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Cómo paga ANSES las jubilaciones cada mes

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De dónde sale el dinero y cuándo alcanza

Cada mes ANSES tiene que depositar el haber jubilatorio de 6,1 millones de personas. Para hacerlo necesita recaudar, y lo que recauda no alcanza solo con los aportes de los trabajadores. El sistema está estructuralmente deficitario en su componente contributivo, y se sostiene con impuestos generales, transferencias del Tesoro y, en situaciones de emergencia, con el FGS. Este es el mecanismo real de funcionamiento.


Las cuatro fuentes de ingreso de ANSES

ANSES no tiene una sola fuente de fondos. Tiene cuatro fuentes diferenciadas, y solo una de ellas son los aportes jubilatorios en sentido estricto.

Primera fuente: aportes y contribuciones previsionales Son los descuentos que se hacen sobre los salarios. El trabajador en relación de dependencia aporta el 11% de su sueldo bruto al SIPA (el sistema jubilatorio), y el empleador paga además una contribución patronal del 12,71% sobre el mismo salario. Los monotributistas y autónomos también hacen aportes fijos según su categoría. Esta es la fuente «pura» del sistema contributivo y es la más importante en monto: en el primer semestre de 2025 sumó $18,98 billones de pesos. Sin embargo, como se verá, no alcanza por sí sola para pagar las jubilaciones.

Segunda fuente: impuestos con asignación específica Una porción de varios impuestos nacionales está legalmente destinada a ANSES. Los más importantes son el 11% de lo recaudado por IVA, el 20% del Impuesto a las Ganancias y el impuesto a los débitos y créditos bancarios (el llamado impuesto al cheque) en su totalidad. También el 15% de la masa coparticipable. Estos recursos tributarios explican entre el 30% y el 35% de los ingresos totales del organismo y son imprescindibles para que el sistema cierre. En el primer semestre de 2025, el impuesto al cheque solo aportó $6,2 billones al resultado de ANSES.

Tercera fuente: rentas del FGS Los rendimientos de las inversiones del FGS se contabilizan como ingreso de ANSES. Cuando los bonos en cartera devengan intereses o las acciones pagan dividendos, esos recursos pueden utilizarse para el gasto corriente. En la práctica, históricamente esa renta se reinvirtió más que se consumió, pero existe como fuente formal.

Cuarta fuente: transferencias del Tesoro Nacional Cuando los ingresos propios no alcanzan para cubrir los gastos, el Tesoro gira fondos a ANSES. Esta es la fuente que mide el verdadero grado de dependencia del sistema previsional respecto del financiamiento general del Estado. En 2025, según datos de la Subsecretaría de Seguridad Social, el 79,4% de los recursos del sistema provino de fuentes «propias» (aportes, contribuciones e impuestos afectados) y el 20,6% restante fue cubierto con giros del Tesoro. Dicho de otro modo: uno de cada cinco pesos que cobra un jubilado no viene de lo que él o sus empleadores aportaron, sino de la recaudación general del Estado.


Por qué los aportes solos no alcanzan

El sistema previsional argentino tiene un problema estructural que ningún gobierno ha resuelto: la recaudación de aportes y contribuciones es insuficiente para pagar todas las jubilaciones. La Oficina de Presupuesto del Congreso calculó que para que el sistema fuera autofinanciable habría que subir la tasa de cotización del actual 18,2% de los salarios al 31,7%. Eso es políticamente inviable porque implicaría casi duplicar lo que se descuenta de cada sueldo.

Las razones de ese déficit estructural son varias. La informalidad laboral es la más importante: si el 42% de los trabajadores no tiene empleo registrado (dato del INDEC para el primer trimestre de 2025, con casi 6 de cada 10 jóvenes menores de 29 años en esa situación), aportan muy poco o nada al sistema pero igualmente acceden a prestaciones. Las moratorias previsionales que permitieron jubilarse a personas sin los 30 años de aportes requeridos ampliaron la base de beneficiarios sin ampliar proporcionalmente la base de aportantes. La baja natalidad agrava el problema a futuro: según proyecciones de Naciones Unidas, la tasa de fecundidad en Argentina cayó de 2,9 hijos por mujer en 1990 a 1,3 en 2023, lo que anticipa menos trabajadores activos por cada jubilado.

En el primer semestre de 2025, el resultado concreto fue que los aportes y contribuciones sumaron $18,98 billones pero el pago de jubilaciones y pensiones demandó $24,03 billones. La brecha de $5,05 billones se cubrió con el impuesto al cheque, parte del IVA, Ganancias y otras fuentes tributarias. Sin esos impuestos, el déficit hubiera sido de aproximadamente $5,8 billones.


El superávit de ANSES: real pero cuestionado

En 2024, ANSES cerró con un superávit histórico de $4,05 billones. En el primer semestre de 2025, ese superávit se redujo drásticamente a $391.571 millones. Para 2026, el balance financiero del organismo muestra un progresivo deterioro.

Ese superávit existe, pero hay que entender cómo se generó. El principal mecanismo fue la pérdida de poder adquisitivo real de las jubilaciones: cuando los haberes se actualizan por debajo de la inflación, el gasto en pesos sube menos que los ingresos y el resultado mejora contablemente. En los últimos 13 años, la jubilación promedio cayó aproximadamente un 34% en términos reales. Esa licuación es la que explica en buena parte los superávits recientes. No es que el sistema se volvió más eficiente: es que paga menos en términos reales.

Además, el superávit de 2024 fue engrosado por el Impuesto PAÍS, que aportó casi $3,7 billones al resultado de ANSES pero fue eliminado en septiembre de 2024. Sin esa fuente, el resultado de 2025 se deterioró significativamente.

Un análisis más profundo añade otra capa de complejidad. Cuando el Gobierno muestra superávit financiero del sector público, no está contabilizando los intereses capitalizados de las Letras del Tesoro (LECAP y BONCAP). Solo esas capitalizaciones sumaron $30,04 billones en 2025, más del doble de lo que transfirió el BCRA al Tesoro. Si se los incluye, el déficit financiero real del sector público es del 1% del PBI, según estimaciones de economistas de la UBA.


La nueva presión: la reforma laboral de 2026

La reforma laboral aprobada en 2026 introduce una reducción de las contribuciones patronales para incentivar la formalización del empleo. Si bien el objetivo declarado es bajar la informalidad, el efecto inmediato es una reducción de ingresos para ANSES.

Estimaciones técnicas indican que esa «resignación de ingresos» podría alcanzar el 1,27% del PBI para fines de 2026. El Estado debería compensar esa brecha con transferencias del Tesoro, lo que aumentaría la dependencia del financiamiento general. En 2025, esa dependencia ya era del 20,6%. Con la reforma laboral, ese porcentaje podría crecer. Si el blanqueo del empleo informal no compensa la baja de alícuotas con mayor cantidad de aportantes formales, el sistema previsional dependerá cada vez más de impuestos generales y cada vez menos del trabajo genuino.


Cuándo entra el FGS: el mecanismo de emergencia

El FGS puede intervenir para financiar el pago de jubilaciones, pero solo en situaciones específicas. El decreto de creación del fondo (897/07) establece que puede «financiar a ANSES para el pago de los beneficios del SIPA siempre que durante la ejecución de su presupuesto se presentaren situaciones de contingencia que así lo requieran.»

La Ley de Reparación Histórica de 2016 amplió esa posibilidad: el pago de los beneficios del programa podría atenderse con lo producido del FGS, y en caso de resultar insuficiente, podría disponerse la venta de activos, informando a la Comisión Bicameral del Congreso.

En la práctica, el FGS nunca fue liquidado masivamente para pagar jubilaciones, pero hubo momentos en que se lo utilizó de manera parcial o se discutió seriamente hacerlo. En 2018 y 2019, cuando el sistema acumuló déficits previsionales importantes durante el gobierno de Macri, fuentes de ANSES no descartaban empezar a usar «el realizado» del fondo (es decir, los rendimientos) para cerrar la brecha. En 2020, durante la pandemia, el déficit del sistema cayó a niveles mínimos de autofinanciamiento del 55% de los gastos, lo que aumentó enormemente la presión sobre las transferencias del Tesoro.

Lo que sí ocurrió en varios momentos es que el Gobierno utilizó los rendimientos del FGS como activo contable para mejorar el resultado fiscal, aunque sin que el dinero efectivamente ingresara a las cuentas de ANSES en efectivo. Era una operación de papel que servía para mostrar números más prolijos.


Por qué el FGS no es la solución al déficit previsional

Hay una idea muy difundida que dice que el FGS es el «colchón» que garantiza las jubilaciones. Es parcialmente cierto pero requiere una aclaración fundamental: el FGS no puede usarse masivamente para pagar jubilaciones de manera sostenida sin agotarse rápidamente.

Hagamos el cálculo. En el primer semestre de 2025, ANSES gastó $24,03 billones solo en jubilaciones y pensiones, es decir aproximadamente $4 billones por mes. Al tipo de cambio oficial de ese período, eso equivalía a unos USD 3.000 millones mensuales. El FGS tiene USD 295 millones en efectivo disponible. Con ese cash, alcanzaría para cubrir tres días de jubilaciones.

Si se vendieran activos para cubrir el gasto, la situación mejora en el muy corto plazo pero a un costo brutal: vender bonos o acciones en el mercado implica presionar los precios a la baja, deteriorar el valor del fondo restante y, en el caso de los bonos soberanos, aumentar la percepción de riesgo del propio Estado argentino. Es una espiral autodestructiva.

La dependencia real del sistema es esta: mientras haya trabajadores formales aportando, impuestos suficientes asignados al sistema y un Tesoro con capacidad de girar fondos de compensación, las jubilaciones se pagan. El FGS funciona como señal de solidez y como reserva marginal, no como fuente principal de financiamiento.


El resumen del ciclo mensual

Cada mes, el proceso de financiamiento de ANSES funciona de la siguiente manera. Los aportes y contribuciones que cobra AFIP de empleados y empleadores durante el mes anterior se transfieren a ANSES. A eso se suma la porción de IVA, Ganancias e impuesto al cheque que le corresponde al organismo según la ley de coparticipación y asignaciones específicas. Si los ingresos totales superan los gastos (jubilaciones, AUH, asignaciones familiares, pensiones no contributivas), hay superávit. Si no alcanzan, el Tesoro gira la diferencia.

En 2025, la cobertura fue del 79,4% con recursos propios y del 20,6% con el Tesoro. En 2024 había sido del 87%. La tendencia es de mayor dependencia del financiamiento general del Estado, no de menor.

El FGS está ahí, con sus USD 69.000 millones mayoritariamente en bonos. Pero esos bonos no se pueden transformar en jubilaciones de un mes para el otro sin consecuencias graves. Son un respaldo de largo plazo que solo puede activarse de manera limitada y en situaciones de verdadera emergencia estructural, no para cubrir el déficit mensual corriente.


Lo que viene

La reforma laboral de 2026, la eliminación de las moratorias previsionales en marzo de 2025 y el envejecimiento demográfico proyectan un escenario de mayor presión sobre el sistema. Cada punto porcentual de informalidad que no se corrija es dinero que no entra a ANSES. Cada jubilado que se incorpora sin aportes suficientes es un gasto que alguien más tiene que cubrir.

El sistema previsional argentino no tiene un problema de gestión del FGS: tiene un problema de base económica. Mientras el 42% de la fuerza laboral esté en negro y la economía no genere empleo formal de manera sostenida, ningún fondo soberano, por grande que sea su valuación de mercado, va a resolver el financiamiento de las jubilaciones en el largo plazo.

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Reforma del BCRA apunta a terminar con las Letras Intransferibles

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Entre los cinco ejes que Javier Milei presentará este jueves por cadena nacional para reformar la Carta Orgánica del Banco Central, uno concentra buena parte del debate técnico y político, el fin de las Letras Intransferibles. Se trata del instrumento que durante casi dos décadas permitió al Tesoro sacarle dólares reales de las reservas al BCRA a cambio de un papel que la propia entidad no puede vender ni cobrar antes de su vencimiento. El proyecto que se enviará al Congreso la semana próxima busca cerrar definitivamente esa vía de financiamiento del Estado con el Banco Central.

El mecanismo es simple de explicar pero profundo en sus efectos. Cuando el Tesoro necesitaba dólares que no tenía, se los pedía al BCRA. La entidad se los transfería desde sus reservas internacionales, un activo líquido y disponible para intervenir en el mercado cambiario o pagar compromisos externos. A cambio, el Tesoro le entregaba una Letra Intransferible, un título en dólares a diez años de plazo que, como su nombre lo indica, no puede negociarse ni venderse en el mercado secundario. El resultado contable es una permuta que parece neutral en el papel, pero que en la práctica implica una pérdida real, el BCRA cambia un dólar disponible por un papel que durante años no puede usar para nada operativo. Cada vez que se emitió una de estas letras, las reservas internacionales del Banco Central bajaron en esa misma magnitud, de manera efectiva e inmediata.

El instrumento fue creado en 2006 y se usó de manera intensiva durante los gobiernos kirchneristas, con el episodio de 2010 como el más recordado, cuando Cristina Kirchner intentó usar reservas para crear el Fondo del Bicentenario y pagar deuda, lo que derivó en la salida forzada de Martín Redrado de la presidencia del Banco Central. El stock de estas letras llegó a un pico de unos 69.000 millones de dólares en valor nominal a comienzos de 2025, según estimaciones de las consultoras EcoGo y Romano Group, aunque el propio BCRA las valuaba en su balance muy por debajo de ese monto porque el mercado descuenta con fuerza un papel que no se puede vender ni cobrar a voluntad. Esa diferencia entre el valor nominal y el valor contable es, en sí misma, la mejor evidencia de que se trata de un activo de calidad dudosa, algo que años de reformas parciales no lograron corregir.

Desde diciembre de 2023 el equipo económico avanzó con sucesivas cancelaciones. En mayo de 2025, con el primer desembolso del FMI, el Tesoro canceló letras por 12.000 millones de dólares en valor efectivo. Un año después, en mayo de 2026, se concretó la recompra más grande del período, equivalente a unos 18,4 billones de pesos y a cerca de 21.700 millones de dólares en valor nominal original, financiada en parte con utilidades contables que el propio BCRA le giró al Tesoro. Tras esa operación, el economista Federico Machado calculó que el stock remanente rondaría los 32.000 millones de dólares en valor nominal, aunque a valor contable equivaldría a apenas 8.500 millones. Sin embargo, el mecanismo sigue activo, en julio de 2026 el Tesoro emitió nuevas letras chicas, de entre 3 y 37 millones de dólares, para cubrir intereses de instrumentos ya existentes, en el marco de un esquema del Presupuesto 2026 que permite pagar parte de esos cupones con nuevos títulos en lugar de efectivo.

La eliminación de las Letras Intransferibles que propone la reforma no es un detalle técnico menor, es la forma concreta de impedir que el circuito se repita hacia adelante. Al prohibir que el BCRA asista financieramente al Tesoro y al derogar este instrumento en particular, el proyecto busca cerrar la principal puerta histórica por la que el poder político pudo apropiarse de reservas genuinas sin una contrapartida real. Para los economistas más escépticos, el antecedente de que la Carta Orgánica ya fue modificada varias veces a lo largo de la historia sin que eso impidiera nuevos abusos obliga a mirar con cautela cualquier promesa de blindaje legal. Pero para el Gobierno y para organismos como el FMI, que respaldó explícitamente la iniciativa, terminar con las Letras Intransferibles es la condición necesaria para que la independencia del Banco Central deje de ser una declaración de principios y se convierta en una restricción efectiva sobre el uso de las reservas del país.

Fuentes:

Ámbito Financiero (recompra 21.700 millones): https://www.ambito.com/finanzas/el-tesoro-recompro-letras-intransferibles-al-bcra-184-billones-cual-es-el-verdadero-efecto-monetario-n6282309

Ámbito Financiero (cancelación 12.000 millones): https://www.ambito.com/economia/con-el-desembolso-del-fmi-el-gobierno-cancelo-al-bcra-tres-letras-intransferibles-us12000-millones-n6142175

Ámbito Financiero (nuevas emisiones julio 2026): https://www.ambito.com/economia/el-tesoro-le-canjea-bonos-al-bcra-y-adquiere-mayor-poder-fuego-intervenir-el-mercado-n6296755

BCRA (comunicado oficial cancelación): https://www.bcra.gob.ar/noticias/cancelacion-de-letras-intransferibles/

Argentina.gob.ar (recompra y reducción de deuda): https://www.argentina.gob.ar/noticias/el-tesoro-nacional-cancelara-letras-intransferibles-en-poder-del-bcra

Infobae (balance BCRA 2025 y reservas internacionales): https://www.infobae.com/economia/2026/05/14/el-bcra-giro-24-billones-al-tesoro-y-caputo-los-usara-para-fortalecer-los-depositos-en-pesos-y-cancelar-deuda/

A24 (los 5 cambios clave de la reforma): https://www.a24.com/politica/milei-presentara-la-reforma-la-carta-organica-del-bcra-cadena-nacional-los-5-cambios-clave-n1579331

iProfesional / UCEMA (escepticismo del mercado): https://www.iprofesional.com/index.php/economia/459049-reforma-del-bcra-por-que-para-el-mercado-la-maquinita-de-imprimir-pesos-no-frenara

El Cronista (respaldo del FMI): https://www.cronista.com/economia-politica/que-espera-el-fmi-de-los-cambios-en-el-bcra-el-margen-para-salir-al-mercado-y-el-mensaje-detras-de-la-visita-de-georgieva/

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Milei anuncia el jueves la reforma de la Carta Orgánica del BCRA

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Milei anuncia el jueves la reforma de la Carta Orgánica del BCRA

El presidente Javier Milei hablará este jueves 30 de julio a las 20 horas por cadena nacional para presentar el proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central. La iniciativa busca redefinir el rol de la autoridad monetaria y prohibir de manera explícita el financiamiento al Tesoro, y llegará al Congreso la semana próxima en pleno arranque del segundo semestre legislativo. Se trata de una de las piezas centrales del programa económico del Gobierno y su suerte dependerá de una negociación política que no será sencilla.

El anuncio se hará mediante un mensaje grabado desde el Salón Blanco de la Casa Rosada, según confirmó el vocero presidencial Adrián Ravier en su habitual conferencia de prensa de los martes. El mandatario, que regresará esa misma semana de Perú tras participar de la asunción de Keiko Fujimori, expondrá los ejes de un proyecto elaborado junto al ministro de Economía Luis Caputo, el titular de Desregulación y Transformación del Estado Federico Sturzenegger, y el presidente del Banco Central Santiago Bausili. Según pudo reconstruirse, la iniciativa ingresará por la Cámara de Diputados el próximo martes, una vez concluido el receso invernal del Congreso, que culmina este viernes.

El corazón de la reforma es la eliminación de los múltiples objetivos que hoy tiene el Banco Central para dejarlo con una única misión, preservar el valor de la moneda, bajo la premisa de que la inflación es siempre un fenómeno monetario. El proyecto prohíbe expresamente que el organismo asista financieramente al Tesoro nacional, a las provincias o a los municipios, y que compre títulos públicos en el mercado primario, además de eliminar las Letras Intransferibles, el mecanismo históricamente usado para canalizar asistencia al fisco. También se prevén sanciones penales para los funcionarios que violenten la independencia de la entidad, se exige el voto de dos tercios de ambas cámaras para remover al presidente y a los directores, y se limita la distribución de utilidades contables mediante la creación de reservas técnicas. No es un dato menor que Milei haya moderado su postura de campaña, cuando planteaba directamente cerrar el Banco Central, para inclinarse ahora por un esquema de mayor autonomía institucional.

La city porteña sigue el anuncio con atención pero también con memoria histórica. Economistas como Nicolás Cachanosky recuerdan que la Carta Orgánica ya fue modificada en 1946, 1957, 1992 y 2012, lo que alimenta el escepticismo de quienes sostienen que ninguna ley blinda por sí sola la independencia del Central si no hay disciplina fiscal detrás. Del otro lado, el Fondo Monetario Internacional salió a respaldar la iniciativa: la vocera Julie Kozack afirmó que el organismo apoya la intención de reformar la Carta Orgánica porque fortalecerá la independencia de la autoridad monetaria y ayudará a consolidar la desinflación, en un contexto en el que el riesgo país había bajado hasta los 405 puntos básicos tras conocerse los primeros detalles del plan. La visita a la Argentina de la titular del FMI, Kristalina Georgieva, prevista para fin de mes, se lee en el mercado como un gesto adicional de acompañamiento al proceso.

El verdadero desafío, sin embargo, está por delante y pasa por el Congreso. La Libertad Avanza no tiene mayoría propia en ninguna de las dos cámaras, por lo que la reforma deberá negociarse en paralelo con otras iniciativas que el oficialismo quiere avanzar en el segundo semestre, como la reforma política, cambios en el régimen de Zona Fría, modificaciones a la Ley de Inocencia Fiscal y un mecanismo de shutdown inspirado en el modelo estadounidense. Para los analistas de mercado, la aprobación efectiva de la reforma del BCRA, junto con la de Inocencia Fiscal, es uno de los factores que podría ayudar a perforar de manera sostenible la barrera de los 400 puntos de riesgo país y reabrir el acceso al financiamiento internacional en mejores condiciones. El Gobierno, mientras tanto, apuesta a que el proyecto se convierta en una de las discusiones legislativas centrales de los próximos meses, en simultáneo con otras reformas que buscan completar el esquema de estabilidad macroeconómica, entre ellas cambios en el mercado de capitales y en el de seguros.

Fuentes:

LA NACION: https://www.lanacion.com.ar/politica/milei-anunciara-el-jueves-la-reforma-de-la-carta-organica-del-bcra-por-cadena-nacional-nid28072026/

Ámbito Financiero: https://www.ambito.com/politica/javier-milei-anunciara-la-reforma-del-bcra-cadena-nacional-y-el-proyecto-llegara-al-congreso-el-martes-proximo-n6304382

El Destape: https://www.eldestapeweb.com/economia/milei-hablara-cadena-nacional-este-jueves-anunciar-reforma-carta-organica-bcra-2026728111627

A24: https://www.a24.com/politica/milei-presentara-la-reforma-la-carta-organica-del-bcra-cadena-nacional-los-5-cambios-clave-n1579331

iProfesional / UCEMA: https://www.iprofesional.com/index.php/economia/459049-reforma-del-bcra-por-que-para-el-mercado-la-maquinita-de-imprimir-pesos-no-frenara

El Cronista: https://www.cronista.com/economia-politica/que-espera-el-fmi-de-los-cambios-en-el-bcra-el-margen-para-salir-al-mercado-y-el-mensaje-detras-de-la-visita-de-georgieva/

Perfil: https://www.perfil.com/noticias/economia/que-cambios-le-quiere-hacer-javier-milei-al-bcra-y-que-opina-el-mercado-a40.phtml

Perfil (riesgo país): https://www.perfil.com/noticias/economia/upgrade-de-moodys-el-mercado-anticipa-una-reaccion-positiva-aunque-mas-limitada-que-en-otras-oportunidades.phtml

Canal de las Noticias: https://www.canaldelasnoticias.com/economia/2026/07/28/milei-reforma-carta-organica-banco-central/

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Empresas

El Salto que Falta: las empresas argentinas que se juegan a transformar materia prima en dólares premium

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El Salto que Falta: las empresas argentinas que se juegan a transformar materia prima en dólares premium

Argentina tiene el mar, el suelo, el litio y el gas. Lo que no siempre tiene es la planta, el arancel o el capital para quedarse con la parte más rentable de la cadena. Un recorrido por dónde está el país hoy, quién se anima a dar el salto industrial, y qué falta para que la próxima década sea la del valor agregado en serio.

Argentina lleva un siglo discutiendo la misma pregunta: ¿por qué exportamos materia prima si el margen de verdad está un escalón más arriba? La buena noticia es que en 2026 hay más casos de industrialización real que en cualquier otro momento reciente. La mala es que, sector por sector, el país sigue dejando plata sobre la mesa —a veces por falta de escala, a veces por costos, y a veces, directamente, porque esa plata cruza la frontera en un camión.

1. Soja y aceites: el modelo que funciona, con la mitad del motor apagado

Es el caso más maduro de industrialización argentina. El complejo sojero genera 1 de cada 3 dólares que ingresan al país por exportaciones, con ventas que llegaron a USD 23.719 millones. La clave no es el poroto crudo: es la industrialización local en harina, pellets, aceite y biodiesel, que le agrega al complejo cerca de USD 2.000 millones adicionales respecto de exportar solo el grano.

Los nombres detrás de ese modelo son conocidos: AGD (Aceitera General Deheza) —empresa 100% de capital argentino, familia Urquía, con plantas que muelen más de 20.000 toneladas diarias—, junto a Louis Dreyfus Company, COFCO Internacional y Bunge, que concentran el clúster aceitero de Rosario y San Lorenzo.

El problema no es de capacidad: es de uso. El país tiene plantas para producir 3,8 millones de toneladas anuales de biodiesel, pero opera con 75% de capacidad ociosa porque el corte obligatorio local (7,5%) es bajo comparado con Brasil o Paraguay, y el mercado europeo puso trabas al ingreso. Como resumió un directivo de AGD en el Seminario ACSOJA 2026: «tenemos plantas con un nivel tecnológico, de escala y de eficiencia fantástico que están paradas o parcialmente paradas» por reglas de mercado, no por falta de infraestructura.

Proyección: es el sector con el camino más corto al valor agregado adicional, porque no requiere una sola inversión nueva —requiere una decisión de política de cortes obligatorios. Si eso se destraba, la capacidad ociosa actual podría convertirse en exportaciones adicionales por varios cientos de millones de dólares sin construir un solo metro cuadrado nuevo.

2. Litio: el mineral más de moda del mundo, exportado casi crudo

Argentina va camino a ser el segundo productor mundial de litio, superando a Chile y China. Pero en 2025 exportó USD 932 millones, de los cuales el 90% fue carbonato de litio sin procesar, vendido principalmente a China. El salto hacia cátodos, celdas o baterías —donde está la mayor parte del margen— todavía no ocurre a escala relevante.

La razón no es solo falta de voluntad: la cadena de valor de las baterías está dominada por China, que concentra la producción de materiales de cátodo y el ensamblaje final, y el litio representa apenas un porcentaje menor del costo total de una batería. Dos proyectos chinos (BYD y Tsingshan) que iban a instalar plantas de material catódico en el país directamente no se concretaron.

Con todo, hay movimientos concretos. Y-TEC —la empresa de ciencia y tecnología de YPF y el CONICET— desarrolló la planta UniLiB, la primera de celdas y baterías de litio a escala nacional, apuntando tanto a electromovilidad como a energía solar distribuida. Y el Gobierno adjudicó 20 proyectos de almacenamiento con baterías de litio por USD 700 millones para reforzar la red eléctrica, una demanda de storage que, aunque hoy se abastece con tecnología china, es la puerta más realista para que una empresa argentina mediana entre en integración de sistemas, no en fabricación de celdas desde cero.

Proyección: el sueño de «Argentina fabricando baterías para el mundo» choca contra una cadena de valor global que no se mueve con incentivos fiscales aislados. El terreno fértil de la próxima década está en los escalones intermedios —hidróxido de litio en vez de carbonato, servicios de ingeniería para las mineras del triángulo del litio, y sobre todo storage estacionario para redes eléctricas, un mercado que ya está creciendo en el país y no depende de tener una industria automotriz propia.

3. Gas y Vaca Muerta: la apuesta de mayor escala, ya en marcha

Acá el salto de valor agregado no es una discusión teórica: ya tiene consorcios armados y contratos firmados. Southern Energy (SESA) —integrado por YPF, Pan American Energy, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG— firmó el primer contrato de exportación de GNL argentino a Europa, con la alemana SEFE, con primeros embarques previstos para fines de 2027.

En paralelo, YPF avanza con Eni y XRG (brazo de inversión energética de ADNOC) en el proyecto Argentina LNG, de hasta USD 50.000 millones de inversión total, para pasar de vender gas en boca de pozo a licuarlo y exportarlo como GNL. Si se llega a la fase de expansión de 18 millones de toneladas anuales, la proyección de YPF habla de hasta USD 20.000 millones anuales en exportaciones de GNL y líquidos asociados.

Proyección: es el caso de mayor escala de toda la lista y el que menos depende de una pyme o de una decisión regulatoria puntual —depende de que se sostenga el financiamiento internacional y los tiempos de construcción. Para una empresa chica o mediana, la oportunidad no está en competir con YPF, sino en la enorme cadena de proveedores, logística e ingeniería que un proyecto de esa escala necesita alrededor.

4. Pesca: el sector más rezagado, y el que mejor explica por qué

Acá el diagnóstico es más crudo, en el sentido literal. Entre enero y marzo de 2026, las exportaciones de pescado sin elaborar crecieron 49,6% interanual, mientras que los productos elaborados apenas subieron 1,3%. La brecha confirma que el sector vende materia prima, no producto terminado.

Y el ejemplo más elocuente de lo que se pierde no está ni siquiera en Argentina: está en Paraguay. La empresa española South Atlantic invirtió USD 35 millones en una planta de procesamiento de langostino en Hohenau, Itapúa —un país sin mar—. El langostino sale del Mar Argentino, cruza la frontera en camiones refrigerados, se procesa en Paraguay y se exporta desde ahí a Estados Unidos, Canadá y Europa. La razón es puramente aritmética: el régimen de maquila paraguayo ofrece arancel cero a la importación de materia prima, costos operativos 35% más bajos, cargas laborales 17% menores, energía a USD 40 por MWh, IVA del 10% y una tasa única del 1% sobre la reexportación, exenta de retenciones. Ningún frigorífico patagónico compite con esa ecuación, aunque tenga la materia prima a la vuelta de la esquina.

No es un caso aislado: el mismo mecanismo de triangulación ya viene ocurriendo con carne y granos, y explica buena parte de por qué Paraguay pasó en 50 años de exportar cifras irrelevantes de carne a ubicarse hoy en el top 10 mundial.

La contracara existe, aunque a escala chica. Grupo Veraz (Mar del Plata), nacido del Astillero Naval Federico Contessi, es —según la propia empresa— la única compañía familiar argentina verticalmente integrada en toda la cadena pesquera: construye sus propios buques, pesca, procesa en tierra en Mar del Plata y Rawson, y exporta el producto terminado a más de 10 países. Es 100% capital nacional, y funciona: la prueba de que el modelo «integrar toda la cadena y quedarse con el margen» no es una idea de laboratorio.

Proyección: el problema de la pesca no es de mercado ni de calidad de materia prima —ambos ya están resueltos, como demuestra Paraguay comprándole a Argentina para revenderle al mundo—. Es un problema de costo de transformación local. La empresa (o el consorcio) que falta es, en esencia, un Grupo Veraz con escala de varios armadores patagónicos asociados, con financiamiento y algún esquema de promoción tipo RIGI sectorial que empareje la ecuación de costos frente a la de enfrente.

El patrón que se repite

En los cuatro sectores la conclusión es sorprendentemente parecida: la tecnología, el capital y el mercado internacional ya existen. Lo que falta no es descubrir la oportunidad —es resolver, sector por sector, un cuello de botella específico y conocido: una norma de corte obligatorio en biodiesel, escala industrial en litio, tiempos de financiamiento en GNL, y costo de transformación en pesca.

Para quien esté pensando dónde meterse como negocio, la lectura no es «competir con AGD, YPF o Y-TEC» —es ocupar los nichos que esas mismas empresas señalan como abiertos: colocación de biodiesel excedente en mercados no europeos, servicios de storage e ingeniería para litio, proveeduría para el ecosistema de Vaca Muerta LNG, o consorcios de procesamiento pesquero en Patagonia. La próxima década de la economía argentina no se va a definir por lo que el país produce —eso ya está resuelto—, sino por cuánto de esa producción se queda transformada, con marca y con margen, antes de cruzar la frontera.

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