDE: inteligencia artificial para defenderse de drones

EGIDE — Francia | €8 millones | Defensa autónoma contra drones.

EGIDE está enfocada en defensa y, específicamente, en el problema de los drones baratos y sistemas no tripulados de bajo costo.

La startup francesa desarrolla interceptores y una plataforma de defensa denominada Mystique, diseñada para integrar diferentes tecnologías de detección e interceptación.

La ronda de €8 millones fue liderada por Expeditions, Eurazeo y Heartcore Capital.

Una parte del capital se destinará a ampliar el equipo de ingeniería europeo.

La lógica económica detrás del negocio es especialmente relevante: cuando un atacante puede utilizar sistemas no tripulados relativamente baratos, la defensa necesita encontrar soluciones cuyo costo y capacidad puedan escalar.

La autonomía y la IA pasan así a formar parte de una nueva economía de defensa.

5. Allonic: fabricar cuerpos robóticos de otra manera

Allonic — Hungría | US$7,2 millones | Fabricación automatizada de estructuras robóticas.

Allonic está atacando un problema diferente: cómo fabricar cuerpos robóticos complejos de una manera más automatizada.

La startup desarrolló un proceso denominado 3D Tissue Braiding, que combina estructuras rígidas, fibras, actuadores, sensores y otros componentes en una arquitectura robótica integrada.

La empresa recibió US$7,2 millones en una ronda pre-seed.

La importancia de esta tecnología está en la fabricación.

Si la industria pretende pasar de miles a millones de robots, no alcanza con desarrollar buenos algoritmos: también hay que encontrar métodos para producir cuerpos robóticos complejos de manera rápida y repetible.

6. Jaipur Robotics: visión artificial para las plantas de residuos

Jaipur Robotics — Suiza | €4,3 millones | Visión computacional para plantas de residuos.

Jaipur Robotics lleva la IA y la visión computacional a las plantas de residuos.

Su sistema analiza imágenes y datos de plantas de Waste-to-Energy para identificar materiales peligrosos, mejorar la operación y automatizar procesos.

La compañía afirma haber construido un dataset europeo de más de 50 millones de imágenes etiquetadas y que su tecnología analiza millones de toneladas de residuos al año.

El caso demuestra otra tendencia: la Physical AI no necesita necesariamente un robot humanoide.

Una cámara, una IA y un sistema de control industrial también pueden convertirse en una forma de inteligencia física.

7. Exclaim Robotics: robots para mantener los data centers de IA

Exclaim Robotics — Suiza | US$4,95 millones | Robots autónomos para mantenimiento de data centers.

Exclaim Robotics está desarrollando robots para uno de los nuevos grandes centros de infraestructura mundial: los data centers que ejecutan inteligencia artificial.

La startup suiza consiguió US$4,95 millones en una ronda pre-seed.

Sus robots están diseñados para desplazarse por data centers y realizar tareas de mantenimiento y manipulación de precisión, incluyendo trabajos sobre racks, conexiones y determinados componentes.

La inversión tiene una lógica directa.

Los centros de datos de IA están aumentando su densidad y complejidad. A medida que aumenta la potencia instalada, también aumenta la necesidad de mantenimiento especializado.

La robótica empieza entonces a convertirse en infraestructura para la propia industria de inteligencia artificial.

8. Oshen: pequeños robots para vigilar los océanos

Oshen — Reino Unido | £3,65 millones | Robots autónomos para monitoreo marítimo.

Oshen desarrolla pequeños robots autónomos capaces de permanecer durante largos períodos en el océano.

Sus vehículos utilizan energía solar y eólica para realizar monitoreo marítimo y ya son utilizados por organismos como la Royal Navy, la US Navy y el Met Office.

La ronda de £3,65 millones permitirá aumentar la producción.

La clave del negocio es pasar de unos pocos vehículos marítimos costosos a flotas distribuidas de robots pequeños.

Esto permite recopilar datos sobre grandes extensiones oceánicas para meteorología, seguridad, investigación y monitoreo ambiental.

9. Stateful Robotics: darle memoria a los robots

Stateful Robotics — Reino Unido | US$4,8 millones | Memoria persistente para robots móviles.

Stateful Robotics trabaja sobre una capacidad que puede ser decisiva para los robots autónomos: la memoria.

La startup, surgida de la Universidad de Oxford, desarrolla una capa de inteligencia que permite a los robots mantener información sobre experiencias anteriores y utilizarla cuando vuelven a encontrarse con situaciones similares.

Los modelos de IA actuales pueden comprender el entorno, pero un robot que trabaja durante meses en una instalación necesita además recordar rutas, objetos, situaciones y experiencias anteriores.

La compañía consiguió US$4,8 millones en una ronda pre-seed.

El concepto puede resumirse así: percepción + razonamiento + memoria = robot capaz de aprender de su propia experiencia.

10. Sitegeist: robots para reparar infraestructura

Sitegeist — Alemania | €4 millones | Robótica para renovación de hormigón.

Sitegeist lleva la robótica a un sector especialmente difícil de automatizar: la construcción y reparación de infraestructura.

Sus robots modulares trabajan sobre estructuras de hormigón existentes para realizar tareas de renovación.

La empresa consiguió €4 millones en una ronda pre-seed y utilizará el dinero para ampliar el equipo y desplegar sus robots en obras reales.

El problema que intenta resolver es doble: Europa tiene una enorme cantidad de infraestructura envejecida y, al mismo tiempo, existe escasez de trabajadores capaces de realizar tareas físicas exigentes.

La inversión conecta así tres tendencias: robótica + IA + déficit de mano de obra especializada.

11. Mirai Robotics: autonomía para operar en el mar

Mirai Robotics — Italia | US$4,2 millones | Sistemas marítimos autónomos.

Mirai Robotics trabaja con vehículos y sistemas marítimos autónomos.

La startup italiana apunta a operaciones complejas en el mar, un entorno donde la observación continua resulta difícil y costosa.

La compañía consiguió US$4,2 millones en una ronda pre-seed.

Su propuesta tiene un componente de doble uso: aplicaciones civiles y potenciales aplicaciones relacionadas con seguridad y defensa.

La oportunidad económica es considerable porque el transporte marítimo, los cables submarinos, la infraestructura energética offshore y la vigilancia marítima requieren cada vez más datos.

12. NEOintralogistics: robots de picking sin comprar los robots

NEOintralogistics — Alemania | €3 millones | Robots móviles para almacenes.

NEO está atacando uno de los problemas más concretos de la economía digital: el picking de depósitos.

Sus robots móviles se desplazan por las estanterías existentes, llevan los productos hacia estaciones de preparación y permiten automatizar almacenes sin reconstruirlos.

Pero la innovación no está solamente en el robot.

Está en el modelo comercial: Pay-per-pick.

El cliente paga por cada operación de picking en lugar de comprar la infraestructura por adelantado.

NEO levantó €3 millones y utiliza el modelo Robotics-as-a-Service para reducir la barrera de entrada a la automatización.

En un mercado donde muchas empresas no pueden justificar grandes inversiones iniciales, convertir un robot en un costo operativo variable puede facilitar la adopción.

13. Mutable Tactics: coordinar flotas de drones

Mutable Tactics — Reino Unido | US$2,1 millones | Software de coordinación para drones.

Mutable Tactics desarrolla software para coordinar equipos de drones y robots autónomos.

Su plataforma actúa como una capa de decisión entre el operador humano y múltiples sistemas robóticos.

El objetivo es que diferentes drones puedan trabajar conjuntamente incluso cuando las comunicaciones o el GPS son limitados.

La startup levantó US$2,1 millones en una ronda pre-seed.

También está buscando talento especializado: entre sus posiciones aparece un puesto de Founding Robotics Systems Engineer en Cambridge.

La inversión refleja una tendencia creciente: el valor no necesariamente está en fabricar el dron, sino en desarrollar el software que permite que una flota completa pueda actuar como un sistema.

14. Motion: humanoides como servicio

Motion — Bélgica | €1,7 millones | Humanoids-as-a-Service.

Motion está atacando una barrera que puede ser tan importante como la propia tecnología: cómo incorporar un humanoide a una empresa.

La startup de Bruselas creó un modelo denominado Humanoids-as-a-Service.

En lugar de que una fábrica tenga que comprar un robot, contratar especialistas, desarrollar software, contratar mantenimiento y asumir seguros y compliance, Motion ofrece todo integrado en una tarifa mensual.

La startup ya cuenta con pilotos industriales, logísticos y de almacenes que pretende llevar a producción.

El modelo es interesante porque transforma al robot de un activo de capital en un servicio productivo.

15. Kinematic Trees: enseñar una habilidad a diferentes robots

Kinematic Trees — Reino Unido | £585.000 | Software robot-agnostic.

Kinematic Trees trabaja en la capa de software que permite reutilizar capacidades entre diferentes robots.

La empresa desarrolla software independiente del hardware para que las habilidades robóticas puedan trasladarse y evolucionar a medida que cambia la plataforma física.

En 2026 recibió £585.000 en una ronda pre-seed.

Su tesis es importante: si cada robot necesita aprender desde cero, escalar la robótica será mucho más caro.

Si una habilidad aprendida por una máquina puede trasladarse a otra plataforma, la economía de la robótica cambia.

¿Qué tienen en común las 15 empresas?

Aunque sus aplicaciones son muy diferentes, aparecen cinco capas recurrentes: datos, autonomía, inteligencia, hardware y modelos de negocio.

Microagi y Jaipur Robotics muestran que los datos físicos se están convirtiendo en una pieza fundamental de la economía de la IA. HIVE, Six Robotics, Mutable Tactics y Mirai Robotics trabajan sobre la capacidad de las máquinas para operar con menor intervención humana. Stateful Robotics apunta a la memoria, Kinematic Trees al software reutilizable y otras compañías desarrollan percepción, planificación y toma de decisiones.

Al mismo tiempo, Allonic y las empresas de robótica aplicada muestran que todavía existe una enorme oportunidad en el diseño y fabricación de las máquinas.

Y NEO y Motion muestran que otra revolución puede estar ocurriendo en paralelo: los clientes no necesariamente quieren comprar robots; quieren comprar resultados.

La robótica europea también está entrando en los grandes fondos

El movimiento no se limita a las 15 startups de etapas tempranas.

La alemana NEURA Robotics está desarrollando robots humanoides y Physical AI. En 2026 la compañía anunció una ronda de financiación de gran escala destinada a acelerar el desarrollo de su plataforma de robótica cognitiva.

En Reino Unido, Humanoid consiguió US$152 millones en una Serie A y alcanzó una valoración post-money de US$1.350 millones. La empresa desarrolla humanoides industriales y una plataforma propia de IA.

La alemana RobCo también consiguió financiación de gran escala para ampliar su plataforma de robótica industrial basada en Physical AI.

Estos movimientos muestran que el capital europeo está financiando simultáneamente startups muy tempranas y compañías que buscan convertirse en plataformas globales de Physical AI.

Europa también está financiando la Physical AI desde el sector público

La tendencia ya llegó a las políticas europeas de innovación.

La Comisión Europea lanzó en 2026 desafíos específicos vinculados con Physical AI, incluyendo tecnologías capaces de percibir, actuar e interactuar autónomamente con entornos reales.

Entre las capacidades buscadas aparecen percepción inteligente, aprendizaje adaptativo, toma de decisiones autónoma e inteligencia colectiva.

El European Innovation Council también seleccionó proyectos para su programa Advanced Innovation Challenges, con financiación destinada a desarrollar tecnologías de frontera, incluyendo proyectos vinculados con Physical AI.

La señal es importante: Europa no está tratando a la robótica solamente como una industria de hardware, sino como una infraestructura estratégica de inteligencia artificial aplicada al mundo físico.

¿Dónde está fluyendo el capital?

La distribución geográfica de estas 15 empresas también merece una precisión.

Si se toma la sede principal de las compañías, Noruega aparece con cuatro empresas, Reino Unido con cuatro y Alemania con tres. Después aparecen Suiza, Francia, Hungría, Italia y Bélgica.

Por eso, la afirmación de que Reino Unido concentra cinco de las 15 rondas depende de cómo se clasifique HIVE. Su sede principal está en Noruega, aunque también mantiene presencia en Londres.

El mapa muestra además algo interesante: la innovación no está concentrada exclusivamente en Londres, Berlín o París. Oslo, Kristiansand, Zúrich, Budapest, Milán, Bruselas y otras ciudades europeas también están construyendo capacidades en Physical AI.

Capital y talento avanzan juntos

Las rondas de financiación no están destinadas únicamente a comprar componentes y desarrollar prototipos.

En muchos casos, el objetivo es contratar talento.

Sitegeist señala que utilizará su ronda para ampliar el equipo. Kinematic Trees destinará fondos a ampliar sus equipos comerciales, de robótica y software. Six Robotics también utilizará el capital para ampliar su equipo. EGIDE está ampliando su capacidad de ingeniería. Oshen planea aumentar su equipo junto con la producción de robots y Mutable Tactics busca ingenieros especializados en sistemas robóticos.

La consecuencia es importante para el mercado laboral europeo.

La competencia no será únicamente por capital y tecnología. También será por ingenieros de IA, robótica, percepción, control, software, mecatrónica y sistemas autónomos.

Del robot programado al robot que aprende

La robótica tradicional funcionaba principalmente con instrucciones.

La nueva Physical AI intenta crear sistemas capaces de percibir, interpretar, decidir, actuar, recordar y aprender.

Esa diferencia cambia completamente la industria.

Un robot industrial convencional puede repetir miles de veces el mismo movimiento.

Un robot basado en Physical AI aspira a enfrentarse a una situación que no estaba exactamente programada, interpretar el contexto y decidir cómo actuar.

Por eso aparecen simultáneamente empresas dedicadas a datasets robóticos, visión artificial, memoria, autonomía, coordinación de enjambres, modelos de IA, simulación, software robot-agnostic, fabricación robótica, humanoides, mantenimiento autónomo, logística, construcción y operaciones marítimas.

No son mercados aislados.

Son piezas de una misma infraestructura.

Los humanoides son sólo una parte de la revolución

La imagen más visible de esta nueva etapa son los robots humanoides.

Pero el mapa de inversiones europeas muestra que el humanoide es solamente una de las posibles formas de la Physical AI.

Un robot móvil de almacén puede ser Physical AI. Una flota de drones puede ser Physical AI. Una máquina de construcción autónoma puede ser Physical AI. Un robot submarino puede ser Physical AI. Una cargadora industrial equipada con sensores y autonomía puede ser Physical AI.

Incluso una cámara conectada a un sistema de decisión automática en una planta de residuos puede formar parte de esta nueva arquitectura.

La verdadera transformación está en la inteligencia capaz de interactuar con el mundo físico, no necesariamente en la forma antropomórfica de la máquina.

La próxima batalla puede no ser por el mejor robot

La principal conclusión que surge de este mapa europeo es que la carrera de la robótica no se está definiendo solamente por quién construye el humanoide más avanzado.

También se está definiendo por quién consigue resolver los problemas que aparecen alrededor del robot.

¿De dónde obtiene sus datos? ¿Cómo aprende? ¿Cómo recuerda? ¿Cómo percibe? ¿Cómo coordina cientos de máquinas? ¿Cómo se integra con infraestructura existente? ¿Cómo se mantiene? ¿Quién paga por él? ¿Se compra o se alquila? ¿Puede una habilidad aprendida por un robot utilizarse en otro?

Estas preguntas explican buena parte de las inversiones de 2026.

Europa apuesta por una nueva capa industrial

La combinación de inteligencia artificial y robótica está creando una categoría que va mucho más allá de la automatización tradicional.

Physical AI convierte la inteligencia digital en capacidad física.

Un modelo de IA puede analizar información.

Un robot equipado con Physical AI puede utilizar esa información para moverse, manipular objetos, operar una máquina, inspeccionar una infraestructura, navegar un océano o trabajar junto a una persona.

Y esa capacidad puede tener aplicaciones en prácticamente todos los sectores: industria, logística, construcción, energía, defensa, infraestructura, agricultura, minería, transporte, data centers, medio ambiente y salud.

La señal para 2027

La inversión europea de 2026 muestra que la pregunta ya no es solamente “¿cuándo llegarán los robots?”.

Los robots ya están llegando.

La siguiente etapa será determinar qué empresas consiguen convertir la IA física en productos capaces de operar de manera confiable y rentable a escala.

La competencia estará en los datos, los modelos, la memoria, los sensores, la autonomía, el hardware, la integración y, finalmente, en la economía del sistema.

La próxima economía de los robots puede estar menos relacionada con vender máquinas y más relacionada con vender inteligencia física.

Datos para entrenarlas, software para coordinarlas, memoria para aprender, autonomía para operar, servicios para utilizarlas y modelos financieros que permitan desplegarlas a escala.

Europa está construyendo esas capas al mismo tiempo. Y 2026 puede ser recordado como uno de los primeros años en que la Physical AI dejó de ser solamente una promesa tecnológica para convertirse en una categoría concreta de inversión, industria y empleo.

Nota elaborada para Convergencia.tech y El Financiero Digital.

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