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Por Qué las Grandes Empresas Crypto Están Abandonando BTC para Apostar Todo a la IA

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De Bitcoin a Bytes: Por Qué las Grandes Empresas Crypto Están Abandonando BTC para Apostar Todo a la IA

Por El Financiero Digital | Mayo 2026


K Wave Media acaba de ejecutar uno de los movimientos más audaces del año en los mercados tech: abandonó su estrategia de tesorería en Bitcoin y redirigió hasta 485 millones de dólares hacia infraestructura de inteligencia artificial. Pero lo más llamativo no es el monto, sino que no está sola. Estamos ante una migración masiva, silenciosa y acelerada del sector crypto hacia el negocio de la IA.


El Giro de K Wave: De K-Content a Talivar Technologies

K Wave Media, empresa listada en el NASDAQ bajo el ticker KWM con raíces en el contenido coreano, había cerrado en 2025 un acuerdo con Anson Funds por hasta 500 millones de dólares para construir una tesorería en Bitcoin. En mayo de 2026, enmendó ese acuerdo por completo.

El nuevo destino del capital es centros de datos, infraestructura GPU y adquisiciones en el ecosistema de inteligencia artificial. El CEO Ted Kim lo definió como un «punto de inflexión definitivo» para la compañía, que además planea deshacerse de su subsidiaria Play Co., eliminando aproximadamente 48 millones de dólares en deuda y pasivos contingentes. El resultado esperado es un balance prácticamente sin deuda y con flexibilidad máxima para desplegar capital en el nuevo rumbo estratégico.

Como parte de la transformación, el directorio aprobó un rebranding corporativo: la empresa pasaría a llamarse Talivar Technologies, sujeto a aprobación de accionistas en la reunión anual programada para principios de julio de 2026.

La reacción del mercado fue inmediata y dura. Las acciones de KWM cayeron 24% el lunes posterior al anuncio, con caídas adicionales en el pre-mercado del martes. Los inversores que buscaban exposición directa a Bitcoin a través de la compañía no encontraron lo que esperaban, y el escepticismo sobre si un rebranding a infraestructura de IA puede construir una tesis creíble desde cero quedó reflejado en los precios.


No Es un Caso Aislado: La Gran Migración del Mining

K Wave llega tarde a una tendencia que lleva meses construyéndose en silencio. Los mineros de Bitcoin que cotizan en bolsa han firmado contratos acumulados por más de 70.000 millones de dólares en computación de alto rendimiento y se han desprendido de más de 15.000 BTC desde sus niveles máximos de tesorería para financiar la transición hacia la IA.

Core Scientific vendió cerca de 1.900 BTC valuados en 175 millones de dólares en enero de 2026 y planea liquidar prácticamente el resto de sus holdings en el primer trimestre. La empresa tiene proyectado transformar parte de su sitio en Texas en un campus de datos orientado a IA con capacidad de hasta 1,5 gigavatios, del cual aproximadamente 300 megavatios actualmente usados para minería podrían ser reconvertidos para cargas de trabajo de inteligencia artificial.

Bitdeer fue más radical: redujo su tesorería de Bitcoin a cero en febrero para financiar su expansión en IA, incluyendo lo que describe como el mayor centro de datos de IA de Noruega. Riot Platforms vendió 1.818 BTC por 162 millones de dólares en diciembre y firmó su primer contrato de arrendamiento de centro de datos con AMD. TeraWulf aseguró contratos de computación de alto rendimiento por más de 12.800 millones de dólares, con acuerdos respaldados por Fluidstack —empresa con apoyo de Google— y Core42, liderando el rendimiento bursátil del sector con un alza superior al 73% en lo que va del año.

Bitfarms fue quizás la más directa en comunicarlo. Su CEO Ben Gagnon declaró públicamente que la empresa ya no es una compañía de Bitcoin. La frase generó revuelo, pero describe con precisión el estado de ánimo del sector.


¿Por Qué Ahora? La Economía que Forzó el Cambio

La respuesta es concreta: minar Bitcoin se volvió más caro que el precio del Bitcoin mismo.

El costo promedio ponderado de producir un Bitcoin entre los mineros públicos alcanzó aproximadamente 79.995 dólares en el cuarto trimestre de 2025, mientras que Bitcoin pasó la mayor parte de 2026 cotizando por debajo de ese umbral. El margen operativo desapareció. Las empresas que sobrevivían gracias a la apreciación del activo en su balance quedaron expuestas cuando el precio dejó de compensar el costo de producción.

Frente a ese escenario, los contratos de infraestructura de IA ofrecen algo que el mining nunca pudo garantizar: márgenes más altos y revenue predecible y estable a través de acuerdos multianuales con grandes corporaciones tecnológicas. El mercado ya está premiando esa diferencia. Los mineros con contratos de computación de alto rendimiento asegurados cotizan a más del doble del múltiplo de ventas que los mineros puros. La señal es clara: el mercado paga significativamente más por la exposición a IA que por la exposición a Bitcoin.


La Estrategia «Mullet Data Center»: Bitcoin Atrás, IA Adelante

Una de las descripciones que se viralizó en el sector para explicar el modelo híbrido adoptado por varios operadores es la del «Mullet Data Center». El concepto es simple: Bitcoin corre en la parte de atrás como carga de trabajo flexible e interrumpible, usada para equilibrar la demanda energética de la red eléctrica. La IA ocupa el frente, donde se concentran los contratos multianuales y los márgenes estables.

IREN es considerada la empresa que mejor encarna esta filosofía. Según proyecciones de analistas, la IA y la computación de alto rendimiento podrían representar el 70% de los ingresos de los principales mineros transformados para finales de 2026, contra un porcentaje prácticamente nulo en 2024. Para empresas como Core Scientific e IREN, se proyecta que la computación de alto rendimiento representará más del 70% de sus ingresos totales este año.


Los Riesgos Reales que Nadie Debería Ignorar

La narrativa es atractiva, pero la transformación no es gratuita ni garantizada.

Los costos de construcción de infraestructura de IA pueden alcanzar entre 8 y 10 millones de dólares por megavatio, una cifra sustancialmente mayor que los costos de infraestructura minera tradicional. Las empresas que se mueven rápido asumen deuda significativa con la apuesta de que los ingresos de IA se materialicen lo suficientemente rápido como para servir esas obligaciones.

Si los grandes demandantes de cómputo como Google, Microsoft u otros hyperscalers desaceleran su apetito por infraestructura, las empresas más apalancadas enfrentarían exposición severa. A eso se suma el riesgo de sobreoferta: múltiples operadores persiguiendo simultáneamente la misma transformación podrían saturar el mercado de colocation de computación de alto rendimiento antes de que los ingresos prometidos se consoliden.

El caso de K Wave ilustra además otro riesgo: el de la percepción. La caída del 24% en su cotización tras el anuncio no refleja necesariamente que la estrategia sea mala, sino que los inversores que compraron la tesis de tesorería Bitcoin no son necesariamente los mismos que quieren apostar a infraestructura de IA. Cambiar de tesis en pleno vuelo tiene un costo de credibilidad que los próximos trimestres deberán demostrar que vale la pena.


El Veredicto

K Wave Media, pronto Talivar Technologies, es un síntoma de algo más grande. La industria que construyó su identidad alrededor de la descentralización financiera y la acumulación de Bitcoin está, paradójicamente, vendiendo ese Bitcoin para financiar los centros de datos que alimentan a los modelos de inteligencia artificial de las corporaciones más grandes del planeta.

La pregunta que los próximos trimestres responderán es si esta apuesta masiva produce los márgenes prometidos o si el mercado está sobreestimando la velocidad con la que la infraestructura de IA puede reemplazar décadas de identidad construida alrededor del bloque y el hash. Lo que ya está claro es que la gran migración comenzó, y K Wave no es la primera ni será la última.


Referencias

[1] GlobeNewswire — Comunicado oficial de K Wave Media, 4 de mayo de 2026. https://www.globenewswire.com/news-release/2026/05/04/3286594/0/en/K-Wave-Media-Secures-485M-to-Launch-AI-Infrastructure-Platform-and-Eliminates-48M-in-Debt.html

[2] CoinDesk — «K Wave Media scraps massive bitcoin treasury plan to redirect $485 million to AI», 5 de mayo de 2026. https://www.coindesk.com/markets/2026/05/05/nasdaq-firm-scraps-massive-bitcoin-treasury-plan-to-redirect-usd485-million-to-ai

[3] CoinDesk — «Bitcoin miners are becoming AI companies and selling their BTC to fund the transition», 27 de marzo de 2026. https://www.coindesk.com/markets/2026/03/27/bitcoin-miners-are-becoming-ai-companies-and-selling-their-btc-to-fund-the-transition

[4] Bitcoin Magazine — «K Wave Abandons Bitcoin Treasury Plan, Shifts To AI Infrastructure Play With $485M War Chest». https://bitcoinmagazine.com/news/k-wave-abandons-bitcoin-treasury-plan

[5] Spaziocrypto — «Bitcoin Miners Pivot to AI: The 2026 Shift». https://en.spaziocrypto.com/mining/bitcoin-miners-pivot-ai-companies-2026/

[6] Bitcoin.com News — «Miners Beat Bitcoin by 70% in 2026 as Terawulf Locks $12.8B in AI Contracts». https://news.bitcoin.com/miners-beat-bitcoin-by-70-in-2026-as-terawulf-locks-12-8b-in-ai-contracts/

[7] S&P Global Market Intelligence — «Bitcoin miners pivot to AI and HPC as cryptocurrency market slumps», febrero de 2026. https://www.spglobal.com/market-intelligence/en/news-insights/research/2026/02/bitcoin-miners-pivot-to-ai-and-hpc-as-cryptocurrency-market-slumps

[8] Crypto.news — «K Wave Media rejects Bitcoin for AI data centres». https://crypto.news/k-wave-media-rejects-bitcoin-for-ai-data-centres/

[9] El Financiero Digital — Nota original publicada en elfinancierodigital.com

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Argentina activa el mayor blindaje político de su historia minera

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 USD 42.000 millones en juego y la carrera por el cobre y el litio que puede redefinir su perfil exportador

Categoría: Economía & Inversiones | Fecha: 12 de mayo de 2026 | Lectura estimada: 6 minutos


El momento bisagra que el sector esperaba desde hace décadas

Argentina lanzó la Mesa Federal Minera en la Expo San Juan Minera 2026 con una señal política que el mercado venía esperando: por primera vez, el gobierno nacional, seis gobernadores de distinto signo político y el sector privado se sientan en la misma mesa con un mandato explícito de convertir la minería en política de Estado. No es un anuncio más. Es la arquitectura institucional que faltaba para desbloquear una cartera de proyectos que, bajo el paraguas del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), totaliza USD 42.000 millones.

El número no es decorativo. De ese universo, seis proyectos ya recibieron aprobación formal, comprometiendo inversiones que superan los USD 7.188 millones. Y las proyecciones oficiales, con la Ley de Glaciares modificada como condición habilitante, estiman que las exportaciones mineras podrían alcanzar los USD 20.000 millones anuales hacia 2035. Para un país que hoy exporta apenas USD 4.000 millones en minerales mientras Chile supera los USD 50.000 millones exportando desde la misma cordillera, la brecha es tanto una vergüenza estadística como una oportunidad estructural de escala histórica.


Qué es la Mesa Federal Minera y por qué importa

La Mesa Federal Minera no es un organismo con poder ejecutivo propio. Es un espacio de articulación público-privada que evoluciona y supera a las anteriores Mesas del Cobre y del Litio, ahora con una cobertura más amplia y federal. Su diseño apunta a resolver el problema crónico de la fragmentación institucional: hasta ahora, cada provincia negociaba en soledad con los inversores, generando asimetrías regulatorias, demoras en las evaluaciones de impacto ambiental y una percepción de riesgo que encarecía el capital para Argentina frente a sus competidores andinos.

El nuevo espacio reúne a los gobernadores de San Juan, Catamarca, Jujuy, Mendoza, Córdoba y Santa Fe —una pluralidad política deliberada—, junto a funcionarios nacionales encabezados por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, el ministro del Interior, Diego Santilli, y representantes de la Cámara Argentina de Empresas Mineras (CAEM). La presencia de la UIA, con su presidente Martín Rappallini, agrega otra dimensión: la integración de la cadena industrial nacional al ciclo minero.

Su agenda operativa tiene tres pilares concretos con impacto directo en la ecuación financiera de los proyectos:

1. Infraestructura energética y vial. La demanda de los megaproyectos de cobre y litio requiere una expansión sin precedentes de líneas de alta tensión, estaciones transformadoras y accesos viales. La Mesa será el ámbito donde se definan las obras de transporte de energía necesarias, integrando estas necesidades al Sistema Argentino de Interconexión (SADI). Sin energía confiable y a costo competitivo, los proyectos no cierran financieramente.

2. Armonización regulatoria. La unificación de criterios para las evaluaciones de impacto ambiental reduce el riesgo de aprobación para los inversores internacionales. La previsibilidad en los tiempos y requisitos de licenciamiento es un diferencial crítico cuando se compite con Chile, Perú o Australia por el mismo capital global.

3. Licencia social y desarrollo local. La Mesa asume el compromiso de que los beneficios de la actividad se traduzcan en infraestructura civil, conectividad digital y servicios básicos para las comunidades cercanas a los proyectos. Este punto no es retórica: sin licencia social, los proyectos enfrentan bloqueos que ningún régimen fiscal puede compensar.


El RIGI como motor: estabilidad fiscal para horizontes de 30 a 50 años

El instrumento financiero que articula toda la apuesta es el RIGI. El régimen ofrece estabilidad fiscal y regulatoria a proyectos de gran escala durante períodos prolongados, algo que el sector privado venía reclamando desde hace años. Las grandes operadoras de cobre —Rio Tinto, Glencore, Anglo American, entre las candidatas naturales para proyectos como Los Azules, El Pachón, Altar o Vicuña— manejan horizontes de inversión de entre 30 y 50 años. Para ese tipo de capital, la «pax tributaria» no es un beneficio adicional: es la condición mínima de entrada.

Roberto Cacciola, presidente de la CAEM, identificó tres hitos que crearon el escenario actual: el ordenamiento macroeconómico, la puesta en marcha del RIGI y la modificación de la Ley de Glaciares. La combinación de estos tres factores, más la Mesa Federal Minera como paraguas político, configura lo que el sector considera la ventana de oportunidad más favorable en la historia reciente de la minería argentina.


Cobre y litio: el eje de la disputa geopolítica EE.UU.-China

El contexto internacional opera como viento de cola estructural. La transición energética global y la electromovilidad dispararon la demanda de minerales críticos, y Argentina está posicionada en ambos ejes: litio en el norte andino (Jujuy, Salta, Catamarca) y cobre en la cordillera central (San Juan, Mendoza). El país integra el «triángulo del litio» junto a Chile y Bolivia, y tiene reservas de cobre de clase mundial aún sin desarrollar a escala industrial.

La disputa EE.UU.-China por el control de la cadena de suministro de minerales críticos coloca a Argentina en una posición geopolítica que tiene traducción financiera directa: mayor demanda de capital de origen diversificado, posibilidad de establecer acuerdos de largo plazo con compradores estratégicos y, potencialmente, acceso a financiamiento multilateral vinculado a agendas de seguridad energética occidental.

Durante años, el foco exportador estuvo puesto en el oro. Hoy el mapa se redefine con claridad hacia el cobre, un metal cuyo precio en los mercados globales refleja la presión de la demanda estructural de la electrificación. Ese giro redefine también las exigencias en términos de escala, inversión, tecnología y planificación: los proyectos de cobre son más intensivos en capital, más complejos logísticamente y con períodos de maduración más largos que el oro. De ahí la importancia crítica de la estabilidad institucional que la Mesa Federal Minera busca garantizar.


La brecha con Chile: el costo de dos décadas perdidas

Los números de la comparación con Chile son brutales. Mientras Argentina exportó alrededor de USD 4.000 millones en minerales en 2023, Chile superó los USD 50.000 millones, compartiendo la misma Cordillera de los Andes como fuente geológica. Karina Milei utilizó este contraste en su discurso de apertura de la Expo San Juan para graficar el costo acumulado de lo que llamó «impericia» e «ideología» de gestiones previas.

Más allá de la narrativa política, el dato tiene implicancias financieras concretas: cada año de retraso en el desarrollo de los proyectos representa no solo renta fiscal no capturada, sino también pérdida de posicionamiento en el mercado global, donde los capitales disponibles para minería son abundantes pero selectivos. Los inversores institucionales que financian este tipo de proyectos —fondos soberanos, private equity especializado, bancos de desarrollo— tienen un menú global de opciones. Argentina compite con jurisdicciones que llevan décadas construyendo track record.


Proyecciones: qué puede cambiar y en qué plazos

El escenario base, con los proyectos ya aprobados bajo el RIGI avanzando según cronograma, implica un flujo de inversión comprometida superior a USD 7.000 millones en el corto plazo. Si la Mesa Federal Minera logra desbloquear una porción significativa de los USD 42.000 millones en cartera, el impacto sobre la balanza de pagos, las reservas y el empleo federal sería de magnitud transformacional.

Las proyecciones oficiales estiman exportaciones mineras de USD 20.000 millones anuales hacia 2035. Ese número, de concretarse, implicaría que la minería podría igualar o superar al complejo sojero como principal fuente de divisas de la economía argentina, con la ventaja adicional de una distribución geográfica más federal y una menor dependencia de factores climáticos.

Los riesgos que el mercado monitorea son conocidos: estabilidad macroeconómica sostenida, continuidad del RIGI ante eventuales cambios de administración, capacidad real de construcción de infraestructura en los plazos necesarios y gestión efectiva de la licencia social en comunidades con historia de conflicto ambiental. La Mesa Federal Minera es la respuesta institucional a todos estos factores de riesgo, pero su efectividad se medirá en proyectos en producción, no en anuncios.


El hoy: estado actual de los proyectos ancla

Los proyectos que dominaron la agenda de la Expo San Juan Minera 2026 son los que definen el horizonte concreto del sector:

  • Los Azules (McEwen Mining / Rio Tinto): uno de los depósitos de cobre sin desarrollar más grandes del mundo, en San Juan.
  • El Pachón (Glencore): proyecto de cobre de clase mundial con décadas de exploración acumulada.
  • Altar (Aldebaran / Sibanye-Stillwater): otro depósito de cobre en la precordillera sanjuanina.
  • Hualilán (Thor Mining): proyecto de oro y cobre en San Juan.
  • Operaciones de Barrick Gold: la empresa canadiense mantiene presencia activa en la región con Veladero y exploración en el corredor andino.
  • Proyectos de litio en el norte: Jujuy, Salta y Catamarca concentran la mayor densidad de proyectos de litio en diversas etapas de desarrollo.

El cobre fue, sin discusión, el eje central de la Expo. Y los ejecutivos de las principales operadoras globales que recorrieron los stands de San Juan llegaron con una señal política que no habían tenido antes: un Estado nacional y seis provincias alineados detrás de un mismo objetivo.


Conclusión: la ventana está abierta, el reloj corre

Argentina tiene los minerales, tiene el régimen de incentivos y ahora tiene la arquitectura política para intentar cerrar la brecha histórica con sus competidores andinos. La Mesa Federal Minera es una condición necesaria pero no suficiente. Lo que sigue es la prueba de ejecución: obras de infraestructura aprobadas y construidas, evaluaciones ambientales resueltas en tiempo y forma, licencias sociales construidas con transparencia y, sobre todo, proyectos que pasen de la carpeta del RIGI a la fase de construcción.

Para los inversores que observan a Argentina desde afuera, la señal es la más clara de la última década. Para los que ya están adentro, el desafío es convertir el momentum político en certeza operativa. El mercado global de minerales críticos no espera: la ventana de demanda estructural está abierta, y quienes no estén en producción cuando el ciclo alcance su pico habrán perdido la apuesta de generación.


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BlackRock apuesta a los RWA y marca su estrategia para la segunda mitad del año

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Por qué el mayor gestor de activos del mundo está convirtiendo blockchain en infraestructura financiera —y qué viene después.


El movimiento que cambia las reglas del juego

BlackRock no está experimentando con blockchain. Ya lo integró.

La administradora de activos más grande del planeta, con cerca de 14 billones de dólares bajo gestión, acaba de presentar nuevos vehículos financieros on-chain vinculados a bonos del Tesoro estadounidense y fondos money market tokenizados. No es un piloto. No es un white paper. Es infraestructura operativa.

Este movimiento consolida lo que en los mercados tradicionales se conoce como RWA —Real World Assets—: la tokenización de activos del mundo físico (bonos, acciones, bienes raíces, materias primas) para que puedan existir, circular y liquidarse sobre redes blockchain. Una convergencia que, según los analistas, podría redefinir la arquitectura de los mercados globales en esta década.


Qué son los RWA y por qué importan ahora

Los Real World Assets tokenizados son representaciones digitales de instrumentos financieros tradicionales que viven en una cadena de bloques. En lugar de que un bono del Tesoro exista como un registro en un custodio centralizado, puede emitirse como un token, transferirse en segundos, fraccionarse y auditarse en tiempo real.

Las ventajas son concretas:

  • Liquidez 24/7: los mercados de bonos tradicionales operan en horario bancario; los tokens no.
  • Liquidación instantánea: se elimina el ciclo T+2 o T+3 habitual en renta fija.
  • Acceso fraccionado: inversores con menor capital pueden acceder a instrumentos antes reservados para institucionales.
  • Transparencia on-chain: cada movimiento queda registrado de forma inmutable.

JPMorgan, Goldman Sachs y Franklin Templeton llevan años explorando este territorio. Pero cuando BlackRock —con su peso sistémico, su influencia regulatoria y su acceso a los mayores fondos de pensiones del mundo— lanza productos tokenizados, la señal es diferente: el mercado se mueve.


La intuición de Larry Fink: el cómputo como materia prima estratégica

Junto a la expansión en RWA, el CEO de BlackRock, Larry Fink, planteó una idea que va más allá de las finanzas: la posibilidad de crear un mercado de futuros sobre potencia de cómputo.

La lógica es directa. En la era de la inteligencia artificial, la capacidad de procesamiento —los chips, los centros de datos, la energía que los alimenta— se convierte en un recurso escaso y estratégico, comparable al petróleo o al gas natural. Si eso es así, los mercados financieros deberían poder valorarla, cubrirla y especular sobre ella como lo hacen con cualquier commodity.

No es una idea menor. Es una tesis de inversión que posiciona a BlackRock en la intersección de tres de los temas más calientes del momento: inteligencia artificial, infraestructura digital y mercados de derivados.


La estrategia de BlackRock para el segundo semestre de 2025

1. Consolidar el liderazgo en RWA institucional

BlackRock no compite en el mismo terreno que los protocolos DeFi. Su estrategia apunta a ser el puente de confianza entre TradFi y blockchain para los grandes inversores institucionales: fondos soberanos, aseguradoras, fondos de pensiones.

El producto estrella en esta línea es BUIDL (BlackRock USD Institutional Digital Liquidity Fund), lanzado en 2024 sobre Ethereum, que ya superó los 500 millones de dólares en activos y sigue expandiéndose. En el H2 2025, el foco estará en escalar ese vehículo y replicar el modelo en otras jurisdicciones regulatorias —Europa y Asia Pacific son las más probables.

2. Diversificar los activos tokenizados más allá de la renta fija

Bonos del Tesoro y money market fueron el primer paso porque son los activos más líquidos y menos controversiales regulatoriamente. La siguiente ola apunta a:

  • Crédito privado tokenizado: un mercado de 1,7 billones de dólares que históricamente fue ilíquido y opaco.
  • Infraestructura y real estate: activos reales con flujos de caja predecibles, ideales para tokenización.
  • Commodities: en línea con la tesis del cómputo como materia prima.

3. Posicionarse en la infraestructura de IA y cómputo

La apuesta por futuros sobre potencia de cómputo no es solo una idea académica. Implica que BlackRock está evaluando productos estructurados vinculados a la capacidad de procesamiento de IA, ya sea a través de derivados, ETFs temáticos o participaciones en infraestructura de centros de datos.

En el H2 2025, es esperable que esta tesis se materialice en al menos un vehículo financiero concreto —probablemente un fondo privado o un ETF— que permita exposición a la cadena de valor del cómputo de IA.

4. Trabajar con reguladores para construir el marco legal de los RWA

BlackRock sabe que su ventaja competitiva no es solo tecnológica: es regulatoria. La firma tiene décadas de relaciones con la SEC, la CFTC y los principales reguladores globales. En el segundo semestre, es muy probable que intensifique su rol de lobbying constructivo para definir los estándares de los RWA tokenizados antes de que lo hagan sus competidores.

Un marco regulatorio claro en EE.UU. y la UE desbloqueará billones de dólares de capital institucional que hoy está en espera.

5. Expandir Aladdin hacia el universo on-chain

Aladdin, el sistema de gestión de riesgos y portafolios de BlackRock que administra más de 21 billones de dólares en activos de terceros, es uno de los activos más subestimados de la compañía. La integración de datos on-chain en Aladdin convertiría a BlackRock en el sistema nervioso de los mercados tokenizados, con una ventaja de datos imposible de replicar a corto plazo.


El contexto macro que empuja esta estrategia

Hay tres fuerzas que hacen que este movimiento tenga sentido justo ahora:

Tasas de interés: con los bonos del Tesoro rindiendo entre 4% y 5%, los fondos money market tokenizados ofrecen rendimientos reales atractivos. Son el caso de uso más fácil de comunicar a un inversor institucional.

Regulación más clara: la aprobación de los ETF de bitcoin spot en EE.UU. a principios de 2024 fue una señal de que la SEC está dispuesta a crear marcos para activos digitales bajo supervisión tradicional. Los RWA son el paso siguiente natural.

Presión de eficiencia: en un contexto de márgenes comprimidos, la liquidación instantánea, la transparencia y la eliminación de intermediarios representan ahorros operativos reales para los grandes institucionales.


El riesgo que BlackRock no puede ignorar

La tokenización no viene sin fricciones. Los riesgos operativos de los contratos inteligentes, la fragmentación entre blockchains, la custodia de claves privadas a escala institucional y la incertidumbre regulatoria en mercados emergentes son variables que pueden ralentizar el despliegue.

Además, la narrativa del cómputo como commodity enfrenta un desafío de medición: ¿cómo se valúa un teraflop? ¿Qué índice de referencia usaría un futuro sobre capacidad de IA? Fink planteó la intuición; construir el instrumento financiero es otro proceso.


La conclusión que el mercado ya está leyendo

BlackRock no está apostando a que blockchain reemplace a los mercados tradicionales. Está apostando a que blockchain se convierta en la nueva infraestructura de los mercados tradicionales. Y en esa apuesta, llegar primero —con el peso y la credibilidad que tiene la firma— es la ventaja definitiva.

Para el segundo semestre de 2025, la estrategia se puede resumir en una frase: escalar lo que ya funciona, posicionarse en lo que viene.


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La infraestructura minera de Bitcoin como activo estratégico de la inteligencia artificial – PII

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Análisis | Inversión | Mayo 2026

Lo que se construyó para sostener el hash rate de Bitcoin está siendo revalorizado como columna vertebral del boom de la IA. Terrenos industriales, contratos eléctricos de largo plazo y sistemas de refrigeración avanzados se convierten en ventajas competitivas casi imposibles de replicar.


14 GW — Capacidad eléctrica global controlada por mineros de Bitcoin
$10 B — Contrato CoreWeave × Core Scientific a 12 años
10× — Más ingresos por MW con GPUs de IA vs ASICs de Bitcoin


El nuevo mapa del poder: de minar Bitcoin a alimentar la IA

Durante el Consensus 2026, Kevin O’Leary y Mohammed Bakhashwain —fundador y CEO de Bitzero Holdings— plantearon una tesis que redefine el papel de la infraestructura cripto en la economía digital. La premisa es simple pero de consecuencias enormes: los activos físicos que se construyeron para minar Bitcoin son, hoy, los más difíciles de replicar y los más demandados por la expansión de la inteligencia artificial.

El argumento no es puramente especulativo. La demanda energética de los modelos de IA creció de manera exponencial en los últimos dos años, y la industria tecnológica global enfrenta un cuello de botella severo: no hay suficiente infraestructura eléctrica, terrenos habilitados ni sistemas de refrigeración disponibles para sostener ese ritmo. Los mineros de Bitcoin, que llevan años construyendo exactamente esa infraestructura en regiones de energía barata, aparecen de repente como los propietarios de los activos más codiciados del sector.

«No puedes invertir 15.000 millones de dólares en infraestructura y construirla en lugares inestables. No se trata solo de eficiencia técnica, sino de reducir riesgos estructurales en inversiones de gran escala.»

— Kevin O’Leary, Consensus 2026

Por qué la energía vale más que el token

O’Leary, que reubicó capital desde altcoins hacia infraestructura física —tierras, energía y cobre—, lo resumió sin rodeos en enero de 2026: la energía es hoy más valiosa que el propio Bitcoin. Su tesis se basa en que quien controla contratos de energía de largo plazo puede servir a dos mercados a la vez: el de la minería cripto y el de la computación de IA. La entidad que posee esa capacidad tiene una ventaja estructural que ningún competidor puede comprar en el corto plazo.

Bakhashwain amplió el argumento con un dato clave sobre los despliegues de GPU: incluso operadores relativamente pequeños buscan asegurar volúmenes energéticos masivos, y en ese contexto las interrupciones mínimas pueden generar pérdidas relevantes. La estabilidad operativa —garantizada por matrices hidroeléctricas en Noruega o por la combinación nuclear, eólica y solar de Finlandia— se convierte en un factor determinante.


Los casos concretos: empresas que ya ejecutaron el giro

La teoría tiene ejemplos reales y números verificables. Al menos ocho compañías mineras listadas en bolsa anunciaron en los últimos 18 meses planes para pivotar parcial o totalmente hacia infraestructura de IA. Estos son los casos más ilustrativos.

Caso 1 — Core Scientific (NASDAQ: CORZ)

El caso más emblemático del sector. Core Scientific salió de la quiebra en 2024 y firmó contratos de hosting con CoreWeave —el proveedor de GPU más grande del mundo— por un total superior a 6.700 millones de dólares, con compromisos a 12 años. El contrato inicial apunta a más de 3.500 millones en ingresos y 200 MW de capacidad para computación de alto rendimiento (HPC). Al cierre del Q4 2025, los ingresos de colocation de IA/HPC representaban el 39% del total de la compañía.

  • Ingresos contratados (12 años): $10.200 millones
  • Capacidad comprometida con CoreWeave: 590 MW
  • Retorno neto estimado del contrato: 71%

Caso 2 — IREN Limited (NASDAQ: IREN)

IREN es quizás el pivot más completo y rápido de la industria. Lo que comenzó como un experimento estratégico en 2023 se convirtió en una transformación industrial plena. En julio de 2025 compraron 2.400 GPUs Blackwell B200 de NVIDIA; un mes después, 4.200 más. A fines de 2025 firmaron un contrato de computación en la nube con Microsoft por 9.700 millones de dólares a cinco años, desplegando 76.000 GPUs GB300 de NVIDIA en 200 MW en su campus de Childress. La compañía pausó toda expansión de minería Bitcoin para reinvertir los flujos de caja en IA.

  • Contrato con Microsoft (5 años): $9.700 millones
  • GPUs objetivo para fin de 2026: 140.000
  • Valuación por MW vs pares mineros puros: 2×

Caso 3 — Bitzero Holdings (CSE: BITZ.U | OTCQB: BTZRF)

La empresa presentada en Consensus 2026 por Kevin O’Leary y Mohammed Bakhashwain. Su modelo es «agnóstico»: el negocio central es el acceso a energía, y esa energía se asigna dinámicamente entre Bitcoin, IA o HPC según la demanda del mercado. Con instalaciones en Noruega (300 MW sobre matriz casi 100% hidroeléctrica) y Finlandia (escalable a 1 GW en cinco a seis años), su propuesta combina estabilidad geopolítica y energía renovable.

Ya captaron más de 100 millones de dólares en inversión privada —incluyendo el propio O’Leary— y se listaron en la Bolsa de Valores de Canadá en diciembre de 2025. Su argumento financiero más llamativo: la energía de backup necesaria en cualquier cluster de IA (mínimo 30% de la capacidad) puede cubrirse con minería de Bitcoin, eliminando el costo de energía ociosa.

  • Inversión privada captada: más de $100 millones
  • Capacidad objetivo en Finlandia (2030-31): 1 GW
  • Energía renovable en Noruega: ~100%

Caso 4 — CleanSpark (NASDAQ: CLSK)

Ejemplo de la transformación más gradual pero no menos significativa. CleanSpark, que en 2024 era considerada una minera «pura» comprometida solo con Bitcoin, nombró un VP de centros de datos de IA en octubre de 2025. Para febrero de 2026 reportó $181 millones de ingresos en Q1, aseguró hasta 890 MW de nueva capacidad eléctrica en Texas y Georgia, y declaró controlar más de 1,8 GW de potencia total. Su CEO lo resumió con claridad: «Bitcoin mining genera el flujo de caja, la infraestructura de IA monetiza los activos en el largo plazo.»

  • Capacidad total controlada: 1,8 GW
  • Nueva capacidad asegurada en Texas/Georgia: 890 MW
  • Ingresos Q1 FY2026: $181 millones

La lógica económica: por qué los GPU ganan al ASIC

La economía de este pivot tiene una aritmética clara. HIVE Digital Technologies estimó que 10 megavatios de GPUs NVIDIA H100 pueden generar ingresos similares a los de 100 megavatios de minería Bitcoin con ASICs. Es decir, la densidad de valor de la computación de IA es aproximadamente diez veces superior a la de la minería cripto convencional.

La consecuencia lógica es que los activos físicos —que ya existen y están amortizándose con la minería— pueden reorientarse hacia un uso que multiplica su retorno sin necesidad de construir desde cero. Esto explica por qué los analistas de Bernstein actualizaron sus precios objetivos al alza para todos los mineros que adoptaron el pivot hacia IA, y por qué IREN cotizaba a casi el doble de valuación por megavatio respecto de sus pares que permanecieron en minería pura.

«Mi estrategia de inversión es poseer la infraestructura además del activo. Si vas a poseer Bitcoin, ¿por qué no poseer el picks and shovels que lo hacen posible? Eso es energía, datos, centros de cómputo.»

— Kevin O’Leary, entrevista CryptoNews 2026


El factor geopolítico: no se puede construir en cualquier lugar

Una dimensión que raramente aparece en los análisis financieros convencionales es la geopolítica, que O’Leary enfatizó en Consensus 2026. Los centros de datos vinculados a IA han pasado a ser considerados activos de seguridad nacional en varios países. Eso eleva el costo de construir en entornos inestables o con marcos regulatorios débiles.

Las compañías que ya tienen permisos, contratos eléctricos vigentes y operaciones en regiones estables —Escandinavia, Canadá, Texas, Georgia— gozan de una ventaja que no se puede adquirir simplemente con capital. Los plazos de permitting y conexión eléctrica en mercados maduros pueden superar los cuatro años. Un minero que ya opera en esa infraestructura tiene un moat estructural casi imposible de replicar en el corto plazo.

Kevin O’Leary llegó a controlar 26.000 acres de tierra para desarrollar sitios de bajo costo y listos para conectar a la red, destinados tanto a minería como a centros de datos de IA. Su hipótesis es que aproximadamente la mitad de los centros de datos anunciados globalmente nunca serán construidos, precisamente porque la infraestructura eléctrica y los permisos son el cuello de botella real.


Cómo invertir o participar en este negocio

El acceso a esta tesis puede estructurarse de varias formas según el perfil del inversor, el horizonte temporal y la tolerancia al riesgo.

Acciones directas en bolsa

Core Scientific (NASDAQ: CORZ) — Riesgo medio El más avanzado en ingresos contratados de IA. Alta predictibilidad de flujo de caja gracias a contratos a 12 años con CoreWeave. Cotiza en NASDAQ. Requiere tolerar exposición a renegociaciones y riesgos contables post-transición.

IREN Limited (NASDAQ: IREN) — Riesgo medio Pivot más acelerado y completo. Contrato con Microsoft de $9.700 millones como ancla. Alto potencial de revaluación por expansión de GPUs. La concentración en pocos contratos grandes es el principal riesgo.

Bitzero Holdings (CSE: BITZ.U) — Riesgo alto Apuesta en etapa más temprana. Modelo agnóstico Bitcoin/IA con energía renovable en Escandinavia. Mayor upside potencial pero liquidez más baja y riesgo de ejecución más alto. Listada en la Bolsa de Canadá.

CleanSpark (NASDAQ: CLSK) — Riesgo medio Transición más conservadora pero con base de activos sólida: 1,8 GW controlados. Genera flujo de caja constante desde minería mientras construye capacidad de IA. Balance más robusto que la mayoría de sus pares.

Exposición indirecta: infraestructura y proveedores

CoreWeave (NASDAQ: CRWV) — Riesgo medio El principal «arrendatario» de infraestructura minera convertida a IA. IPO en marzo de 2025. Backlog de $55.000 millones al Q3 2025. Proyección de ingresos: $12.000 millones para 2026. Respaldado por una inversión de $2.000 millones de NVIDIA.

NVIDIA (NASDAQ: NVDA) — Riesgo bajo-medio Exposición a la demanda de GPU sin riesgo operativo de los mineros. Arquitectura Blackwell agotada hasta mediados de 2026, con backlog de 3,6 millones de unidades. La forma más líquida de participar del tema.

ETFs temáticos

Para inversores que prefieren diversificación sin selección de acciones individuales, los ETFs de infraestructura de IA y minería digital ofrecen exposición agregada. El Bitwise Bitcoin & Crypto Equity ETF y varios ETFs de IA e infraestructura tecnológica incluyen posiciones en CoreWeave, NVIDIA y los principales mineros. Permiten participar del tema con mayor liquidez y sin los riesgos operativos de una compañía individual.

Inversión directa en infraestructura (inversores sofisticados)

Para inversores institucionales o family offices, el modelo de O’Leary —adquirir tierra con acceso a energía barata y arrendar sitios una vez habilitados— representa la forma más directa de capturar el valor de la escasez de infraestructura. En Canadá y EE.UU. existen proyectos de desarrollo en etapa privada, antes del listing público. Bitzero captó más de $100 millones de este tipo de inversión antes de cotizar en bolsa.

Aviso importante: Este artículo es de carácter informativo y educativo. No constituye asesoramiento financiero ni una recomendación de inversión. El sector de infraestructura cripto/IA combina alta volatilidad, riesgos regulatorios, de ejecución y de mercado. Antes de tomar cualquier decisión de inversión, consultá con un asesor financiero certificado.


El potencial: ¿cuánto puede crecer este mercado?

Las proyecciones del sector son significativas. Los mineros de Bitcoin controlan actualmente más de 14 GW de capacidad eléctrica global. Si incluso una fracción de esa capacidad se reconvierte hacia IA y HPC a la tasa de retorno que HIVE estima (10× más ingresos por MW), el potencial de creación de valor es de varios cientos de miles de millones de dólares.

La demanda de centros de datos de IA sigue creciendo sin señales de desaceleración. Jensen Huang, CEO de NVIDIA, confirmó en 2026 que la arquitectura Blackwell estaba agotada hasta mediados de año, con un backlog de 3,6 millones de unidades. Las compañías que aseguraron acceso temprano a esos chips —CoreWeave, IREN— tienen un «hardware moat» que protege sus proyecciones de ingresos al menos hasta 2027.

El modelo que Bitzero lleva al extremo —energía como activo agnóstico que sirve al mejor uso disponible en cada momento— puede convertirse en el estándar de la industria. En ese escenario, los mineros no son solo proveedores de hashrate: son operadores de infraestructura crítica digital, comparables en su rol estructural a las empresas de utilities eléctricas o a los operadores de torres de telecomunicaciones.


Fuentes y referencias

  1. CriptoTendencia. (2026, mayo). Consensus 2026: la infraestructura que impulsó Bitcoin ahora quiere alimentar la IA. https://criptotendencia.com/2026/05/06/consensus-2026-la-infraestructura-que-impulso-bitcoin-ahora-quiere-alimentar-la-ia/
  2. CoinDesk. (2026, enero). Kevin O’Leary says power is now more valuable than bitcoin. https://www.coindesk.com/markets/2026/01/23/kevin-oleary-says-power-is-now-more-valuable-than-bitcoin
  3. Data Center Dynamics. (2026, marzo). Shark Tank’s Kevin O’Leary on Bitzero, data centers, and the AI revolution. https://www.datacenterdynamics.com/en/analysis/shark-tanks-kevin-oleary-on-bitzero-data-centers-and-the-ai-revolution/
  4. FINTECH.TV. (2026, mayo). Inside Bitzero’s Strategy to Scale AI Compute With Renewable Energy in Europe. https://fintech.tv/inside-bitzeros-strategy-to-scale-ai-compute-with-renewable-energy-in-europe/
  5. Crypto Valley Journal. (2025, diciembre). Bitcoin miners shift to AI infrastructure: the industry’s major transformation. https://cryptovalleyjournal.com/focus/background/bitcoin-miners-shift-to-ai-infrastructure-the-industrys-major-transformation/
  6. FinancialContent / MarketMinute. (2026, enero). The Great Compute Pivot: How IREN Transformed from Bitcoin Miner to AI Infrastructure Titan. https://www.financialcontent.com/article/marketminute-2026-1-9-the-great-compute-pivot-how-iren-transformed-from-bitcoin-miner-to-ai-infrastructure-titan
  7. Insights4VC. (2026, febrero). Bitcoin Mining’s AI Pivot: 2026 Thesis Update. https://insights4vc.substack.com/p/bitcoin-minings-ai-pivot-2026-thesis
  8. DL News. (2025, noviembre). Why Bitcoin miners’ AI pivot could be the boon they need. https://www.dlnews.com/articles/markets/bitcoin-miners-ai-pivot-holds-auspicious-future/
  9. NHASH. (2026, abril). Bitcoin Mining Report Q1 2026: Profit Crisis, Industry Shakeout & AI Transformation. https://nhash.net/blogs/news/bitcoin-mining-report-q1-2026
  10. CleanSpark / SEC EDGAR. (2026, febrero). CleanSpark Reports First Quarter Fiscal 2026 Results. https://www.sec.gov/Archives/edgar/data/0000827876/000119312526039382/clsk-ex99_1.htm
  11. Iproup. (2026). Tom Lee: la IA convertirá a las empresas cripto en los bancos del futuro. https://www.iproup.com/economia-digital/67623-tom-lee-la-ia-convertira-a-las-empresas-cripto-seran-los-bancos-del-futuro
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