Noticias
Caen los bonos y las acciones argentinas
Caen los bonos y las acciones argentinas y el riesgo país vuelve a superar los 600 puntos
Los activos financieros locales registraban pérdidas este miércoles, en una jornada marcada por la cautela internacional y las dudas sobre la deuda soberana. El S&P Merval operaba en baja, los ADR argentinos mostraban retrocesos y el riesgo país superaba nuevamente la barrera de los 600 puntos básicos.
Los mercados financieros argentinos atravesaban una rueda negativa este miércoles 14 de octubre. Las acciones locales, los títulos públicos en dólares y los certificados de empresas argentinas que cotizan en Wall Street registraban pérdidas, mientras el riesgo país volvía a ubicarse por encima de los 600 puntos básicos.
A las 15:36, la Agencia Noticias Argentinas informó que el indicador elaborado por J.P. Morgan operaba en 602 puntos básicos, con un aumento de cinco unidades durante la jornada. El dato marcó el regreso por encima de un umbral que el mercado sigue de cerca para evaluar el costo relativo de financiamiento de la deuda argentina.
En la plaza porteña, el índice S&P Merval registraba una caída cercana al 0,5% hacia la mitad de la rueda, de acuerdo con reportes publicados durante el día. En Wall Street, los ADR de empresas argentinas mostraban mayoría de bajas, con retrocesos que en algunos casos alcanzaban aproximadamente el 3%.
Los valores son intradiarios y pueden cambiar hasta el cierre de las operaciones.
El riesgo país vuelve a instalarse por encima de los 600 puntos
El riesgo país mide el diferencial de rendimiento de los bonos soberanos respecto de los títulos considerados de referencia, principalmente los del Tesoro de Estados Unidos. Su evolución refleja, entre otros factores, la percepción de riesgo crediticio y las condiciones exigidas por los inversores para mantener deuda argentina.
La suba de este miércoles interrumpió el período en el que el indicador había permanecido por debajo de los 600 puntos. En la rueda anterior, los títulos públicos en dólares habían registrado retrocesos y el índice había cerrado en torno a los 596 puntos básicos.
La evolución de este indicador es relevante porque una prima de riesgo elevada puede dificultar el acceso del Estado y de las empresas argentinas al financiamiento internacional en condiciones competitivas. Sin embargo, el nivel del riesgo país no determina por sí solo si un emisor podrá acceder al mercado: también influyen los plazos, las garantías, la situación fiscal y las condiciones financieras globales.
Los bonos enfrentan presión vendedora
La deuda soberana argentina también mostraba un desempeño negativo. Los títulos en dólares registraban pérdidas en distintos tramos de la curva, en un contexto de mayor cautela por parte de los inversores.
La presión sobre los bonos puede responder a varios factores: las expectativas sobre la capacidad de pago, la acumulación de reservas, la situación fiscal, la evolución del tipo de cambio y el escenario financiero internacional.
En el caso argentino, el comportamiento de la deuda adquiere especial importancia por las necesidades de financiamiento y los compromisos en moneda extranjera. Por eso, los operadores siguen de cerca tanto los indicadores macroeconómicos como las negociaciones con organismos multilaterales.
El contexto internacional también pesa
La jornada se desarrolló en un escenario externo desfavorable para los activos de riesgo. Entre los factores señalados por los reportes financieros figuró la publicación de datos de inflación de Estados Unidos que volvieron a situarse por encima de lo esperado en la medición núcleo.
Una inflación más persistente puede reducir las expectativas de recortes de tasas por parte de la Reserva Federal. Si los rendimientos de los activos estadounidenses se mantienen elevados, los inversores pueden exigir una mayor compensación para asumir riesgos en mercados emergentes.
En paralelo, el aumento del petróleo y las tensiones geopolíticas añadían incertidumbre al panorama global. La incidencia de estos factores sobre los activos argentinos debe analizarse junto con las condiciones domésticas, ya que los movimientos del mercado local no responden a una única causa.
Acciones argentinas: una rueda de bajas generalizadas
El retroceso del S&P Merval y las pérdidas de los ADR mostraban que la cautela no se limitaba al mercado de deuda. Los papeles argentinos que cotizan en Nueva York también operaban con mayoría de bajas durante la sesión.
El comportamiento de cada acción, no obstante, puede diferir según la actividad de la empresa, sus resultados, su exposición al mercado interno y sus perspectivas de ingresos. Por eso, una caída general de los índices no implica que todos los sectores o compañías hayan tenido la misma evolución.
El seguimiento del cierre permitirá determinar la magnitud final de las pérdidas y si la presión vendedora se mantuvo durante toda la rueda.
Qué observar hacia adelante
La evolución del riesgo país, el desempeño de los bonos en dólares, la demanda de activos argentinos y las condiciones financieras internacionales serán variables importantes para las próximas jornadas.
También será relevante seguir la evolución de las reservas del Banco Central y las negociaciones del Gobierno con los organismos internacionales. La compra de divisas por parte de la autoridad monetaria puede contribuir a reforzar el balance externo, pero no elimina automáticamente las dudas del mercado sobre la deuda soberana.
La rueda deja así una señal de cautela para los activos argentinos. La confirmación del cierre y la evolución de los mercados internacionales permitirán establecer si se trató de un movimiento puntual o de una presión vendedora que continúa en las próximas sesiones.
Fuentes: Agencia Noticias Argentinas, El Liberal, El Cronista y BYMA Data, información del 14 de octubre de 2026.
Nota editorial: las cotizaciones mencionadas corresponden a reportes intradiarios. Antes de publicar una versión de cierre, actualizar el porcentaje final del S&P Merval, los principales ADR y el valor definitivo del riesgo país.
Noticias
Luján en suspenso: hoteles agotados, alquileres millonarios
Luján en suspenso: hoteles agotados, alquileres millonarios y comercios que se frenan hasta saber si viene el Papa
La posibilidad de una visita papal a Luján generó expectativas extraordinarias en la ciudad bonaerense. Las consultas por alojamiento, los valores elevados de algunos alquileres temporarios y la cautela de los comerciantes reflejan el impacto que puede tener un acontecimiento religioso de alcance internacional, aunque la incertidumbre sobre su realización condiciona las decisiones económicas.
Luján vuelve a estar en el centro de la atención ante la posibilidad de recibir una visita del papa León XIV. La expectativa alrededor de un eventual acontecimiento de esa magnitud comenzó a repercutir en el mercado de alojamientos y en las decisiones de comerciantes y prestadores turísticos, que buscan anticiparse a una convocatoria que podría movilizar a miles de personas.
La ciudad, reconocida por la Basílica de Nuestra Señora de Luján y su tradición de peregrinaciones, cuenta con una infraestructura turística y comercial vinculada históricamente al turismo religioso. Una visita papal podría multiplicar esa actividad y generar una demanda excepcional de hospedaje, gastronomía, transporte y productos relacionados con la celebración.
Sin embargo, mientras no exista una confirmación oficial definitiva de la visita y de sus condiciones, los actores económicos deben moverse entre la expectativa de una oportunidad extraordinaria y el riesgo de comprometer recursos antes de tiempo.
Alojamiento: una demanda que presiona los precios
Uno de los primeros sectores en sentir el efecto de la expectativa es el alojamiento. La disponibilidad limitada de habitaciones en hoteles y otros establecimientos puede impulsar las consultas y elevar los precios de las opciones restantes.
En este contexto, también aparecen alquileres temporarios con valores muy superiores a los habituales, especialmente cuando se trata de inmuebles ubicados cerca de los principales puntos de concentración de visitantes.
La posibilidad de obtener ingresos extraordinarios lleva a algunos propietarios a evaluar tarifas especiales para esas fechas. No obstante, los precios publicados no necesariamente representan operaciones concretadas, y la demanda efectiva dependerá de la confirmación del evento, la cantidad de asistentes y la duración de su estadía.
La situación pone de manifiesto la importancia de distinguir entre una reserva confirmada, una consulta y una oferta publicada a un precio excepcional.
Comercios y prestadores: entre la oportunidad y la cautela
Una convocatoria de alcance internacional puede representar una oportunidad para restaurantes, bares, comercios minoristas, vendedores de productos religiosos, transportistas y empresas de servicios.
El movimiento de visitantes podría aumentar las ventas y generar necesidades temporales de personal, abastecimiento y logística. También podría beneficiar a localidades cercanas, si parte de los asistentes busca alojamiento o servicios fuera del centro de Luján.
Sin embargo, la incertidumbre sobre la visita lleva a algunos comerciantes a postergar inversiones y decisiones de contratación. Ampliar inventarios, alquilar espacios adicionales o sumar trabajadores implica costos que podrían resultar difíciles de recuperar si la convocatoria finalmente no se concreta o tiene una asistencia menor a la esperada.
Por eso, la planificación comercial requiere contemplar diferentes escenarios y evitar que la expectativa se transforme en una apuesta financiera excesiva.
El efecto económico de un acontecimiento religioso
Los eventos multitudinarios pueden producir un impacto que va más allá del día de la celebración. La demanda de transporte, alojamiento, alimentación, seguridad, limpieza y organización puede movilizar una red amplia de proveedores.
A su vez, una cobertura mediática internacional puede fortalecer la visibilidad turística de la ciudad y favorecer futuras visitas. Para que ese efecto se mantenga en el tiempo, resulta importante que la infraestructura, los servicios y la organización estén preparados para recibir a los visitantes.
En el caso de Luján, el desafío consiste en aprovechar su tradición religiosa y su capacidad de convocatoria sin perder de vista los límites de alojamiento, circulación y atención al público.
Cómo prepararse sin asumir riesgos innecesarios
Mientras se espera una definición oficial, los establecimientos turísticos y comerciales pueden trabajar con planes flexibles: relevar proveedores, evaluar necesidades de personal, establecer políticas de cancelación claras y evitar comprometer gastos que dependan exclusivamente de la realización del evento.
Para los visitantes, también resulta importante verificar las condiciones de cada reserva, comprobar qué servicios están incluidos y confirmar la información con los establecimientos antes de realizar pagos importantes.
La comunicación oficial será determinante para ordenar las expectativas y permitir que los prestadores tomen decisiones con mayor previsibilidad.
Una oportunidad que depende de la confirmación
La expectativa por una eventual visita papal demuestra cómo un acontecimiento religioso puede convertirse en un factor económico para una ciudad. Los hoteles, los alquileres temporarios y los comercios pueden encontrar una oportunidad de ingresos, pero también enfrentan el riesgo de anticiparse a una demanda que todavía depende de una confirmación.
Luján tiene la posibilidad de vivir un movimiento turístico extraordinario, pero el desafío será transformar la expectativa en actividad económica real sin que la incertidumbre termine generando costos innecesarios para comerciantes, prestadores y visitantes.
Fuentes
Nota editorial: la visita papal se presenta como una posibilidad y no como un hecho confirmado. Los precios de alquiler y la disponibilidad hotelera pueden variar; las publicaciones de oferta no garantizan que se hayan concretado reservas.
Noticias
Superávit fiscal: $977.173 millones en septiembre, 0,3% del PIB
El Sector Público Nacional cerró septiembre con un superávit primario de $1,43 billones y un resultado financiero positivo de $977.173 millones, más del triple que un año atrás. En los primeros nueve meses, el saldo primario acumula 1,2% del PIB y el financiero, 0,3%, con ingresos que mejoraron frente a la inflación y un gasto primario que volvió a caer en términos reales.
El Ministerio de Economía informó que, en septiembre, el Sector Público Nacional (SPN) registró un superávit primario de $1.427.640 millones. Tras el pago de intereses netos de tenencias intra sector público por $450.467 millones, el superávit financiero fue de $977.173 millones. La cifra supera en 215,6% la del mismo mes de 2025, cuando el saldo había sido de $309.623 millones. Descontada la inflación, la mejora real ronda el 137%. En agosto, el superávit financiero había sido de $635.529 millones. El ministro Luis Caputo destacó que el resultado contrasta con el déficit financiero de septiembre de 2023, que a precios actuales fue de casi $2,8 billones.
Los ingresos totales sumaron $15.884.585 millones, con un alza interanual de 36,5%, equivalente a una suba real de 2,3% frente a una inflación de 33,4% medida por el Indec. Los recursos tributarios crecieron 37,2%, unos 2,8 puntos por encima de los precios. El gasto primario alcanzó $14.456.945 millones, con un aumento nominal de 32,2% y una baja real de 0,9%. Las prestaciones sociales, que concentran el 63% del gasto primario, sumaron $9,09 billones (+29%), con una caída real de 3,3%. Los subsidios económicos llegaron a $1,26 billones (+29,8%), pero los energéticos subieron 44,1%, unos 8% reales, por la decisión de amortiguar el impacto del precio del gas en los hogares. Las remuneraciones públicas crecieron 32,1%, y el gasto de capital, de $561.025 millones, cayó 13% real, con foco en Defensa y en la reactivación de la obra hidroeléctrica La Barrancosa-Cóndor Cliff.
Hubo partidas que crecieron por encima de la inflación. Las transferencias a universidades aumentaron 42,4% (6,7% real), lo que Economía presentó como cumplimiento de los acuerdos en el marco de la ley sancionada en 2025, en el día de la Quinta Marcha Federal Universitaria. Las transferencias corrientes a provincias subieron 65,6% (24,2% real). Un matiz relevante: el acumulado del año incluye $1,04 billones por la venta de acciones de centrales hidroeléctricas, un ingreso extraordinario que representa cerca de un tercio del superávit financiero del período. Además, según el análisis de La Nación, los ingresos habían perdido frente a la inflación en los meses previos, lo que obligó a ajustar más el gasto.
De cara al cierre del año, el Presupuesto 2027 proyecta un superávit primario de 1,3% del PIB para 2026, por debajo del 1,4% acordado con el FMI. Según la consultora Analytica, ese nivel equivale a unos $15,5 billones acumulados, frente a la meta de $16,3 billones, y Cronista recuerda que la meta de junio ya se había incumplido por unos $570.000 millones. El FMI, en su último staff report, había planteado para 2027 un superávit primario de entre 1,4% y 1,8% del PIB. Con ingresos que todavía no despegan, sostener la pauta dependerá de que el gasto siga bajando en términos reales, en un contexto de reclamos crecientes por más fondos.
FUENTES
https://x.com/LuisCaputoAR/status/2111123187312504910
https://www.lanacion.com.ar/economia/el-gobierno-mostro-superavit-en-septiembre-y-dijo-que-cumplio-con-los-acuerdos-alcanzados-con-las-nid16102026/
https://www.cronista.com/economia-politica/el-gobierno-volvio-a-registrar-superavit-fiscal-y-acumula-un-12-en-lo-que-va-del-ano/
https://www.infobae.com/economia/2026/10/16/el-gobierno-anuncio-que-obtuvo-un-nuevo-superavit-fiscal-en-septiembre/
https://www.mdzol.com/economia/2026/10/16/el-gobierno-mantuvo-el-superavit-fiscal-en-septiembre-impulsado-por-la-recaudacion-tributaria-1988726.html
https://economis.com.ar/gobierno-registro-un-superavit-financiero-de-casi-977-000-millones/
https://www.ambito.com/el-gobierno-logro-octubre-un-superavit-primario-14-billones-y-acumula-12-del-pbi-2026-n6334632
https://www.argentina.gob.ar/economia/sechacienda/noticias
Noticias
Tesoro adjudicó $6,61 billones en la licitación del miércoles y alcanzó un rollover del 136,14%
El Gobierno renovó toda la deuda que vencía y absorbió $1,75 billones: por qué no emitió bonos en dólares
El Tesoro adjudicó $6,61 billones en la licitación del miércoles y alcanzó un rollover del 136,14%, por encima de los vencimientos de la jornada. La operación permitió captar financiamiento neto en pesos y extender parte de los compromisos hasta 2028 y 2029. Sin embargo, Economía volvió a postergar la emisión del Bonar 2029 en dólares ante el encarecimiento del financiamiento.
El Gobierno consiguió renovar la totalidad de los vencimientos de deuda en pesos previstos para la licitación del miércoles 14 de octubre y obtuvo recursos adicionales por $1,75 billones. La Secretaría de Finanzas adjudicó títulos por $6,61 billones, frente a ofertas recibidas por $9,49 billones, en una operación que mostró demanda suficiente para cubrir los compromisos inmediatos y avanzar en la extensión de los plazos de la deuda pública.
El resultado representó un rollover del 136,14%. En términos prácticos, por cada $100 que debía afrontar el Tesoro, consiguió colocar nuevos instrumentos por $136,14. La diferencia permitió obtener financiamiento neto y evitar que los vencimientos se tradujeran en una inyección equivalente de pesos al mercado.
La operación se produjo en un contexto financiero más exigente, marcado por el aumento del riesgo país, las caídas de los bonos soberanos y la incertidumbre sobre el costo al que la Argentina podría volver a financiarse en moneda extranjera.
Una licitación que permitió absorber pesos
Los vencimientos que debía afrontar el Tesoro rondaban los $4,85 billones. Frente a ese monto, la colocación de $6,61 billones dejó una diferencia positiva cercana a $1,75 billones.
El resultado le permitió al Ministerio de Economía captar fondos por encima de sus necesidades inmediatas de refinanciación. Esa diferencia constituye financiamiento adicional para el Tesoro y contribuye a la estrategia oficial de administración de la liquidez.
Sin embargo, la absorción neta no debe interpretarse de manera aislada. Según los análisis publicados tras la licitación, una recompra previa de títulos por alrededor de $1 billón había devuelto pesos al circuito financiero y moderado parte del efecto contractivo de la operación. Por eso, el impacto final sobre la liquidez depende también de los movimientos realizados antes y después de la subasta.
La licitación mostró que el Gobierno pudo renovar sus compromisos en moneda local sin recurrir a una emisión de bonos en dólares. Pero también dejó en evidencia que la capacidad de refinanciamiento en pesos y el acceso al crédito internacional son dos cuestiones diferentes.
Qué instrumentos eligió el mercado
La Secretaría de Finanzas distribuyó las adjudicaciones entre cuatro instrumentos, con vencimientos que van desde enero de 2027 hasta diciembre de 2029.
LECAP con vencimiento en enero de 2027. Fue el instrumento que concentró la mayor cantidad de fondos. El Tesoro adjudicó $2,71 billones en la letra que vence el 29 de enero de 2027, a una tasa efectiva mensual del 2,04% y una tasa interna de retorno efectiva anual del 27,47%. La operación representó aproximadamente el 41% del total colocado.
Bono a tasa TAMAR con vencimiento en agosto de 2028. Se adjudicaron $1,16 billones del instrumento TMG28, que pagará la tasa de referencia TAMAR más un margen del 9,32%. Al estar vinculado a una tasa variable, su rendimiento puede modificarse a lo largo de la vida del título.
Bono ajustado por inflación con vencimiento en diciembre de 2029. El Tesoro colocó $1,70 billones del TXMD9, cuyo capital se ajusta por el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER). El instrumento ofrece una tasa del 6,99% anual por encima de la actualización vinculada con la inflación.
Instrumento dual con vencimiento en enero de 2028. La colocación de la letra TMVE8 alcanzó $1,04 billones. El título combina referencias vinculadas con la tasa TAMAR y el dólar oficial, y fue adjudicado a una tasa interna de retorno efectiva anual del 4,35% sobre el componente dollar linked.
La combinación de estos instrumentos permite atender distintas preferencias de los inversores: una tasa fija, rendimientos variables, cobertura frente a la inflación o protección ante movimientos del tipo de cambio oficial.
El Gobierno busca estirar los vencimientos más allá de 2027
Uno de los aspectos relevantes de la licitación fue la proporción de fondos colocada en títulos de mayor plazo. Cerca del 59% de las adjudicaciones, unos $3,90 billones, correspondió a instrumentos con vencimiento en 2028 y 2029.
La estrategia apunta a distribuir los compromisos financieros en un horizonte más amplio y evitar una concentración excesiva de pagos en el corto plazo. De esta manera, el Tesoro intenta ganar previsibilidad para su programa financiero y reducir la presión de los vencimientos inmediatos.
El objetivo, sin embargo, no implica eliminar las obligaciones futuras. La deuda se refinancia mediante nuevos instrumentos y los compromisos se trasladan hacia otras fechas, con sus correspondientes intereses y condiciones de actualización.
La composición de la licitación también dejó una señal sobre las preferencias de los inversores: la LECAP de enero de 2027 siguió siendo el instrumento individual con mayor demanda, aunque una parte importante de los fondos se destinó a títulos que vencen después de 2027.
Por qué Economía volvió a dejar afuera el Bonar 2029
La decisión más significativa desde el punto de vista del financiamiento en moneda extranjera fue la ausencia del Bonar 2029 (AO29) en el menú de instrumentos ofrecidos.
El Gobierno había contemplado la posibilidad de colocar ese título denominado en dólares, pero finalmente decidió no avanzar en un escenario de mayores rendimientos exigidos por el mercado. El incremento del riesgo país encarece las nuevas emisiones soberanas y obliga al Tesoro a evaluar si las condiciones de financiamiento resultan convenientes.
Cuando los inversores reclaman una tasa más elevada para comprar deuda argentina, una emisión puede resolver necesidades inmediatas de fondos, pero también comprometer al Estado a pagar un costo financiero mayor. Postergar la colocación evita aceptar esas condiciones en ese momento, aunque no resuelve por sí mismo las necesidades futuras de dólares.
La decisión adquiere importancia por los compromisos en moneda extranjera que el país deberá afrontar, entre ellos los pagos de deuda previstos para enero. La posibilidad de conseguir financiamiento en el mercado local o internacional dependerá de las condiciones financieras y de la confianza de los inversores.
El desafío de financiar los pagos de deuda de 2027
La licitación resolvió las necesidades de refinanciación correspondientes a esta rueda, pero no elimina los desafíos del programa financiero de los próximos meses.
La estrategia oficial combina la renovación de deuda en pesos, la extensión de vencimientos y la búsqueda de condiciones más favorables para acceder al financiamiento en dólares. El problema es que esas alternativas no son intercambiables de manera automática: contar con pesos permite afrontar obligaciones en moneda local, mientras que los pagos en dólares requieren disponibilidad de divisas o mecanismos específicos para obtenerlas.
La postergación del AO29 muestra que el costo de financiamiento externo sigue siendo una restricción relevante. Si los rendimientos exigidos por el mercado permanecen elevados, Economía deberá evaluar otras fuentes de recursos y administrar cuidadosamente los vencimientos.
En ese escenario, la evolución del riesgo país, las cotizaciones de los bonos soberanos y la demanda por instrumentos del Tesoro serán variables centrales para medir la capacidad del Gobierno de sostener su estrategia financiera.
Qué significa para el mercado
El resultado de la licitación dejó una señal favorable en términos de refinanciación: el Tesoro recibió ofertas por encima del monto adjudicado, cubrió los vencimientos y consiguió fondos adicionales. Además, logró colocar una proporción relevante de deuda con vencimientos en 2028 y 2029.
Pero el resultado también debe leerse en el contexto de un mercado que exige mayores rendimientos a la deuda argentina. La decisión de no emitir el Bonar 2029 confirma que el Gobierno no considera conveniente avanzar con una colocación en dólares bajo las condiciones vigentes.
Para los inversores, la atención estará puesta en la evolución de las tasas, la liquidez en pesos, el comportamiento del riesgo país y la capacidad del Tesoro para cubrir sus próximos compromisos. Para el Gobierno, el desafío será sostener el refinanciamiento de la deuda sin que el costo financiero ni la concentración de vencimientos se conviertan en una fuente adicional de presión macroeconómica.
La conclusión: la licitación fue exitosa para renovar los vencimientos inmediatos y captar pesos adicionales, pero no equivale a una solución integral del financiamiento público. La prueba más exigente seguirá siendo conseguir los recursos necesarios para afrontar los pagos futuros, especialmente los denominados en dólares, en un contexto de mayor costo de crédito.
Fuentes: Infobae, 14 de octubre de 2026; Secretaría de Finanzas del Ministerio de Economía; TN; LA NACION; C5N.
-
Perspectivashace 4 mesesDeuda argentina 2026-2027: calendario completo, acreedores y financiamiento
-
Noticiashace 8 mesesVencimientos de Deuda y Acumulación de Reservas en Argentina 2026: Tendencias de Enero a Marzo y Proyecciones Actuales
-
Mercadoshace 5 mesesInflación Argentina Abril 2026: IPC del 2,6% según INDEC
-
Empresashace 5 mesesNucleoeléctrica Argentina S.A. (NA-SA)
-
Mercadoshace 4 mesesArgentina consiguió el respaldo del Banco Mundial, el BID y la CAF para tomar préstamos por hasta USD 5.000 millones
-
Noticiashace 5 mesesInflación en CABA: 2,1% en mayo 2026 y 33,1% interanual – Desaceleración continua y proyecciones nacionales
-
Noticiashace 7 mesesEconomía Argentina en Abril 2026: Inflación a la baja, dólar estable y fuerte crecimiento proyectado
-
Empresashace 1 añoLas 10 Mejores Herramientas de Trading en Noviembre 2025
