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Analistas

La calificadora internacional Fitch Ratings sube la nota de Argentina a B− 

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La calificadora internacional Fitch Ratings sube la nota de Argentina a B− 

 

EL PRIMER ASCENSO EN OCHO AÑOS

Economía · 8 de mayo de 2026

La calificadora internacional Fitch Ratings mejoró la semana pasada la nota de la deuda soberana argentina, pasando de CCC+ a B− con perspectiva estable. Se trata del primer ascenso de esta magnitud en ocho años, desde que el país perdiera ese estatus durante la crisis cambiaria de la administración de Mauricio Macri.

La decisión, anunciada el martes 5 de mayo, se fundamenta en lo que Fitch describió como una consolidación estructural de los balances fiscales y externos, avances concretos en la agenda de reformas del gobierno de Javier Milei, y mejores perspectivas para la acumulación de reservas internacionales.

Impacto inmediato en los mercados

La reacción del mercado fue positiva. Los bonos soberanos en dólares subieron entre 1% y 2% en la apertura del miércoles, y el riesgo país perforó los 514 puntos básicos, su nivel más bajo en meses. Con la nueva categoría, la deuda argentina comparte escalafón con países como Ecuador, Bolivia, Nigeria y Angola en el universo emergente.

El viceministro de Economía, José Luis Daza, destacó el alcance del cambio: miles de fondos institucionales que no podían invertir en instrumentos calificados CCC ahora podrán acceder a bonos argentinos, lo que amplía la base de compradores potenciales.

Qué valoró Fitch

Entre los factores que respaldaron la mejora, la agencia destacó las victorias legislativas del oficialismo tras las elecciones de medio término de octubre de 2025: la aprobación de la reforma laboral, modificaciones a la Ley de Glaciares para facilitar la minería, y el Presupuesto 2026 centrado en el equilibrio fiscal. También señaló que Argentina se convirtió en exportador neto de energía, lo que fortaleció su posición externa.

Riesgos que persisten

La mejora no implica un panorama sin nubes. Fitch advirtió que la posición de liquidez internacional sigue siendo débil, lo que expone al país a eventuales crisis de confianza, una vulnerabilidad históricamente recurrente. La inflación mensual, que había bajado al 1,5% en mayo de 2025, repuntó al 3,4% en marzo de 2026, impulsada por tarifas, el traspaso de la devaluación y la suba en los precios de la energía. La agencia proyecta que volverá a caer por debajo del 2% mensual hacia fin de año.

En cuanto al crecimiento, Fitch prevé una expansión del PBI del 3,2% para 2026, segundo año consecutivo de crecimiento desde 2011 —excluyendo la recuperación pospandemia—, aunque advierte que el dinamismo es desigual: se concentra en minería, petróleo, gas y agricultura, mientras la construcción y la industria permanecen estancadas.

Otro punto de atención son los vencimientos de deuda en moneda extranjera para 2027, que ascienden a 9.800 millones de dólares en bonos. Las elecciones presidenciales y legislativas de octubre de ese año también figuran como un factor de riesgo político en el informe.

¿Vienen más mejoras?

Analistas del mercado señalan que la decisión de Fitch podría anticipar movimientos similares de Moody’s y Standard & Poor’s, agencias de mayor peso en los mercados globales. Una segunda calificadora que siga el mismo camino ampliaría aún más el universo de inversores elegibles y podría permitir una compresión adicional del riesgo país de entre 20 y 30 puntos básicos.


Fuentes: Fitch Ratings, Infobae, El Economista, Bank Magazine

Analistas

Consumo en Retroceso: Mayoristas y Productores Argentinos Enfrentan una Demanda Débil en 2026

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El consumo masivo en Argentina continúa bajo presión en 2026. A pesar de algunos signos de estabilización en determinados canales, los datos de marzo y abril confirman que la demanda sigue retraída, afectando especialmente al canal mayorista y a los productores que enfrentan stocks elevados y menor dinamismo en las ventas. El escenario combina inflación mayorista acelerada, salarios reales en caída y un consumidor que opera con lógica de supervivencia: compras just-in-time, sensibilidad extrema al precio y cautela generalizada.


Ventas Minoristas Pyme: Seis de Siete Rubros en Rojo

Según el informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) publicado el 9 de mayo de 2026, las ventas minoristas pyme cayeron 3,2% interanual en abril a precios constantes. La variación mensual fue negativa en 1,3%, consolidando un acumulado del primer cuatrimestre de -3,5%.

El análisis por rubros confirma la tendencia descendente con seis de los siete sectores en terreno negativo:

  • Bazar y decoración: -12,3%
  • Perfumería: -7,2%
  • Ferretería, materiales eléctricos y para la construcción: -4,2%
  • Textil e Indumentaria: en retroceso significativo
  • Farmacia: único segmento positivo, con +6,1%

Un dato que matiza el panorama: las ventas online de los comercios con local a la calle crecieron 8% interanual en abril, aunque este desempeño no alcanzó para compensar la contracción general del índice.

En términos prospectivos, el 58,7% de los comerciantes señala que el contexto no es propicio para invertir, y solo el 37,2% espera una mejora para los próximos 12 meses. La recuperación del sector, según CAME, queda supeditada a la recomposición del ingreso real y a la normalización de los gastos fijos.


Canal Mayorista: La Caída Más Pronunciada del Sistema

El INDEC reportó para febrero de 2026 (último dato oficial disponible) una baja del 1,2% interanual en las ventas de autoservicios mayoristas a precios constantes, con un acumulado enero-febrero prácticamente neutro (+0,1%).

Sin embargo, los datos privados de la consultora Scentia reflejan una realidad más dura en volumen real (unidades vendidas):

  • Marzo 2026: mayoristas cayeron -8,8% interanual (-4,5% en el acumulado del año)
  • Consumo masivo total: -5,1% interanual en el mes
  • Acumulado primer trimestre 2026: -3,1%

Los canales más afectados fueron mayoristas, supermercados de cadena (-7%, con -5,4% acumulado en el trimestre) y autoservicios independientes (-5,1%). En contraste, el e-commerce fue el único segmento con desempeño positivo: creció +34,3% interanual en marzo y +31,3% en el acumulado del trimestre. Las farmacias mostraron una variación marginalmente positiva (+0,9%).

El nivel general de consumo masivo se ubica actualmente en torno al 89% del registrado en enero de 2023, lo que evidencia la dificultad del sector para recuperar los registros previos al ajuste macroeconómico.

Existe además una diferenciación geográfica relevante: mientras las ventas en el interior del país se mantuvieron relativamente estables —impulsadas por economías provinciales vinculadas al agro, petróleo y minería—, las grandes cadenas del AMBA mostraron caídas más pronunciadas, especialmente en supermercados y mayoristas.

Rubros más afectados en consumo masivo (marzo 2026, Scentia)

Categoría Variación interanual
Limpieza de ropa y hogar -12,0%
Perecederos -9,7%
Desayuno y merienda -8,2%
Higiene y cosmética -5,0%
Alimentación -4,0%
Bebidas con alcohol +2,6% ✓

Del Lado de los Productores: Precios al Alza, Demanda Débil

El Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) del INDEC registró en marzo de 2026 una suba del 3,4% mensual —aceleración significativa respecto al 1% de febrero— y 27,9% interanual. En el primer trimestre, el IPIM acumula un alza del 6,1%.

El movimiento estuvo impulsado principalmente por el sector energético: el rubro petróleo crudo y gas registró un salto de 27,3%, explicando por sí solo más de la mitad del aumento general. Los productos nacionales subieron 3,5%, mientras que los importados avanzaron apenas 1,1%.

Un dato que complejiza el escenario: la inflación mayorista de marzo empató a la inflación minorista (también 3,4%), pero el valor promedio ponderado del consumo masivo creció solo 23,1% interanual en el mismo período, muy por debajo del IPC (32,6%). Esto sugiere que los productores lograron trasladar parte de los costos, pero que la demanda deprimida limita su capacidad de pricing.

Esta brecha entre precios crecientes y volúmenes en caída genera presión sobre la cadena de suministro: los productores logran trasladar costos, pero enfrentan stocks elevados y pedidos cada vez más cautelosos por parte de mayoristas y minoristas que operan en modo just-in-time.


Contexto Macroeconómico: Los Tres Frenos del Consumo

Tres variables estructurales explican la debilidad del consumo en 2026, según la Fundación Capital y EcoGo:

1. Salarios reales en caída. Las negociaciones paritarias reflejaron aumentos promedio del 2% mensual, pero por debajo de la inflación. En el primer bimestre de 2026, los salarios reales perdieron 2,5%, acumulando una baja de 4,6% desde septiembre de 2025. La proyección anual anticipa una caída real del 4%.

2. Empleo formal en contracción. Desde el cambio de administración, la economía acumula la pérdida de 201.000 puestos de trabajo asalariados registrados. La creación de empleo se concentra en el cuentapropismo, con ingresos más bajos e informalidad creciente.

3. Crédito al consumo bajo presión. La morosidad en el crédito a familias trepó al 9,3% en diciembre de 2025 (desde 2,6% un año antes), el nivel más alto al menos desde 2008. Los préstamos personales y de tarjetas de crédito cayeron 4,8% en términos reales entre febrero y septiembre de 2025. La proporción de ingresos destinada al pago de deudas alcanzó el 26,3%, un récord histórico en la serie iniciada en 2006.


Perspectivas para Abril y Mayo 2026

Los analistas estiman que abril mantendría caídas en el rango del 4% al 6% en consumo masivo. El titular de Scentia, Osvaldo del Río, señaló que si la inflación no supera los ingresos, podría verificarse un cambio de tendencia hacia mayo o junio. Por su parte, el Ministerio de Economía prevé que la inflación —que tuvo su pico en marzo— comenzará a moderarse desde abril.

Mayo podría mostrar una leve estabilización gracias al impacto acumulado de paritarias y al inicio del período de aguinaldo. Sin embargo, la mayoría de las proyecciones no anticipa una recuperación robusta en el primer semestre. El mercado opera en modo «supervivencia»: compras planificadas, búsqueda de financiamiento y bonificaciones, y priorización de categorías esenciales.


¿Puede Haber un Cambio en el Segundo Semestre de 2026?

Es la pregunta que se hacen mayoristas, productores y analistas por igual. La respuesta es matizada: hay factores que podrían atenuar la caída, pero una recuperación robusta luce improbable antes de fin de año.

Factores que juegan a favor

  • Aguinaldo de junio: el pago del SAC inyectará liquidez al consumo de los hogares registrados a fines de junio/principios de julio, con efecto estacional habitual en canastas básicas y bienes de baja durabilidad.
  • Reaperturas paritarias: varios convenios colectivos (comercio, estatales, docentes) tienen cláusulas de revisión previstas para junio, lo que puede mejorar marginalmente la base salarial del segundo semestre.
  • Desinflación esperada: si la inflación mensual converge al entorno del 2% o por debajo en el segundo trimestre, la pérdida de poder adquisitivo se desaceleraría, lo que podría estabilizar (no recuperar) el volumen de consumo.
  • Ley de Inocencia Fiscal: el Gobierno apuesta a que la regularización de activos no declarados dinamice el consumo de sectores medios y altos, con potencial efecto en bienes durables y servicios.
  • E-commerce y canales digitales: el canal digital mantiene una trayectoria de crecimiento sostenido (+30% interanual) que podría compensar parcialmente la debilidad del canal físico.
  • Economías del interior: las regiones vinculadas al agro, petróleo y minería muestran mayor dinamismo que el AMBA, lo que puede sostener el consumo en canales regionales.

Factores que limitan la recuperación

  • La masa salarial real proyecta una caída anual del 4% para 2026, lo que acota estructuralmente el gasto de los hogares.
  • La morosidad crediticia elevada limita el acceso a financiamiento, que fue el principal motor del consumo durable en 2024-2025.
  • El nivel de consumo masivo en 89% de la base de enero 2023 requiere una recuperación sostenida —no episódica— para cerrar la brecha.
  • El 58,7% de los comerciantes pyme pospone inversiones, lo que frena la oferta y la capacidad de tracción del mercado interno.

Conclusión sobre el segundo semestre

El escenario más probable es una estabilización gradual, no una recuperación en V. El piso del consumo parece estar acercándose, especialmente si la inflación modera y las paritarias logran acompañar mejor. La segunda mitad del año podría cerrar con caídas interanuales más acotadas —en el rango de -1% a -3%— respecto al -5% de marzo. Los canales digitales, las farmacias y los productos de primera necesidad mantendrán su ventaja relativa. Para mayoristas y productores, la clave pasará por optimizar la estructura de costos, mejorar la eficiencia logística y sostener la propuesta de valor ante un consumidor que ya no compra como antes: más planificado, más sensible al precio y más selectivo en cada decisión de compra.


Fuentes

  1. CAME – Informe de Ventas Minoristas Pymes, abril 2026 (publicado el 9 de mayo de 2026): redcame.org.ar
  2. INDEC – Encuesta de Autoservicios Mayoristas, febrero 2026: indec.gob.ar
  3. INDEC – Sistema de Índices de Precios Mayoristas (SIPM/IPIM), marzo 2026: indec.gob.ar
  4. Scentia / Infobae – Reporte Consumo Masivo, marzo 2026 (publicado el 28 de abril de 2026): infobae.com
  5. Fundación Capital / Infobae – Factores que limitan el consumo, 2026: infobae.com
  6. EcoGo / Analytica / Infobae – Perspectivas del consumo 2026: infobae.com
  7. Worldpanel by Numerator – Informe Perspectivas del Consumidor 2026: worldpanelbynumerator.com

Nota actualizada al 11 de mayo de 2026. Datos verificados sobre fuentes primarias oficiales (INDEC, CAME) y privadas (Scentia, Fundación Capital, EcoGo, Worldpanel by Numerator).

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Analistas

Argentina perfora los 500 puntos básicos: una narrativa crediticia que empieza a cambiar

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El riesgo país del EMBI de JP Morgan cayó a 496 puntos básicos —su nivel más bajo desde el 2 de febrero—, en simultáneo con el primer upgrade de Fitch a calificación B- desde 2018. Una confluencia de señales que el mercado ya está descontando.

Redacción Económica · Lunes, 11 de mayo de 2026 · 6 min de lectura


El número que el mercado esperaba

El riesgo país de Argentina medido por el índice EMBI de JP Morgan perforó este lunes el umbral de los 500 puntos básicos por primera vez desde el 2 de febrero de 2026. El indicador cerró en 496 puntos básicos, con una caída de 16 unidades en la jornada, equivalente a una baja del 2,75%, según datos de Rava Bursátil. El movimiento acompañó una jornada positiva para los bonos soberanos argentinos en los mercados internacionales.

Los 500 puntos básicos no son un número arbitrario. Representan un umbral psicológico y operativo de primer orden: por debajo de ese nivel, la deuda argentina empieza a alejarse del territorio de alto estrés y acercarse a condiciones más comparables con otros emergentes de calificación especulativa pero estabilizados. Superarlo —hacia abajo— es, para el mercado, una confirmación de tendencia.


Fitch da el primer paso: calificación B- por primera vez en ocho años

La noticia del día no fue solo el número del riesgo país. En paralelo, la calificadora Fitch Ratings elevó la nota soberana de Argentina a B-, un hito que no se registraba desde 2018. Según el análisis de GMA Capital, la decisión se apoya en tres pilares: la consolidación fiscal alcanzada por la administración actual, la acumulación de reservas internacionales y el avance en reformas estructurales.

«Por primera vez desde 2018, la Argentina recuperó una calificación B-. Fitch dio el primer paso, apoyada en la consolidación fiscal, la acumulación de reservas y el avance de reformas estructurales. Marca el inicio de una narrativa crediticia diferente, aunque el consenso de agencias todavía no acompañó.» — GMA Capital

La calificación B- de Fitch no significa aún que Argentina sea considerada un crédito seguro —sigue siendo deuda especulativa de alto rendimiento—, pero habilita formalmente a un conjunto de inversores institucionales que tienen restricciones internas o regulatorias para mantener deuda por debajo de ese umbral. Dicho de otro modo: amplía el universo de compradores potenciales.


¿Qué esperar en el corto plazo?

Los analistas de Puente identifican un mecanismo clave: el upgrade de Fitch abre la puerta a los llamados compradores marginales, aquellos inversores que hasta ahora estaban impedidos —formal o informalmente— de ingresar a la deuda argentina. Es justamente ese segmento el que limitaba una compresión mayor de los spreads soberanos.

La expectativa de Puente es que, en el transcurso de 2026, las otras dos grandes agencias —Moody’s y S&P— también eleven sus calificaciones al nivel B-. Si ese escenario se materializa, el efecto sobre los precios de los bonos y el riesgo país podría ser significativo: el ingreso coordinado de nuevos flujos institucionales generaría presión compradora sostenida.


Impacto a corto plazo: oportunidades y riesgos a monitorear

✅ Entrada de nuevos inversores institucionales El upgrade de Fitch desbloquea fondos con mandatos que exigen mínimo B-. Flujos frescos podrían comprimir aún más el spread soberano en las próximas semanas.

✅ Suba de precios de bonos soberanos La tendencia positiva de los bonos GD y AL podría profundizarse si Moody’s y S&P acompañan el upgrade de Fitch durante el segundo semestre.

✅ Reducción del costo de financiamiento Un riesgo país más bajo implica menor costo de deuda para el Estado y, en cascada, menores tasas de referencia para el sector privado.

⚠️ El consenso de agencias aún no acompañó Fitch actuó sola. La consolidación del upgrade requiere que Moody’s y S&P también se muevan; hasta entonces, la narrativa es promisoria pero incompleta.


Contexto: el camino hasta aquí

2018 — Argentina pierde la calificación B- por última vez. Comienza un ciclo de degradaciones que culminaría en el default de 2020.

2020–2023 — Reestructuración de deuda bajo ley extranjera. El riesgo país alcanza picos superiores a los 2.000 puntos básicos durante la crisis de 2022.

2024–2025 — Ajuste fiscal acelerado, acumulación de reservas y reformas estructurales. El riesgo país comienza una tendencia bajista sostenida.

Enero–Febrero 2026 — El EMBI toca brevemente los 496 puntos básicos el 2 de febrero antes de rebotar. El mercado lo toma como referencia de soporte.

11 de mayo de 2026 — El riesgo país perfora los 500 pb y cierra en 496. Fitch eleva la nota soberana a B-, primera vez desde 2018.


¿Qué significa para el inversor local?

Para el inversor minorista argentino, la señal es doble. Por un lado, los bonos soberanos en dólares siguen ofreciendo rendimientos atractivos en términos absolutos, incluso luego de la compresión reciente. Por otro, la narrativa de mejora crediticia reduce —aunque no elimina— el riesgo de eventos adversos de corto plazo sobre la deuda.

El mercado de acciones también se beneficia de este entorno: un menor riesgo soberano reduce la tasa de descuento implícita para los activos locales y puede alimentar flujos adicionales hacia el panel líder del Merval. Sin embargo, los analistas advierten que la sostenibilidad del proceso depende de la continuidad de la disciplina fiscal y de la evolución de las reservas internacionales —las mismas variables que Fitch puso en el centro de su decisión.

En síntesis: Argentina no ha salido del club de los mercados de alto riesgo, pero está redefiniendo su posición dentro de él. La perforación de los 500 puntos básicos y el upgrade de Fitch son señales tempranas de una narrativa que, de consolidarse, podría transformar el perfil de la deuda soberana argentina de cara al segundo semestre de 2026.


Fuentes

[1] Infobae — Mercados: suben los bonos argentinos y el riesgo país vuelve a romper el piso de los 500 puntos básicos

[2] La Nación — No ocurría desde enero: el riesgo país perfora los 500 puntos básicos

[3] GMA Capital vía La Nación — Análisis: upgrade de Fitch a B- y narrativa crediticia

[4] Puente vía La Nación — Perspectiva: compradores marginales e impacto del upgrade

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BCRA acumuló compras netas de más de USD 7.300 millones en lo que va del año 2026.

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el Banco Central de la República Argentina (BCRA) acumuló compras netas de más de USD 7.300 millones en lo que va del año 2026.

Datos clave recientes:

  • Acumulado 2026: Más de USD 7.300 millones (alrededor de USD 7.340 millones según reportes detallados), lo que representa más del 73% de la meta anual (estimada entre USD 10.000 y 17.000 millones).
  • Lleva una racha de más de 80-82 días consecutivos con saldo comprador en el mercado de cambios.
  • Ejemplos diarios recientes: USD 45 millones (miércoles), USD 35-69 millones en otras jornadas de mayo, y picos mayores en abril.

Esto se debe a intervenciones oficiales, acuerdos con empresas y organismos estatales, y un fuerte superávit comercial. Las reservas internacionales brutas rondan los USD 45.000-46.000 millones (con variaciones diarias por pagos al FMI, valuación de activos como el oro, etc.).

Los números exactos del día pueden variar ligeramente según la fuente (Infobae, Ámbito, Canal 26, etc.), ya que se actualizan diariamente. Para la cifra más precisa y oficial, consultá el sitio del BCRA (sección Estadísticas e Indicadores) o el Informe Monetario Diario.

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