Pulso Local
La morosidad de las familias trepa a 12,7% y deja a millones fuera del crédito
La mora en los créditos a las familias argentinas alcanzó el 12,7% en mayo, según un informe de la consultora 1816 basado en datos del Banco Central, y acumula diecinueve meses consecutivos de aumento. La consecuencia directa es que más de una cuarta parte de las personas que alguna vez tomaron un crédito ya no son consideradas sujetos de financiamiento, un fenómeno que golpea con particular dureza a los menores de 35 años.
El deterioro de la calidad crediticia de los hogares argentinos continúa profundizándose mes a mes. Según el último informe de la consultora 1816, elaborado sobre la base de los datos de la Central de Deudores del Banco Central, conocida como Cendeu, la tasa de mora en los préstamos a las familias pasó de 12,1% en abril a 12,7% en mayo, la decimonovena suba mensual consecutiva de este indicador. En el caso de las empresas, la irregularidad también avanzó, aunque a un ritmo mucho menor, del 3,3% al 3,5%, mientras que el promedio del sector privado en su conjunto pasó de 7,3% a 7,7 por ciento. La magnitud del salto se aprecia mejor en la comparación de mediano plazo: en octubre de 2024 la mora de las familias apenas llegaba al 2,5%, lo que implica que el indicador se multiplicó por más de cinco en menos de dos años, un fenómeno sin precedentes en el sistema financiero argentino desde la crisis de la Convertibilidad.
El impacto concreto de esta dinámica se refleja en la cantidad de personas que quedan excluidas del sistema crediticio formal. De acuerdo con las estimaciones de 1816, más del 27% de quienes alguna vez tomaron algún tipo de financiamiento dejaron de ser considerados sujetos de crédito por acumular atrasos superiores a los 90 días, lo que equivale a unas 6,8 millones de personas en todo el país, de las cuales alrededor de 2 millones fueron empujadas fuera del sistema en los últimos ocho meses. El fenómeno golpea de manera desproporcionada a los sectores más jóvenes: entre quienes tienen entre 18 y 25 años, el 42,8% registra al menos una deuda en mora, mientras que en la franja de 26 a 35 años la proporción llega al 39,3 por ciento, es decir que casi cuatro de cada diez jóvenes con créditos vigentes presentan atrasos en sus pagos.
Los datos oficiales del Banco Central confirman la tendencia que describe el sector privado. El Informe Monetario Mensual del BCRA correspondiente a junio mostró que el stock de préstamos en pesos al sector privado apenas subió 0,3% en el mes, mientras que las dos principales líneas de crédito al consumo de las familias, las financiaciones con tarjeta de crédito y los préstamos personales, cayeron 4,2% y 1,1% interanual respectivamente. El stock total de préstamos bancarios en pesos apenas supera el 9% del PBI, uno de los niveles más bajos de la región, muy por debajo del promedio latinoamericano, que ronda el 47% según cifras citadas por medios especializados. El escenario resulta todavía más crítico en el segmento de entidades no bancarias, como billeteras virtuales, fintech y cadenas de electrodomésticos y supermercados: allí la morosidad llegó al 32,2% en mayo, cuando hace apenas un año y medio se ubicaba por debajo del 10 por ciento.
Frente a este panorama, desde el equipo económico del Gobierno sostienen que el pico de la morosidad podría haber quedado atrás. El vicepresidente del Banco Central, Vladimir Werning, planteó que la Argentina atraviesa el inicio de un nuevo ciclo crediticio que definió como «más selectivo, saludable y sostenible», en el que el historial de pago de cada persona tendrá un peso determinante a la hora de acceder a nuevo financiamiento. Entre los factores que podrían ayudar a moderar la tendencia, los analistas mencionan el cobro del medio aguinaldo, que permitiría a muchas familias cancelar parte de sus deudas atrasadas. Sin embargo, la propia consultora 1816 advierte que resulta poco probable que el crédito a las familias vuelva a ser, de cara a las elecciones del año próximo, un motor relevante de la actividad económica como lo fue durante 2024 y buena parte de 2025, lo que anticipa un consumo interno que seguirá dependiendo más de la recuperación de los ingresos reales que del financiamiento bancario.
Fuentes
Infobae: https://www.infobae.com/economia/2026/07/01/la-morosidad-volvio-a-crecer-en-mayo-y-casi-7-millones-de-personas-ya-no-estan-en-condiciones-de-recibir-un-credito/
MDZ Online: https://www.mdzol.com/dinero/con-la-mora-al-alza-el-credito-pierde-fuerza-los-prestamos-personales-y-la-financiacion-tarjeta-cayeron-n1562549
Minuto Uno: https://www.minutouno.com/economia/cae-el-credito-el-consumo-y-sigue-alza-la-morosidad-las-familias-argentinas-n6298055
Diario Crónica: https://www.diariocronica.com.ar/noticias/2026/07/01/152413-morosidad-record-casi-7-millones-de-argentinos-quedaron-fuera-del-sistema-de-credito
Pulso Local
Créditos hipotecarios UVA: cuál es el CFT real que paga el consumidor
Entre IVA sobre los intereses, seguro de vida, seguro de incendio y gastos de escrituración, el costo financiero total de un hipotecario UVA duplica el capital prestado en 20 años. Aun así, está lejos de los niveles de un préstamo personal o una tarjeta de crédito, que sí superan el 100% anual.
Los bancos publicitan la TNA (Tasa Nominal Anual) de sus créditos hipotecarios UVA, pero el costo real que termina pagando el cliente es el CFT (Costo Financiero Total), que además de la tasa de interés incorpora el IVA sobre los intereses (21%), el seguro de vida sobre saldo deudor y el seguro de incendio, ambos obligatorios. Para dimensionarlo con datos verificables, se armó una simulación: un crédito de US$75.000 (75% de una propiedad de US$100.000), a TNA UVA +7,5% —la tasa que ya ofrecen varios bancos a clientes con cuenta sueldo—, a 20 años y sistema de amortización francés. Con el valor UVA del 9 de septiembre de 2026 ($2.111,79, según el BCRA) y el dólar oficial de referencia ($1.530), ese crédito equivale a 54.338 UVA financiadas sobre una propiedad valuada en 72.450 UVA.
La cuota «pura», resultado de aplicar solo la tasa de interés, es de 437,7 UVA en el primer mes (unos $924.400). Pero sobre el componente de interés se aplica el 21% de IVA, y se suman el seguro de vida sobre saldo deudor (0,5% a 0,8% anual según el banco y la edad del tomador, se usó un punto medio de 0,65%) y el seguro de incendio (0,12% anual sobre el valor de la propiedad). El resultado es una cuota real de 545,7 UVA en el primer mes, unos $1.153.000: un 24,7% más que la cuota publicitada. Ese «extra» no es constante: el peso del IVA y del seguro de vida cae con el tiempo a medida que se amortiza capital y baja el saldo deudor, mientras que el seguro de incendio se mantiene estable.
Proyectando el crédito completo a 20 años, el CFT real —es decir, la tasa efectiva que resulta de sumarle a la TNA el IVA, los seguros y su evolución mes a mes— se ubica en torno al 9,2%-9,5% anual en términos reales, medido sobre UVA, contra el 7,5% de TNA que figura en la publicidad. En pesos nominales, considerando la inflación interanual de agosto de 2026 (33,8%, según INDEC) que se traslada al capital vía el ajuste UVA, la cuota crece a un ritmo cercano al 46,5% anual. El total pagado al banco a lo largo de los 20 años —cuota pura, más IVA, más ambos seguros— asciende a 121.844 UVA, contra las 54.338 UVA efectivamente financiadas: 2,24 veces el capital prestado, en términos reales.
Sumando lo que no integra el CFT pero sí el costo total de acceder a la vivienda —el 25% del valor no financiado por el banco más los gastos de escrituración, comisión inmobiliaria, sellos y honorarios de escribano (entre 10% y 13% adicional del valor de la propiedad)—, el costo total de la operación llega a 148.288 UVA. Sobre una propiedad de 72.450 UVA, eso equivale al 205% del valor de la vivienda: en 20 años, el comprador termina desembolsando, entre el pago inicial y las cuotas, el equivalente a más de dos veces el precio de la casa.
Pese a esos números, el hipotecario UVA está lejos de ser el crédito más caro del sistema financiero argentino. En préstamos personales, la TNA ronda entre 53% y 130% según el banco y el perfil del cliente, y el CFT puede ser entre 40% y 100% más alto que esa TNA, lo que ubica el costo efectivo anual holgadamente por encima del 100%; algo similar ocurre con la financiación de saldos de tarjetas de crédito. La diferencia de fondo es estructural: mientras esos créditos cobran una tasa nominal alta para cubrirse de la inflación de una sola vez, el esquema UVA separa ambos componentes —ajusta el capital por inflación real y le suma una tasa fija baja—, lo que en el largo plazo resulta en un costo total menor, aunque igual de exigente mes a mes para el bolsillo del tomador.
Nota metodológica: la simulación usa una TNA de referencia de mercado (UVA +7,5%), un seguro de vida de 0,65% anual sobre saldo deudor (rango de mercado: 0,5%-0,8%) y un seguro de incendio de 0,12% anual sobre el valor de la propiedad, todos con fines ilustrativos. El CFT exacto varía según el banco, la edad del tomador, la provincia (por el impuesto de sellos) y las bonificaciones de cada entidad, y debe solicitarse siempre en la propuesta formal del crédito, tal como exige el régimen de transparencia del BCRA.
Fuentes: https://indicadores.ar/indicadores-economicos/uva (valor UVA, BCRA, 9/9/2026) https://www.cronista.com/economia-politica/la-inflacion-en-caba-fue-de-17-en-agosto-y-acumula-333-en-los-ultimos-12-meses/ (inflación interanual INDEC) https://www.cronista.com/finanzas-mercados/bancos-desatan-la-guerra-por-los-creditos-hipotecarios-y-las-cuentas-sueldo/ https://www.cronista.com/finanzas-mercados/la-otra-cara-de-los-creditos-hipotecarios-que-lanzo-el-gobierno-cuanta-plata-hay-que-tener/ https://hipotecario.microsoftcrmportals.com/article/BH-01285/es-es?id=BH-01285 (metodología CFT, Banco Hipotecario) https://roomix.ai/blog/credito-hipotecario-seguro-vida-credito (rango seguro de vida saldo deudor)
Pulso Local
Batería de medidas para reactivar el crédito y sanear la cartera morosa del sistema
El Banco Nación baja tasas y amplía a cuatro las vías para refinanciar deudas de tarjeta, personales y comerciales
La entidad redujo seis puntos la tasa para deudas irregulares, que pasó del 35% al 29%, en el marco de una batería de medidas para reactivar el crédito y sanear la cartera morosa del sistema
El Banco de la Nación Argentina (BNA) profundizó, a partir de este lunes, su estrategia de descompresión del endeudamiento minorista y pyme. La entidad redujo seis puntos porcentuales la tasa de refinanciamiento de deudas irregulares, que pasó del 35% al 29% nominal anual, en el marco de una serie de iniciativas orientadas a reactivar el crédito, sostener el consumo y sanear la cartera de clientes en mora.
La medida se suma a otras líneas que el banco público viene desplegando en las últimas semanas, entre ellas los créditos UVA para la compra de autos 0 km y usados, en un contexto en el que la entidad busca posicionarse como motor de la reactivación crediticia.
El impacto en la cuota: un ejemplo concreto
La baja de tasa tiene un correlato directo en el bolsillo de los deudores. Según el ejemplo difundido por el propio banco, una deuda de $10 millones a 60 meses de plazo ve reducida su cuota mensual de $354.900 a $317.400. Eso implica una diferencia de $37.500 menos por mes, equivalente a una baja del 10,6%, y un ahorro nominal de $2,25 millones a lo largo de todo el plazo del préstamo.
Se trata de un dato relevante en un escenario en el que la tasa de refinanciamiento queda, según remarcó la entidad, levemente por debajo de la inflación esperada, lo que en términos reales representa un alivio adicional para quienes arrastran deuda en mora.
Una cartera en movimiento: los números del año
El BNA precisó que, en lo que va de 2026, refinanció 109.507 operaciones correspondientes a 95.626 usuarios de la entidad, por un monto total de $503.300 millones. La magnitud de esas cifras da cuenta de la escala del problema de morosidad que el banco busca administrar, y también del peso que estas líneas de refinanciación tienen dentro de su estrategia comercial y de gestión de riesgo.
Los cuatro caminos para refinanciar
De cara a la aplicación concreta de la medida, el banco distinguió cuatro situaciones posibles según el tipo de deuda y la entidad de origen:
1. Deudas dentro del BNA
Los clientes que concentran su endeudamiento en el propio banco pueden consolidarlo en una tasa fija, en pesos o en UVA. En el caso de la opción en UVA, la tasa nominal anual es del 10% para quienes cobran sus haberes en el BNA, y del 15% para el resto de los clientes, en ambos casos con el ajuste por inflación correspondiente a la unidad de cuenta.
2. Deudas repartidas entre el BNA y otros bancos
Para quienes tienen pasivos distribuidos entre distintas entidades, existe una línea que permite reunificarlos en una única financiación en UVA. Quienes perciben su sueldo en el BNA acceden a una tasa nominal anual del 12%, también con ajuste por inflación.
3. Tarjeta de crédito con atraso reciente
Para atrasos de entre uno y 85 días, el banco habilita la refinanciación en pesos de hasta $30 millones, con plazos de 24 a 60 meses. Es en este segmento donde impacta directamente la baja anunciada: la tasa nominal anual pasó del 35% al 29% desde este lunes.
4. Mora ya consolidada
Para los casos de mora instalada, el BNA ofrece la posibilidad de cancelar o reprogramar deudas personales y comerciales con plazos de hasta 120 meses, con tasas preferenciales y beneficios adicionales para quienes cumplen con el nuevo esquema de pagos.
El contexto: crédito, consumo y saneamiento de cartera
La decisión del BNA se enmarca en un esfuerzo más amplio del sistema financiero por reactivar el crédito en un escenario de tasas reales que empiezan a ceder terreno frente a la inflación. Para los bancos, sanear la cartera de deudores irregulares no solo tiene un correlato en la reducción de la morosidad contable, sino que también libera capacidad de originación de nuevo crédito.
Para el universo de deudores —particulares con tarjeta de crédito, préstamos personales, y pymes con líneas comerciales—, la ventana que abre el BNA representa una oportunidad concreta de reordenar pasivos en un momento en que la brecha entre tasa de refinanciación e inflación se volvió, según la propia entidad, favorable al deudor.
Queda por verse si otros bancos, públicos y privados, siguen el mismo camino de reducción de tasas para sus líneas de refinanciación, en una carrera que podría profundizar la tendencia a la baja del costo del crédito para quienes buscan regularizar su situación financiera.
Pulso Local
BCRA impulsa un mercado para descontar cupones de tarjeta
El Banco Central trabaja junto a la Comisión Nacional de Valores en un nuevo mercado digital para negociar cupones de tarjeta de crédito, con el objetivo de que los comercios puedan adelantar cobros a tasas más competitivas y reducir el costo financiero de las ventas en cuotas.
Actualmente, cuando un cliente paga con tarjeta de crédito, el comercio recibe una promesa de pago respaldada por la entidad emisora, pero el dinero puede demorar entre ocho y 18 días hábiles en acreditarse. Para adelantar esos fondos, los comercios dependen hoy de un puñado de actores —Payway, Fiserv y Mercado Pago concentran buena parte de ese mercado de adquirencia— que además de procesar las ventas son quienes ofrecen el adelanto de los cupones, sin demasiada competencia de precio.
La iniciativa oficial busca transformar cada cobro pendiente en un instrumento digital, con un valor y una fecha de vencimiento determinados, que pueda ofrecerse abiertamente a otros bancos y compañías financieras interesadas en comprarlo, en una lógica similar a la del descuento de cheques o facturas de crédito. El atractivo para los potenciales compradores es que el riesgo de esos créditos es bajo: el obligado a pagar no es el cliente que hizo la compra, sino el banco emisor de la tarjeta, que absorbe la pérdida en caso de mora del titular.
El proyecto forma parte de una reforma más amplia del mercado de capitales que deberá discutirse en el Congreso. Según datos del Banco Central, durante julio se registraron 176,2 millones de pagos con tarjeta de crédito por un monto total de $10,6 billones, de los cuales 20,9 millones correspondieron a operaciones en cuotas. Para el equipo económico, ese volumen ilustra la escala del mercado que podría empezar a competir por tasas más bajas.
El impacto esperado es mayor entre pymes y comercios chicos, donde el manejo del flujo de caja es crítico. Consultores del sector estiman que una baja de dos o tres puntos en la tasa de descuento no es un ahorro marginal, sino la diferencia entre poder reponer mercadería de forma completa o parcial tras cada ciclo de ventas en cuotas.
Fuentes:
- https://www.clarin.com/economia/gobierno-busca-crear-mercado-negociar-cupones-tarjeta-credito-abaratar-ventas-cuotas_0_gx3KfZxMr8.html
- https://www.iproup.com/finanzas/71131-comercios-cobraran-mas-ventas-tarjeta-como-aprovechar-cambio-bcra-septiembre-2026
- https://www.labrujula24.com/notas/2026/09/06/el-gobierno-prepara-un-cambio-para-abaratar-el-costo-de-cobrar-con-tarjeta-de-credito-n519328/
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